Pasó con la carne, ¿ahora con los 0Km?: ventas de autos argentinos al mundo tocan su peor registro en años

La industria automotriz, emblema del modelo K, se ha sumado a otras actividades que perdieron protagonismo. País por país, ¿cuánto dejaron de comprar?
Por Juan Diego Wasilevsky
COMEX - 29 de Diciembre, 2014

El 2014 cierra como uno de los años más difíciles para la industria automotriz.

Por más que se quiera relativizar el actual mal momento al señalarse que se está trazando una comparación con un período récord, como fue 2013, es innegable que la actividad se vio impactada negativamente desde todos los frentes, tanto en lo económico como en lo político

"La industria automotriz primero sufrió un ajuste por una caída de la demanda. Pero actualmente las dificultades aparecen por el acceso a divisas, que impiden adquirir insumos para seguir produciendo", señaló Mariano Lamothe, economista de Abeceb. 

Esta problemática, justamente, fue el disparador de un fuerte cruce protagonizado por directivos de la Cámara de Importadores y el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich. El centro de la polémica fue la supuesta existencia de 12.000 0km incompletos que están parados en las plantas por no contar con autopartes para terminar de armarlos. 

Según el analista Gonzalo Dalmasso, a los problemas por la falta de dólares se sumó que "en 2014, a diferencia de otros años, la caída en el plano doméstico coincidió con el bajón de Brasil. Antes, un mercado compensaba al otro. Ahora, los dos frentes se complicaron y esto le pegó de lleno a las automotrices".

Así, esta industria estará cerrando el año con 620.000 unidades producidas, lo que implicaría un bajón de casi 22% frente a 2013.

Como en una suerte de juego de mesa, esto le hará retroceder a la industria cuatro "casilleros". En efecto, hay que retrotraerse hasta el 2009 para encontrar un nivel más bajo de fabricación.

Pero lo que asusta es la tasa de variación: si finalmente el año concluye con esta caída, se trataría de la más negativa desde el año 1992.

Todo el combo de problemas derivó en que la industria actualmente opere con una capacidad ociosa como hacía años no se veía.

Luego de las inversiones que expandieron plantas y permitieron agregar hasta turnos de producción, el bajón dejó al negocio automotor con una estructura sobredimensionada.

Actualmente, trabajando a pleno y en varios turnos, la industria tiene capacidad para producir 1,2 millones de vehículos. De modo que las 620.000 unidades fabricadas, implica que esta rama de actividad operó durante 2014 al 50% de su capacidad.

Esto, lógicamente, tuvo un "efecto arrastre" en todo el entramado fabril: según el INDEC, durante los primeros diez meses del año, la producción industrial cayó 2,6%, sumando 14 meses de retrocesos continuos.

Sin embargo, ocho de las doce ramas relevadas están mostrando subas interanuales, de modo que la magnitud de la caída de la actividad automotriz es la que explica en gran medida los números rojos de ese indicador.

Doble impacto: interno y externoLas causas del mal momento, como se señaló, obedecieron a la mala performance tanto en el frente interno como en el externo: 

•Mercado interno: en 2013 se patentaron en la Argentina unos 955.000 vehículos. En 2014, devaluación, impuestazo y restricciones aduaneras mediante, el mercado se ha ahicado un 30%.

Es decir que durante el año, se han "evaporado" unas 275.000 ventas respecto al período anterior.

•Exportaciones: la baja en la demanda brasileña se constituyó en uno de los grandes frenos de la actividad, con impacto negativo en el empleo.

En 2013 se enviaron al exterior unas 433.000 unidades. En 2014 de la mano de una caída cercana al 25%, el sector habrá despachado unas 367.000 unidades.

Es decir que, en el término de doce meses, el negocio de exportación se achicó en casi 66.000 unidades.

Si a eso se suma el derrumbe de las ventas de los modelos nacionales e importados, que completa los portfolios de las automotrices, esto implica que, por todo concepto, la actividad se habrá reducido en unas 340.000 unidades.

Ranking, modelo por modeloSegún datos de la Dirección General de Aduanas, a los que accedió en exclusiva iProfesional, del ranking de los modelos más exportados con sello "made in Argentina", se desprende que la Toyota Hilux se coronó como la líder absoluta, con envíos al mundo por casi 55.000 unidades durante los primeros diez meses de 2014.

Estas operaciones le representaron a la marca un ingreso de divisas cercano a los u$s1.700 millones, consolidando un alza del 7% respecto al mismo período de 2013. 

La pick up logró una muy buena aceptación en el mercado brasileño, pero también en otros destinos como Colombia, Uruguay, Paraguay y Panamá. Así, desplazó del ranking a modelos que otros períodos supieron ubicarse al tope del podio. 

Además, el éxito de la Hilux le permitió a Toyota que su planta operara a full a lo largo del 2014, constituyéndose así en una verdadera "rareza" de la industria (ver nota: El caso Toyota, toda una "rareza": ¿por qué es la única automotriz que puede crecer en un mercado que se desploma?). 

Junto a esta pick up, tan sólo cuatro modelos más registraron tasas de variación positivas en sus exportaciones (Ranger y Focus, de Ford; Classic, de GM y Sprinter, de Mercedes Benz).

El resto experimentó fuertes caídas.

Incluso la Volkswagen Amarok, que logró posicionarse como el segundo vehículo más exportado por la Argentina, sufrió un derrumbe del 34% en sus envíos, debido a que hasta hace un tiempo sólo se fabricaba en el país pero ahora este vehículo debe competir en el mundo con la versión que pasó a ensamblarse en Europa.

