¿Punto final al 0km como inversión?: la venta de autos sufrió su peor caída en 40 meses
Desarrollo, valor agregado, empleo, evolución tecnológica, exportaciones... todo esto y mucho más es lo que representa el sector automotriz para el gobierno kirchnerista, que supo hacer de esta rama de actividad una de las puntas de lanza de su gestión.
De la mano del boom de producción que experimentó el sector en los últimos años, y que llegó a explicar la mitad del crecimiento de toda la industria argentina, el Ejecutivo utilizó a las terminales cómo símbolo del éxito de sus diferentes medidas económicas.
Así, dado su alto impacto a nivel estadístico -considerando que cualquier mínimo repunte en esta actividad termina arrastrando a todo el "Made in Argentina"- el sector automotriz se convirtió en el gran "niño mimado" del modelo K.
En este contexto, también es clave el rol que la venta de 0Km juega en el consumo, esa variable que tanto obsesiona a la Presidenta y que suele ser un argumento al que echa mano cada vez que se cuela alguna crítica sobre su gestión, tal como la aplicación del "cepo" al dólar, o ante el preocupante fenómeno inflacionario.
En su reciente paso por Harvard, de hecho, al ser consultada por una estudiante sobre la preocupante suba del índice de precios domésticos, Cristina Kirchner optó por responderle haciendo referencia, justamente, al nivel de consumo que se registra en el país.
"Me gustaría que vinieras a la Argentina para que vieras los restaurantes llenos y los shoppings llenos", le sugiró la Jefa de Estado, queriendo dejar en claro que mientras circulen los billetes y sigan a full las tarjetas de crédito no hay mayores peligros a la vista.
Sin embargo, el Gobierno podría verse obligado a sacar de su lista de "éxitos" al sector automotriz, justamente aquél que tantas satisfacciones le dio hasta 2011.
Sucede que, según datos difundidos por la Asociación de Concesionarios de la República Argentina (ACARA), en septiembre el nivel de patentamientos se desplomó casi 24% respecto al mismo mes del año pasado.
Esta fuerte contracción implicó no sólo la caída más alta en lo que va del año, sino que fue la más profunda de los últimos 40 meses. En efecto: hay que retrotraerse a mayo de 2009, cuando el país estaba padeciendo de lleno los cimbronazos de la crisis internacional, para encontrar una baja superior.
Si bien desde el sector apelaron al argumento del "efecto días hábiles" para justificar esta contracción -dado que septiembre tuvo tres días laborables menos que agosto y que el mismo mes de 2011-, lo cierto es que el derrumbe es difícil de maquillar.
En efecto: en septiembre se patentaron cerca de 64.200 vehículos, 20.100 menos que en el mismo mes de 2011.
Incluso, si se considerara la diferencia de días hábiles, subsistiría una brecha de 10.000 unidades, lo que muestra un mercado menos caliente que en períodos anteriores.
Considerando el acumulado, algunas alzas mensuales en el mercado de 0Km permitieron amortiguar las caídas, de modo que, en lo que va del año, se llevan patentadas cerca de 675.000 unidades, casi un 1% menos que en el mismo período de 2011.
El siguiente cuadro permite observar lo inestable que se comportó este mercado a lo largo del año:
A la hora de realizar el análisis marca por marca, se puede observar que las cuatro empresas que mejor desempeño experimentaron a nivel patentamientos, con alzas que fueron del 30% al 77%, son compañías que manejan volúmenes muy pequeños, casi marginales (Mini Cooper, Land Rover, Chery y Jeep). Además, estos saltos en las ventas estuvieron vinculados con el mayor ritmo de importación que les habilitó el Gobierno.
En cambio, para las marcas generalistas, las grandes dueñas del negocio, que sí mueven el amperímetro, el escenario luce diferente: salvo el caso de Renault que registró muy buenas ventas en lo que va del año, el resto exhibió un desempeño entre aceptable -Peugeot, Ford- y regular -Volkswagen, Fiat-.
A continuación, el nivel de patentamientos para las distintas marcas:
Este menor ritmo en el nivel de ventas, sumado a la pobre performance exportadora por un Brasil menos "caliente", repercutió negativamente en los niveles de producción de las terminales, según datos difundidos este miércoles por la asociación que nuclea a los fabricantes radicados en el país (ADEFA).
Así las cosas, durante septiembre, de las líneas de montaje salieron un 14% menos de vehículos que en el mismo mes de 2011.
Esta baja contribuyó a que, en el acumulado de los primeros 9 meses, los números no sean favorables para las terminales, dado que los 546.000 vehículos producidos representan unas 81.500 unidades menos que en el mismo período del año pasado (baja del 13%).
Las caídas también corrieron por el lado de las ventas al mundo, con una contracción en septiembre cercana al 10% y del 28% en lo que va de 2012.
Las razones detrás del desplome de las ventasEn medio del polémico "cepo" al dólar, la industria automotriz supo sacar partido de un escenario que, en cambio, para otros sectores de actividad tuvo efectos realmente desastrosos, tal como sucede con el mercado inmobiliario, que experimenta el peor derrumbe de la última década.
En este contexto y durante buena parte del año, los 0Km se posicionaron como una alternativa atractiva de inversión para miles de ahorristas que, al no encontrar otras formas de canalizar el dinero para pelearle a la inflación, optaron por esta reserva de valor "relativa", dados los gastos que implica patentar y mantener un vehículo.
