Impacto récord del comercio ilegal: alcanza a cuatro de cada diez cervezas vendidas y a uno de cada tres teléfonos
El mercado interno enfrenta un escenario complicado, dada la caída del consumo y la pérdida de poder adquisitivo, y en donde la economía ilegal ha dejado de ser un fenómeno marginal para convertirse en un actor central que distorsiona los precios, destruye el empleo formal y desfinancia al Estado.
El último informe de la consultora MAP, dirigida por el economista Juan Pablo Ronderos, le puso números al contrabando.
El reporte al que tuvo acceso iProfesional, titulado "Impacto adverso del contrabando", revela datos concretos: el país se ubica actualmente en el puesto 120 de un total de 158 en el ranking global de comercio ilícito elaborado por TRACIT (Alianza Transnacional para Combatir el Comercio Ilícito TRACIT, su sigla en inglés) para el año 2025.
Esta degradación institucional y económica es el resultado de una problemática que, si bien siempre existió, creció exponencialmente en sintonía con la apertura y desregulación de la economía, eliminando mecanismos de control que antes servían para mitigar el ingreso de mercadería ilegal.
Cifras que asustan: qué sectores sufren más el contrabando
El despliegue del contrabando en sectores sensibles de la industria nacional es alarmante y muestra porcentajes de penetración récord que ponen en jaque la supervivencia de las empresas locales.
De acuerdo a registros de las distintas cámaras empresariales, el 40% de las cervezas que se consumen en el país entran de manera ilegal. Así sucede con uno de cada tres celulares. Y lo mismo sucede con los neumáticos.
En el sector de celulares, se estima que el contrabando ya representa aproximadamente el 30% del mercado total.
La industria de la indumentaria y los productos textiles no corre mejor suerte, registrando niveles de ilegalidad que alcanzan el 40% de la mercadería relevada en áreas críticas como el AMBA.
A esto se suma el problema de la subfacturación, que carcome la competitividad de quienes cumplen con todas las normativas fiscales. En el rubro del calzado, el comercio ilegítimo ya se ha quedado con el 23% de la torta de ventas.
Incluso sectores como los alimentos y bebidas están bajo asedio. El informe destaca que en el mercado de la cerveza, la mercadería ilegal ya representa el 40% del total, mientras que otros segmentos de alimentos también sufren el impacto de productos que ingresan al país sin ningún tipo de inspección sanitaria ni control de calidad.
El "agujero negro" fiscal que deja el comercio ilegal
El impacto sobre las arcas públicas es devastador. Se estima que la pérdida total de ingresos fiscales por contrabando en Argentina alcanza los u$s2.300 millones anuales, lo que representa un 0,3% del Producto Bruto.
Para ponerlo en perspectiva, este monto equivale a la construcción de 3.800 escuelas, 80 hospitales de alta complejidad o 1.900 kilómetros de rutas nacionales.
El desglose por sectores muestra dónde se producen las mayores fugas de capital:
- Tabaco: La pérdida fiscal se estima en u$s1.100 millones
- Textiles: La evasión por contrabando y subfacturación suma unos u$s370 millones
- Celulares: El Estado deja de percibir cerca de u$s190 millones
- Neumáticos: Un sector donde el contrabando captura el 30% del mercado, la pérdida fiscal llega a los u$s125 millones cada año
La destrucción del empleo formal que nadie puede frenar
Más allá de los números financieros, la invasión del contrabando implica la pérdida de puestos de trabajo genuinos.
Según el estudio, este fenómeno ya ha destruido 10.000 empleos directos en sectores clave. La industria textil es la más afectada con la pérdida de 4.250 puestos, seguida por el calzado con 2.700 y el sector de celulares con 870 empleos menos.