Los servicios: otra faceta del crecimiento exportador
Las exportaciones de servicios han crecido casi un 20% en el primer semestre del año, en relación a igual período del año anterior (entendiendo a los servicios como la aplicación organizada de esfuerzos humanos o mecánicos a personas, animales u objetos).La mejora en la performance de la vinculación externa argentina con el mundo se extiende, así, a los intangibles. Están incluidos en este fenómeno desde servicios vinculados con las nuevas tecnologías de la comunicación hasta servicios educativos (diversas universidades han acompañado la misión comercial que encabezó el Canciller Taiana recientemente a Australia, por citar un caso), pasando por los servicios referidos al turismo receptivo, los servicios profesionales (como los estudios de arquitectura que están extendiendo sus alcances al exterior), las tareas de consultoría, la industria de la producción de contenidos audiovisuales, o el diseño que es contratado en Argentina para incorporarse en procesos que se inician o terminan fuera del país.En general, las disciplinas varias a las que los servicios se refrieren incluyen el comercio, la hotelería, las reparaciones, el transporte y las comunicaciones, las instituciones de crédito y seguro, los servicios generales prestados a las empresas u otros, como la sanidad, los servicios culturales o la investigación.Lo atractivo de este fenómeno es que, cuando se exportan servicios, necesariamente, se exporta trabajo calificado, innovación, creatividad, tecnología, conocimiento aplicado, valor agregado. Y se insertan componentes intangibles argentinos en procesos internacionales. Hay, además, cada vez más, en Argentina, casos interesantes de exportaciones de servicios incorporados en productos tangibles, por ejemplo a través de franquicias que mejoran la capacidad comercial para bienes ofrecidos o como acciones posteriores a la venta de un producto tangible. ContextoLos servicios explican el 20% del comercio mundial (más que la agricultura o que la minería). Inclusive los expertos, como L. Berry y A. Parasuramann, han creado una auténtica disciplina científica del márketing internacional de servicios. La intangibilidad, la inseparabilidad, la variabilidad, la caducidad, son características que constituyen diferencias para los servicios y que hacen que su vinculación internacional sea exigente.Desde el tango hasta el software, en la Argentina la calidad de los recursos humanos, los costos competitivos, la existencia de un dinamismo en el clima de desarrollos en este rubro, la tecnología disponible, son todos factores que explican el crecimiento. Desde la Fundación ExportAr -en su condición de agencia para el comercio internacional de la Cancillería Argentina- se están haciendo esfuerzos varios y consistentes en esta línea.Así, mientras se organiza la participación de empresas argentinas en diversas ferias (como las referidas al software y call centers en Estados Unidos o España), se invita a empresarios extranjeros a acceder a mesas internacionales de negocios en nuestro país (como las denominadas "misiones inversas" efectuadas en el festival de Cine de Mar del Plata o el Fashion Buenos Aires), o se confeccionan agendas de negocios en diversos mercados externos a decenas de empresas que individualmente van al mundo a cerrar contactos comerciales, como las elaboradas para productoras de contenidos televisivos.El objeto, siempre, es acompañar el fenómeno de dinamismo internacional de servicios, que es el sector que mas crece en producción y empleo y, como ha señalado el profesor español Miguel Santesmases Mestre, es el sector que, por la mayor capacidad económica mundial, hace que en los principales mercados las personas exijan de parte de terceros nuevas prestaciones para actividades que antes hacían por si mismos (desde la limpieza de alfombras hasta la formación personal), lo que, sumado a la incorporación de la mujer al mercado de trabajo, la mayor complejidad de la vida, el requerimiento de servicios para el ocio y el tiempo libre y la mayor esperanza de vida, ha cambiado la realidad.La Argentina tiene empresas y personas con capacidad de aprovechar esta oportunidad. En eso están. Porque, en este sector, también, exportar es llevar al mundo lo mejor que tenemos: el trabajo de los argentinos.Por Marcelo Elizondo - Director Ejecutivo de la Fundación ExportAr