A continuación, el ranking con los 15 principales modelos exportados por la Argentina, que deja en evidencia la dispar performance de las diferentes marcas: 

Estas bajas generalizadas que atravesaron a toda la industria llevaron a que el negocio de exportación actualmente se reparta entre muy pocos jugadores.

En efecto, hoy por hoy, los cinco modelos argentinos que más se venden en el exterior (Hilux, Amarok, Ranger, Focus y Classic) ostentan casi el 80% del negocio y les dejan a los 14 restantes apenas el 20%. 

El siguiente cuadro muestra cómo es el share de los vehículos más relevantes: 

En el pelotón del fondo del ranking se ubican los que están orientados exclusivamente a Brasil y que fueron desplazados por versiones más nuevas.

Este caso es el del Agile, el modelo chico fabricado por General Motors en la planta que posee en Rosario. Hasta 2013, se mantenía firme como el quinto más exportado desde la Argentina.

Sin embargo, luego de que la marca lanzara el Onix, de producción brasileña, su demanda externa cayó en picada. Hasta octubre, apenas se habían despachado unas 355 unidades, de modo que este vehículo prácticamente desapareció de los concesionarios del país vecino (ver gráfico).

Brasil, la "locomotora" que no fueLa fuerte desaceleración de la economía brasileña fue clave en la caída generalizada de los envíos de vehículos argentinos. 

Sin embargo, Dalmasso advirtió que "las exportaciones de autos están cayendo muy por encima de las ventas en el mercado de Brasil. Esto implica que la industria argentina está perdiendo terreno, básicamente por un problema de competitividad". 

Esto se debe a que durante el segundo semestre, el real se devaluó un 23%, con una inflación que es la quinta parte de la que sufre la economía doméstica. En tanto que en el plano local, el dólar apenas se movió 7% tras el salto devaluatorio enero

Así es como los patentamientos de vehículos en Brasil este año están registrando una baja del 8% respecto al 2013.

Sin embargo, las exportaciones de autos "albicelestes" hacia ese país casi triplican esa tasa negativa de variación, con un derrumbe del 20%.

Los vehículos con sello "Made in Argentina" no paran de perder market share, algo que enciende la alarma en toda la industria automotriz local. 

Según datos de Abeceb, en 2014 la participación en el estratégico mercado brasileño no superó el 8,5%, el nivel más bajo desde el 2007 (ver cuadro).

Ya desde 2013, la presidenta de General Motors, Isela Constantini, venía advirtiendo sobre las dificultades que atravesaban las terminales locales ante la suba de costos y el atraso cambiario a la hora de pelear por un punto de market share en el exterior.

Y si bien en enero el salto abrupto del dólar les dio algo de respiro a estas compañías, la presión inflacionaria y un tipo de cambio que casi luego casi no varió, llevó a que el colchón logrado se diluyera completamente.

El otro problema que enfrenta la industria automotriz local es la casi nula diversificación de destinos. 

Pese a que desde el ministerio que conduce Débora Giorgi venían insistiendo en la necesidad de explorar y abrir más mercados, la realidad es que la Argentina nunca logró reducir su "brasildependencia", hacia donde se envían casi 9 de cada 10 vehículos que se exportan.

Otros países, que hasta 2013 supieron ser estratégicos, hoy prácticamente son destinos marginales para los vehículos nacionales.

Tal es el caso de la Unión Europea, que hasta noviembre de 2013 llegó a adquirir más de 17.000 unidades pero que en el mismo período de 2014 apenas superó las 2.000, lo que implicó un importante derrumbe de casi 90%.

Además, otros mercados que llegaron a ser gravitantes para las automotrices locales, no paran de perder peso, como Perú (-54%), Chile (-42%) o Uruguay (-40%).

Incluso, desde el Ministerio de Industria habían asegurado que era "muy factible" la exportación de 20.000 vehículos a Venezuela. 

Sin embargo, pese a todas las promesas realizadas por el presidente Nicolás Maduro y a las continuas misiones comerciales para reactivar el canal comercial, la dura realidad que atraviesa la economía de ese país caribeño derivó en que, al día de hoy, las exportaciones totalicen... 42 unidades.

¿Cómo repercutió este contexto más adverso en la "caja" de las empresas? Medido en términos de plata, esta contracción de las exportaciones de 0Km hizo descender al negocio hasta los u$s5.700 millones, unos u$s1.300 millones menos que en igual lapso del año pasado.

Para 2015, las perspectivas no lucen muy optimistas: en el caso del mercado interno, tanto desde Abeceb como desde la Cámara del Comercio Automotor, prevén una caída en el nivel de patentamientos respecto de 2014.

Esto, básicamente porque en diciembre de 2013 se había dado un "boom" de reservas por parte de particulares que preveían un salto del dólar. Y estas operaciones se terminaron plasmando en las estadísticas de enero de 2014. 

Como contrapartida, diciembre vino flojo y sin "efecto arrastre" para 2015. 

En el plano externo, Brasil tampoco está dando buenas señales: según el último sondeo del Banco Central de ese país, las consultoras corrigieron a la baja la tasa de crecimiento esperada para la economía, ahora fijada en un anémico 0,55%. 

A la luz de estas perspectivas, las automotrices deberán prepararse para atravesar otro año complejo.

El hecho de que sea más o menos llevadero, dependerá de una variable crítica: que Alejandro Vanoli, al frente del BCRA, pueda seguir sosteniendo las reservas y que haya más dólares para importar componentes y vehículos. 

Te puede interesar

Secciones