Tras desafiar al Gobierno, Moyano salió en busca de aliados y busca unificar el movimiento obrero
La CGT que lidera Hugo Moyano reactivó en los últimos días sus contactos con sectores disidentes del sindicalismo, con el fin de acordar criterios y sumar apoyos ante la profundización de la confrontación que mantiene con el Gobierno nacional y la posibilidad de realizar acciones directas.
Según supo DyN la movida en rigor tiene dos aristas:
- la primera con el barrionuevismo, con el que se viene "trabajando" en un nuevo intento por lograr la unidad del movimiento obrero
- mientras que con la CTA-opositora de Pablo Micheli se busca concretar la "unidad en la acción".
El discurso de Moyano en Huracán fue el disparador de las coincidencias entre los referentes de ambos sectores que, por un instante, dejaron de lado sus diferencias y salieron a respaldar los reclamos del camionero.
En ese contexto y con la finalidad de mostrarse fuertes ante las sucesivas embestidas del Gobierno contra los gremios, se reactivaron contactos entre los distintos sectores del sindicalismo.
Según la mencionada agencia de noticias, el titular del Sindicato de Peones Rurales Gerónimo "Momo" Venegas se reunió con Moyano en la sede la CGT, durante una media hora.
Si bien no trascendió qué temas tocaron en el breve encuentro, una fuente confió que ambos "únicamente hablaron de la unidad" del movimiento obrero.
Más tarde, en declaraciones a DyN, el propio Venegas admitió que "la próxima semana nos vamos reunir para trabajar por la unificación del movimiento obrero porque coincidimos que este gobierno viene por todos".
En tanto, Pablo Micheli, de la CTA-opositora, reconoció que hubo "contacto" con el moyanismo.
Según declaraciones a la mencionada agencia, "con un emisario de Moyano se acordó" conformar un equipo de tres representantes por cada sector, para preparar una posible movilización en el marco de la "unidad en la acción".
Micheli aclaró, que más allá de coincidir con los reclamos realizados por Moyano, su sector -por sobre todas las cosas- privilegiará "la preservación de su identidad como central opositora al Gobierno y la propia CGT".
Mientras, en el barrionuevismo la cosa transita por un carril diferente ya que el propio Luis Barrionuevo -otrora enemigo público de Moyano-, desde el discurso de Huracán repentinamente se convirtió al moyanismo y públicamente dijo que su secretario general de la CGT era Hugo Moyano.
El titular del sindicato de Trabajadores de Estaciones de Servicios, Carlos Acuña, también reconoció que "hay contactos entre los sectores" en pos de la unidad y que "la próxima semana se iniciarán las primeras reuniones".
Fundamentó que "hoy más que nunca, en que los precios suben por el ascensor y los salarios por la escalera, necesitamos dialoga rpara lograr unificar al movimiento obrero".
A su turno, Oscar Rojas del Sindicato de Maestranza detalló que hoy el movimiento obrero está partido en seis partes y por eso es necesario que dejemos de lado las diferencias para logar la unidad".
"Para nosotros la unidad es primordial, esa es la única forma que tenemos los trabajadores para recuperar el poder adquisitivo de nuestros salarios y lograr la participación en las ganancias de las empresas", opinó.
Por último, Leonardo Fabré, a cargo de la APOPS, alertó sobre el "avance de la política sobre las organizaciones sindicales" que incluyó, según sostuvo, "el intento de copamiento de nuestra propia CGT".
"La unidad del movimiento obrero es muy importante, la debemos buscar entre todos porque en la CGT, se intenta reemplazar a Hugo Moyano con algún obsecuente que garantice sumisión y silencio a la política del Gobierno", concluyó.