Duras críticas de las terminales por la actual situación portuaria
El clima que se vive entre las concesionarias de las terminales del puerto de Buenos Aires se debate en la ambivalencia: por un lado, comienzan a delinear un 2006 que avizoran como muy positivo, por lo cual ya se proyecta una escalada de inversiones tendientes a absorber el mayor movimiento de containers. Sin embargo, no pueden ocultar su preocupación por las flamantes obras urbanísticas que, al ubicarse sobre la costa, les quitaría capacidad operativa. El que tomó la palabra, justamente, fue Roberto Negro, CEO de Terminales Río de la Plata, quien criticó fuertemente, entre otras cosas, el emplazamiento que tendrá la nueva Terminal de Cruceros. La misma, diseñada por el consorcio Decavial, London Supply, Rowing e International Trade Logistic, cuenta con una inversión estimada en 100 millones de dólares y tiene por objeto la construcción de muelles y plataformas en el flanco oeste de la Dársena Norte.Sin embargo, lo que también preocupa es el destino de los otros 300 millones de dólares, que tienen como objetivo la edificación de torres para oficinas, restaurantes, hoteles y un centro de convenciones para 4 mil personas. Un proyecto que ya genera polémicas y que llevará el nombre de "Puerto Madero II".Descontento "La pregunta que nos formulamos es: ¿Cuál es el destino que se quiere para el puerto de Buenos Aires? ¿Un puerto de cargas moderno y pujante que sea el nexo necesario que un país necesita para acompañar el crecimiento de su comercio exterior, o que este puerto moderno de hoy quede arrinconado por desarrollos urbanísticos?", señaló Negro en un acto de presentación oficial de una grúa para buques post-Panamax construida en China especialmente para TRP. (ver nota aparte)Al referirse específicamente a la nueva terminal para cruceros de lujo, el directivo señaló que, si bien es necesario que la ciudad cuente con una infraestructura acorde a la importancia del país, "en lo que no estamos de acuerdo es en que esto se realice a costa de áreas de nuestra concesión, superponiéndola con los accesos de carga, afectando seriamente el normal funcionamiento de nuestra Terminal". De este modo, según Negro, falta un fuerte apoyo por parte de la Administración Nacional para lograr el crecimiento del puerto. "Debe haber hechos concretos, e insisto en esto porque tenemos la percepción de que las acciones no son suficientes y se debe trabajar en una dirección que ayude a crecer", reflexionó el CEO de TRP.
- Accesos náuticos: Por contrato de concesión, el canal de acceso debería tener 100 metros de ancho y 32 pies de profundidad. Recién ahora se ha efectuado una licitación de urgencia para llevarlo a 80 metros y 32 pies. -"Esto no es suficiente para los buques que están llegando al puerto. Más aún sabiendo que el canal troncal estará dragado a 34 pies en mayo de 2006. Por lógica, el canal de acceso debería ser llevado también a 34 pies", señaló Negro.
- Accesos terrestres: se deberán efectuar obras de infraestructura "largamente demoradas", como por ejemplo la autopista que conecte al acceso Norte con los del Oeste y Sur, con el fin de evitar los problemas de tránsito de la zona.
- Creación de zonas de espera para camiones y ensanchamiento de avenidas para facilitar el tránsito.
- Legislación: se necesita contar con normativas para que las exportaciones del sur argentino no continúen transbordando en Montevideo, pudiendo hacerlo en Montevideo. "El puerto de Montevideo ha crecido enormemente en estos años y gracias a un mercado que el puerto de Buenos Aires podría retener", señaló Negro.
Esta preocupación no responde únicamente a TRP, sino que, según palabras del directivo, también incumbe a todos los operadores en general.