Sofocos en la menopausia: innovación en el tratamiento del síntoma más frecuente
Durante años, la menopausia fue un tema tabú, atravesado en silencio por millones de mujeres. Hoy salió del clóset y está en la agenda. Y con ella empezaron a hacerse visibles síntomas que muchas veces fueron naturalizados o minimizados. Entre los más frecuentes están los sofocos y las alteraciones del sueño, que pueden afectar la vida cotidiana, el descanso y, muchas veces, incluso el trabajo.
La menopausia forma parte de la vida de las mujeres y se produce como consecuencia de la disminución progresiva de la función ovárica, que suele darse hacia finales de los 40 o comienzos de los 50 años. Algunos de sus síntomas también pueden aparecer como consecuencia de intervenciones quirúrgicas o de determinados tratamientos médicos, como los utilizados para el cáncer de mama.
Los sofocos son uno de los síntomas más característicos de la perimenopausia y la menopausia. Aparecen como una sensación intensa y repentina de calor, principalmente en la cara, el cuello y el pecho, y pueden estar acompañados de sudoración, enrojecimiento de la piel, palpitaciones o una leve sensación de ansiedad. Junto con los sudores nocturnos, afectan hasta al 80% de las mujeres durante la menopausia y pueden interferir en las actividades cotidianas, el estado de ánimo y la calidad de vida.
El sueño es otro de los aspectos que puede verse afectado. Los cambios hormonales de la menopausia pueden provocar insomnio y despertares nocturnos. Dormir mal, a su vez, puede generar cansancio durante el día, irritabilidad y dificultades para concentrarse.
En este contexto, Philip Glaser, líder de Bayer Farma para Cono Sur, destacó la necesidad de seguir generando respuestas para una etapa de la vida de las mujeres que durante años tuvo poca visibilidad: "Cuando hablamos de terapias hormonales, estas varían según el momento que está la mujer –pre, durante y post menopausia– desde Bayer hacemos foco en escuchar los síntomas, sobre todo desde que aparecen esos primeros síntomas vasomotores (sofocos, insomnio) independiente del momento del climaterio".
Además, el ejecutivo agregó: "Vivimos más años y el desafío es vivirlos con salud y calidad de vida. En Bayer trabajamos desde hace décadas en la salud de las mujeres, desde la menarca hasta la menopausia. Investigamos, generamos evidencia y buscamos respuestas para necesidades que todavía no están resueltas".
El círculo vicioso que afecta a 9 de cada 10 mujeres
Ese impacto se refleja también en la experiencia cotidiana de las mujeres. Milagros Kirpach, CEO de No Pausa –plataforma dedicada al bienestar de mujeres mayores de 40 años en peri-, menopausia y postmenopausia–, sostuvo que: "Lo que vemos del impacto de estos síntomas en las mujeres es que muchas veces se genera como un círculo vicioso. Pensemos en el sueño: cualquier persona que pasa una mala noche sabe que el día siguiente es diferente. Está más cansada, más irritable, le cuesta concentrarse y, además, siente que el resto de los síntomas se intensifican."
En NO PAUSA, sobre una base de más de 19.000 mujeres que respondieron el test, vemos que casi el 90% reporta algún tipo de dificultad relacionada con el sueño.
Kirpach agregó que, como también expresó la Dra. Rossella Nappi, actual presidenta de la Sociedad Internacional de la Menopausia (IMS) en la edición número 20 del congreso internacional: "No deberíamos pensar estos síntomas solamente desde la molestia que generan en el día a día. Por ejemplo, los sofocos y las alteraciones del sueño también tienen implicancias que van más allá del corto plazo: los síntomas vasomotores frecuentes se han asociado con un mayor riesgo cardiovascular y dormir mal de manera sostenida tiene impacto sobre la salud metabólica, cardiovascular y sobre nuestra longevidad. Por eso, hablar de menopausia, generar investigación e innovación es además prevención y salud a largo plazo".
Durante el Congreso Mundial 2026 de la Sociedad Internacional de Menopausia (IMS), el Dr. Alejandro A. Paradas Caba puso el foco en la necesidad de ampliar la mirada sobre la menopausia y su impacto en la salud. Al abordar el panorama epidemiológico de la menopausia en América Latina, el Dr. Alejandro A. Paradas Caba, presidente de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Climaterio y Menopausia (FLASCYM), destacó la necesidad de ampliar la mirada sobre esta etapa de la vida de las mujeres: "Tenemos que dejar de ver la menopausia únicamente como un evento de salud reproductiva asociado a la aparición de síntomas, para empezar a entenderla como un evento con implicancias sistémicas, particularmente a nivel cardio metabólico, óseo y neurocognitivo".
La nueva terapia que revoluciona el tratamiento sin hormonas
El desarrollo de terapias libres de hormonas representa un avance en el tratamiento de los síntomas vasomotores de moderados a severos –conocidos comúnmente como sofocos– asociados con la menopausia. Entre las alternativas más recientes se encuentra una terapia oral de administración diaria que actúa sobre dos receptores cerebrales involucrados en la regulación de la temperatura corporal.
Durante la menopausia, la disminución de la actividad estrogénica puede alterar el funcionamiento del centro cerebral que regula la temperatura corporal y desencadenar los sofocos. Esta nueva terapia actúa sobre ese mecanismo sin utilizar hormonas y también interviene sobre procesos relacionados con la sudoración, la dilatación de los vasos sanguíneos y las alteraciones del sueño.
Milagros Kirpach, de NO PAUSA, participante del congreso IMS 2026 en Rio de Janeiro, destacó la mención de la Dra. Nappi acerca de que una de las grandes novedades de este congreso son las alternativas no hormonales para tratamiento de síntomas. En especial para aquellas mujeres que tienen contraindicaciones de las terapias hormonales.
El tratamiento ya fue aprobado en los siguientes países:
- En Estados Unidos y Australia para los síntomas vasomotores asociados con la menopausia
- En Canadá, la Unión Europea, Suiza y el Reino Unido, la aprobación también contempla los síntomas vasomotores de moderados a severos causados por la terapia endocrina utilizada para el cáncer de mama
Su autorización continúa en evaluación en otros mercados.