DATOS MIXTOS

Crisis y desplome importador, los factores principales del superávit "agridulce" de febrero

Según el INDEC, el saldo cerró en u$s460 millones, frente a un déficit de casi u$s900 millones del año pasado. Las importaciones se derrumbaron 23%
COMEX - 27 de Marzo, 2019

El intercambio comercial correspondiente al mes de febrero volvió a traerle buenas noticias al Gobierno, en un contexto en el que está necesitado de dólares contantes y sonantes.

Según datos del INDEC, el segundo mes del año dejó un superávit de u$s460 millones, revirtiendo así el déficit de u$s892 millones que se registró en igual período de 2018.

Además, según consigna la consultora Abeceb, fue el sexto superávit consecutivo después de 20 meses en rojo.

En el plano exportador -y a diferencia de enero, cuando se registró una caída interanual del 4,7%-, febrero marcó un crecimiento del 3,7%, con envíos al mundo por u$s4.464 millones. 

En cuanto a la performance, los productos primarios mostraron una caída significativa en volúmenes (casi 8% abajo), pero los mejores precios permitieron que en valores se registre una mejora del 1,2%.

Como contrapartida, las manufacturas agropecuarias (principalmente granos procesados y carne) tuvieron una reacción positiva, con un crecimiento del 17% en volúmenes, si bien esto luego fue compensado por una baja de los precios internacionales.

En tanto, las manufacturas industriales también se movieron en terreno positivo, con un alza del 9% en volúmenes, principalmente gracias al empuje a Brasil (los despachos a ese país crecieron casi 20%).

Al trazar un análisis desagregado, se observa que los principales rubros que contribuyeron a impulsar las ventas al exterior y que más crecieron en dólares figuran vehículos comerciales, aceite de soja, carne bovina y trigo.

 

Datos preocupantes 

Sin embargo, el principal factor que explicó el superávit fue el desplome de las importaciones, que cayeron un 22,9%, al pasar de los casi u$s5.200 millones a u$s4.000 millones. 

El hecho de que las compras al exterior muestren caídas de esta magnitud -en enero el derrumbe había sido de más del 26%- no es una buena noticia, dado que esto está relacionado con la mala performance de la industria y con la contracción de la demanda minorista, en un contexto de crisis y dólar alto. 

En este sentido, los datos del INDEC revelan que el rubro vehículos de pasajeros sigue siendo el más castigado, con un desplome del 49% en cantidades.

Esto va en sintonía con el duro presente que atraviesa este sector, que en el primer bimestre acumuló un derrumbe de los patentamientos del orden del 47,5% interanual, como consecuencia de precios de los 0Km que se dispararon más de un 70% en un año y el encarecimiento de los planes de financiación, en un escenario de altas tasas de interés.

Los bienes de consumo también contribuyeron con la caída de las importaciones, con una contracción del 27%, también en cantidades.

Esto, por cierto, va en línea con los malos índices que registran rubros como el textil de indumentaria, electrónica y los supermercados y shoppings en general, que en el arranque del año acusaron una caída del 10,5% y 15%, respectivamente.

No menos preocupante fue la performance de la industria, que demandó casi 26% menos de bienes de capital (en volúmenes), un 18% menos de piezas y accesorios para maquinaria y un 10% menos de bienes intermedios e insumos, claves para completar procesos productivos. 

Cabe destacar que prácticamente todos los reportes privados marcan una caída de la industria en el arranque del año: según FIEL, la producción retrocedió un 7,3% en febrero en términos interanuales. En tanto, el Índice de Producción Industrial que elabora Orlando Ferreres y asociados registró una fuerte caída interanual, superior al 9% para el mismo mes. 

Superávit "agridulce" 

En este contexto, desde la consultora Ecolatina plantearon (previo al nuevo avance del dólar) un superávit comercial para todo 2019 del orden de los u$s6.000 millones. De concretarse, implicaría un giro sustancial respecto del déficit de u$s3.800 registrado el año pasado. 

Como contrapartida, desde la consultora Abeceb plantearon una cifra mayor, como consecuencia de una demanda interna que seguirá volando bajo, los efectos retardados de un peso más débil y una creciente producción agrícola y de combustibles.

Respecto de las importaciones, plantearon que en la medida en que la economía vaya a recuperándose, las mismas dejarán de caer al ritmo que lo vienen haciendo en los últimos meses, para cerrar 2019 con una contracción proyectada del 6,3%. En tanto, las exportaciones experimentarían un crecimiento de casi 13%. 

Con todas estas variables, el saldo de la balanza comercial podría trepar hasta los u$s8.160 millones, según Abeceb, unos u$s340 millones por debajo de la proyección plasmada en el reporte anterior. 

Sin embargo, por todas las razones enumeradas, se tratará de un "superávit agridulce", dado que será un reflejo de los problemas que arrastra el consumo y la industria.

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