MIEL SIN ARANCEL A EUROPA

Oportunidad histórica: un producto argentino comenzó a ingresar a Europa sin pagar aranceles

La eliminación de aranceles impulsa expectativas entre productores apícolas, pero también genera incertidumbre ante nuevos requisitos europeos
Por Diego Mañas
COMEX - 12 de Mayo, 2026

Un contenedor con 22.000 kilos de miel argentina se convirtió en el primer embarque nacional que ingresó a Europa sin pagar el histórico arancel del 17,3% que durante décadas gravó a ese producto. El envío salió desde Concordia, Entre Ríos, fue procesado por la empresa Apícola Danangie y coincidió en tiempo exacto con la entrada en vigencia del nuevo esquema comercial derivado del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.

El episodio, que en otro contexto podría haber pasado inadvertido dentro del movimiento habitual del comercio exterior, terminó funcionando como una señal concreta de un cambio largamente esperado por el sector exportador argentino. Es que la miel aparece entre los productos más favorecidos por la reducción arancelaria acordada con el bloque europeo, un mercado que históricamente siguió comprando producción argentina aun pagando sobrecostos importantes.

"Es uno de los productos que salen más beneficiados porque tenía un 17% de arancel y está saliendo con cero", resumió el ministro de Desarrollo Económico de Entre Ríos, Guillermo Bernaudo, al confirmar la salida del cargamento hacia Alemania.

El embarque se convirtió además en el primer caso operativo del nuevo esquema comercial. Según confirmó el Canciller Pablo Quirno, ya fue emitido el certificado que habilita el uso de las cuotas otorgadas por la Unión Europea, un trámite clave para comenzar a aplicar formalmente los beneficios arancelarios negociados entre ambos bloques.

Qué cambia con el nuevo esquema comercial

Hasta ahora, la miel argentina ingresaba a Europa pagando un arancel del 17,3%, un costo que terminaba afectando la competitividad frente a otros proveedores internacionales. Con el nuevo esquema, parte de las exportaciones podrán entrar con arancel cero dentro de las cuotas acordadas entre el Mercosur y la Unión Europea.

Para un producto fuertemente orientado al mercado externo, la diferencia no es menor. Según datos oficiales, cerca del 95% de la miel producida en Argentina se exporta y Europa aparece entre los principales destinos comerciales, con Alemania a la cabeza.

La eliminación del arancel no implica automáticamente una mejora directa en el precio que recibe el productor, algo que varios empresarios y cooperativas se encargaron de aclarar en las últimas horas. Pero sí modifica las condiciones de negociación frente a compradores europeos.

"Europa nos seguía comprando aun pagando el 17,3% porque la calidad argentina es muy buena. O sea, pagando más caro. Ahora, sin ese arancel, seguramente los próximos negocios van a ser más competitivos", explicó Fernando Vairolatti, ingeniero agrónomo y socio de Apícola Danangie junto a Angie Dambros.

Desde la empresa señalaron que el primer envío beneficiado por el nuevo esquema ya estaba viajando cuando comenzó a regir la reducción arancelaria. La coincidencia temporal terminó convirtiéndolo en un símbolo del inicio operativo del acuerdo.

"Ese fue el primer contenedor que entró bajo el nuevo esquema. Nosotros mandamos seis o siete contenedores semanales a Europa", explicó Vairolatti.

La empresa entrerriana nació hace más de tres décadas con unas pocas colmenas familiares y hoy exporta unas 3.200 toneladas de miel por año a la Unión Europea, Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Japón. Su esquema de producción combina miel propia con abastecimiento de otros apicultores y un sistema de homogenización y trazabilidad orientado especialmente a mercados exigentes.

Un negocio exportador construido sobre calidad y trazabilidad

La importancia de la noticia excede a una sola empresa. Argentina es actualmente el segundo productor y exportador mundial de miel, detrás de China, y logró consolidar durante años una reputación internacional basada en calidad, diversidad floral y controles sanitarios.

La actividad involucra a más de 15.300 apicultores registrados y más de 4 millones de colmenas distribuidas en 22 provincias. Aunque la mayor concentración productiva sigue ubicada en la región pampeana, durante los últimos años la apicultura se expandió hacia distintas economías regionales y se transformó en una actividad complementaria relevante para pequeños productores y emprendimientos familiares.