Además, este sector contribuyó a potenciar el fenómeno de "fuga al consumo", es decir, el comportamiento que lleva a gran parte de los argentinos a gastar parte de sus ingresos frente al miedo de que sus billetes pierdan valor ante la inflación.
Sin embargo, para los expertos consultados por iProfesional.com, esta contracción registrada en septiembre marca un punto de inflexión en un sector que, hasta ahora, se había mantenido relativamente "inmune" frente a la coyuntura económica.
En diálogo con este medio, el economista Tomás Bulat aseguró que "estamos asistiendo a la maduración del mercado. El nivel de ventas va a ir decreciendo paulatinamente porque se llegó a un punto de saturación. La realidad es que muchos de los argentinos que no sabían qué hacer con su dinero ya compraron un vehículo nuevo o cambiaron el que tenían".
En la misma línea, Adrián Kittner, director de e-Consultora y experto en tendencias de consumo, destacó que "al no tener alternativas de inversión, la gente se estaba volcando a la compra de autos, pero lo que estamos detectando es que se fue superando esa etapa y ahora se privilegia más poner el dinero en reformas del hogar, que es una forma de capitalizarse".
A esto se suma que, bajo la óptica de los expertos, el contexto político y económico está metiendo la cola en el consumo, el gran "caballito de batalla" del modelo K. Y los 0Km no están pudiendo escapar de esta tendencia.
"Hay algo que es indudable y es que el consumo, que venía en un nivel muy alto, empezó a caer. Y lo que sucede en el sector automotriz es una consecuencia de esa tendencia", expresó Bulat.
En tanto, Kittner recalcó que "la gente está muchísimo más cauta con el manejo del dinero frente al contexto económico".
No es para menos. Un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) alertó sobre el "comportamiento general" de los argentinos de "endeudarse lo menos posible".
Preocupación en concesionariosEntre los empresarios del sector, el clima de euforia que se venía palpitando meses atrás, trocó por el de una profunda preocupación, dado que esta desaceleración en el nivel de patentamientos choca de frente con las grandes estructuras de los concesionarios, que poseen costos fijos y en franco aumento a causa de la inflación.
En diálogo con iProfesional.com, el titular de una de las principales agencias oficiales de Volkswagen de la Argentina, con una docena de sucursales repartidas a lo largo del país, alertó que "el mercado, es decir, la gente, nunca se confunde. Si compra menos y baja un cambio es que evidentemente algo está pasando".
El empresario agregó que "el consumo depende de manera directa del nivel de confianza. Por eso era imposible pretender que, con un frente tan difícil en el terreno político y económico, las ventas de 0Km se mantuvieran al margen. En definitiva, el Gobierno, así como fomentó la actividad, también ayudó a perjudicar un mercado que gozaba de buena salud".
El directivo destacó que "la confianza es la llave del sector. Yo hablo todos los días con los agencieros, con las terminales y con los consumidores. Y lo cierto es que el temor en el mercado laboral es lo que más nos está afectando. Estamos hablando de que hay gente que tiene miedo de perder el trabajo y por eso es ilógico esperar que se sigan batiendo récords de ventas todos los meses".
Un punto a destacar es que, según datos del INDEC, en base a estadísticas de la AFIP, durante el segundo trimestre del año, en el sector privado se perdieron cerca de 72.800 puestos de trabajo en relación al período enero-marzo.
Según cifras oficiales, prácticamente ninguna actividad se salvó de la baja, siendo los más afectados el sector inmobiliario, el agro, la industria y el comercio.
El fantasma que comenzó a extenderse en el mercado laboral y su influencia en el consumo no es menor. Al respecto, desde la consultora Manpower, Eduardo March, subdirector general, explicaba recientemente a iProfesional.com que "la demanda de empleo está cayendo 3% de un trimestre a otro. Hay incertidumbre y vemos una desaceleración progresiva".
En la misma línea, desde la consultora Gi Group, que realiza servicios de búsquedas profesionales para grandes empresas, alertaron que "se está viendo una precarización del empleo. Los pedidos para nuevos puestos han caído un 16% en el último semestre, en comparación con el año pasado".
Hoja de rutaDe cara a los próximos meses, los expertos no esperan un gran cambio de tendencia, de modo que, según explicó a iProfesional.com Maximiliano Scarlan, economista de la consultora Abeceb, "para todo 2012 se puede prever una caída en el nivel de ventas de hasta el 1,5% respecto al 2011".
En este contexto, Bulat destacó que "también habrá que seguir de cerca el ritmo de importaciones, dado que parte de la baja en los patentamientos también obedece a una contracción de la oferta".
Para el experto, igualmente, "el año está jugado", de modo que "seguramente las ventas cerrarán con una caída respecto a 2011. La tendencia es negativa, no veo una recuperación".
Sin embargo, para Bulat, frente a una plaza local que cada vez empuja menos, la "luz al final del túnel" para las automotrices está en el mercado brasileño.
Según el economista, "se espera que nuestro principal socio comercial empiece a empujar de nuevo, entonces, es probable que lo que se deje de vender en el mercado interno se pueda colocar en el país vecino".
De este modo, de cara a los próximos meses, los directivos ya le están prendiendo una vela a Dilma Rousseff y al real, para que a la industria automotriz, el gran símbolo del modelo K, "no se le caiga el mundo encima".