El EurepGap, protocolo clave para exportar agroalimentos

Se trata de una práctica exigida, cada vez más, por los mercados mundiales. Las producciones que no cuentan con esta certificación verán restringidas sus ventas
Por iProfesional
COMEX - 28 de Noviembre, 2005

EurepGap es un protocolo que toma como base la implementación de las Buenas Prácticas Agrí­colas (BPA) y que busca garantizar desde el mismo campo la calidad de la materia prima. Uno de los principales pilares sobre los que se sustenta este protocolo es el de preservar la salud, la seguridad y el bienestar tanto de los trabajadores que producen los alimentos como el de los consumidores, además de hacer cumplir a los productores con la legislación vigente del paí­s de origen. Esta normativa, que nació dentro de una asociación que reúne a los supermercados europeos lí­deres en el sector alimentario, tuvo como objetivo exigir a sus proveedores que, para producir alimentos de calidad, primero habí­a que tratar a los operarios que los producí­an en forma digna, con normas similares a las exigidas a los empresarios en Europa, además de mantener los establecimientos agropecuarios bajo estrictas normas de higiene, orden, seguridad y salubridad. Estas exigencias que buscan la obtención de alimentos inocuos para los consumidores europeos, terminó indirectamente mejorando las condiciones laborales de los operarios de los establecimientos que los producirí­an en origen. Empresas EurepGap, que es hoy el principal documento de referencia en las Buenas Prácticas Agrí­colas, tuvo hasta 2004 más de 160 empresas a nivel paí­s certificadas, lo que representaba más de 20.000 hectáreas bajo cultivo que, además de cumplir con estas normas, eran además auditadas por organismos certificadores calificados a nivel internacional. En Tucumán, el ámbito citrí­cola es donde se encuentran las principales empresas certificadas, encontrándose tanto establecimientos integrados en forma vertical o bien productores independientes, que entendieron que la única manera de que sus producciones puedan llegar a los mejores mercados serí­a a través de la certificación con las normativas europeas. Los que tienen la oportunidad de recorrer los establecimientos citrí­colas tucumanos (Argenti Lemon SA; Citrusvil SA; SA San Miguel; Citromax; Vicente Trapani y un gran número de productores independientes) pueden comprobar el gran orden que reina en las oficinas de campo, en los galpones, en los depósitos de agroquí­micos y en los parques de maquinarias. Además hacen gala de una gran limpieza, preservando los espacios libres sin plantación, los cauces de aguas y la protección de la flora y la fauna autóctona del lugar, preservándolas y brindando sustentabilidad al sistema productivo. Estos protocolos son reconocidos en el mundo entero por las exigencias a los dueños de los establecimientos en el cumplimiento de la responsabilidad social y ambiental, en sus postulados y producciones en forma responsable. Esas producciones son sinónimos de confianza respecto del consumidor, en aspectos que tienen que ver con la inocuidad del producto. RestriccionesSi bien EurepGap es un protocolo voluntario y no vinculado a la Unión Europea, por lo que no hay ninguna ley que exija su obligatoriedad (si sólo lo puede exigir el comprador), es importante que todas las empresas tomen conocimiento de esas exigencias, ya que en el corto plazo las producciones que no cuenten con esta certificación sólo podrán venderse cuando en el mercado haya escasez de productos certificados. Es preciso entonces que los empresarios se convenzan que adecuarse a las normativas exigidas por los paí­ses desarrollados será la mejor manera para mantener o ganar nuevos clientes.Fuente: Asociación Tucumana del Citrus

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