Esa diversidad geográfica también explica la amplia variedad de mieles argentinas que llegan al mercado internacional, desde las mieles claras y de baja humedad de los valles andinos hasta las mieles oscuras del bosque chaqueño, pasando por producciones con notas cítricas, florales o de eucalipto.

Alemania aparece como el principal comprador dentro de ese bloque. Según explican exportadores del sector, el consumidor alemán tiene un consumo per cápita de miel particularmente elevado y valora atributos específicos que la producción argentina logró sostener aun con costos logísticos y arancelarios superiores.

Otro factor central para acceder al mercado europeo fue la adecuación sanitaria y regulatoria. Argentina se convirtió en el primer país sudamericano en alcanzar equivalencia con la Unión Europea como tercer país habilitado para exportar miel cumpliendo plenamente las regulaciones comunitarias. Además, existen más de 28.000 colmenas certificadas como orgánicas.

La trazabilidad también se volvió un requisito decisivo. En el caso de Apícola Danangie, la empresa destaca que puede seguir el recorrido completo de cada tambor utilizado en sus lotes de exportación, una exigencia cada vez más importante para compradores europeos.

El alivio comercial llega en medio de nuevas amenazas

Sin embargo, el entusiasmo generado por el arancel cero convive con una preocupación creciente dentro de la cadena apícola. Exportadores y productores vienen advirtiendo desde hace meses sobre posibles complicaciones derivadas de restricciones sanitarias europeas vinculadas al uso de determinados productos veterinarios en colmenas.

El foco del conflicto está puesto sobre el amitraz, un principio activo utilizado para combatir la varroa, una de las principales enfermedades que afectan a las abejas. La Unión Europea decidió prohibir su uso, y distintos actores del sector vienen reclamando desde hace tiempo una estrategia oficial para evitar impactos sobre las exportaciones argentinas.

Desde cámaras y empresas exportadoras sostienen que el problema no recibió suficiente atención durante los últimos años y que ahora existe riesgo de rechazos comerciales o mayores exigencias de control sobre los embarques destinados a Europa.

La paradoja es evidente para el sector: justo cuando la miel argentina consigue una mejora comercial histórica frente a sus competidores, aparecen nuevas exigencias regulatorias que podrían limitar parte de ese beneficio.

También empiezan a aparecer tensiones internas vinculadas a los nuevos requisitos sanitarios y de trazabilidad. En los últimos días, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) cuestionó con dureza la decisión del Senasa de implementar el nuevo Documento de Tránsito Electrónico (DT-e) apícola para el traslado de material hacia las salas de extracción. La entidad rural sostuvo que la medida suma burocracia y "trámites innecesarios" en plena cosecha de miel.

Desde Carbap argumentan que el sistema actual de trazabilidad ya permitía cumplir con las exigencias internacionales y advierten que el nuevo esquema digital fue implementado "de manera inconsulta e intempestiva", sin contemplar problemas de conectividad ni la dinámica cotidiana de los productores apícolas. En el sector reconocen que Europa exige cada vez más controles y garantías sanitarias, pero también alertan que la acumulación de exigencias administrativas podría terminar afectando especialmente a pequeños y medianos productores en un momento donde la actividad intenta capitalizar la mejora comercial derivada del acuerdo con la Unión Europea.

Entre la cautela y la euforia

Aun así, tanto empresas como gobiernos provinciales intentan transmitir cautela antes que euforia. "No significa más plata esta campaña", advirtieron desde el sector exportador en referencia al efecto inmediato del arancel cero. La expectativa, en cambio, pasa por consolidar relaciones comerciales, mejorar márgenes de negociación y sostener la presencia argentina en uno de los mercados más exigentes del mundo.

"Sin dudas va a beneficiar al sector apícola. Se viene trabajando en esto desde hace bastante tiempo y hoy se materializa", señaló Jorge Pitter, presidente de una cooperativa apícola de la zona de Paraná. "El arancel vigente para la miel era un 17%, con lo cual se le facilita ahora al importador acceder al producto nuestro. Esperamos que traccione la demanda", agregó.

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