El Gobierno aclaró que la medida sobre transporte de cargas no fue en represalia por la ex Botnia
El titular de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de Argentina, Horacio Tettamanti, aseguró que la decisión del gobierno de Cristina Kirchner de prohibir el transbordo por puertos uruguayos de las cargas de exportación a terceros países no corresponde a una represalia a la autorización del presidente José Mujica para de aumentar la producción de la planta de celulosa de UPM (ex Botnia).
Esta semana, a través de la disposición 1108 de al Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables, se estableció que las cargas de exportación originadas en puertos argentinos "únicamente podrán ser transbordadas en otros puertos de jurisdicción nacional o en los de Estados Parte del Mercosur y sus Estados asociados que mantengan acuerdos vigentes de transporte marítimo de cargas con la República Argentina".
El único país del bloque común del Sur que cuenta con este tipo de convenio de navegación es Brasil, una herramienta que la Argentina busca extender al resto de los países miembros.
Así, los puertos uruguayos estarían entre los principales perjudicados, ya que según datos que relevó el diario El Observador, esto les significará una caída de la actividad del 26% y pérdidas económicas de entre u$s70 y u$s80 millones al año.
En declaraciones radiales relevadas por el matutino, Tettamanti firmó la disposición es "una decisión interna de carga argentina" en defensa del trabajo en su país, ya que "uno de los ejes centrales de la presidenta es la defensa, a rajatabla, del trabajo".
"Es una decisión del Mercosur. Sólo Uruguay no aceptó" el acuerdo, dijo el funcionario argentino.
El esquema que proponen Argentina y Brasil, con el apoyo de Paraguay, implicaría que las cargas provenientes de cualquiera de los Estados miembro deberían ser transportadas por flota mercante con bandera de estos mismos estados.
Uruguay, sin embargo, tiene una escasa flota de marina mercante y depende de buques extranjeros, que alimentan al puerto de Montevideo para que cumpla el papel de concentrador de cargas.
Ese país mantiene además un largo conflicto con la Argentina por la instalación de la pastera UPM (ex Botnia), a la cual la administración de Mujica le permitió recientemente incrementar su producción de celulosa, lo cual fue fuertemente rechazado por la cancillería Argentina.