Oportunidades y desafíos para la Argentina
El nuevo esquema luego de la devaluación del 2002 y el contexto de expansión del comercio mundial ha derivado en un salto favorable de las exportaciones de la Argentina, pero no ha provocado un cambio significativo en la composición de productos y servicios demandados por el resto del mundo.
Esto constituye un llamando de atención en momentos en que se mantiene un escenario internacional muy favorable aunque persisten incertidumbres en cuanto a la inserción internacional de nuestro país, que deberían ser consideradas desafíos a resolver por el Gobierno:
- El estancamiento del Mercosur es notorio, comenzando por el bajo comercio y la falta de acciones coordinadas.
- Uruguay y Paraguay debaten acuerdos con los EE.UU.
- Las potenciales incorporaciones de Bolivia y Venezuela parecen más políticas, más allá del gas, que económicas.
- El ALCA está paralizado, pero los EE.UU. avanzan con acuerdos bilaterales en América latina, excepto el cono Sur y Venezuela.
- La Ronda de Doha de la OMC no avanza, con negativo impacto en aquellos países que no tienen muchos acuerdos bilaterales, como la Argentina.
- Para peor, se advierte un sesgo antiexportador local: retenciones, dispersión de tipos de cambio efectivos, elevados aranceles, alta presión tributaria, y más inflación.
* Director ejecutivo de Dagnino Pastore, Costa y Asociados