Subte: Empezó la reunión para destrabar el conflicto en las nuevas estaciones de la línea B
Representantes del sindicato de metrodelegados, de Metrovías y de la estatal Sbase se reunieron este miércoles por la tarde para intentar destrabar el conflicto laboral por el cual el servicio del subte en la línea B se presta de manera reducida.
"Hoy vamos a esperar que la empresa presente el informe con todas las obras para solucionar los problemas que se detectaron", dijo a Noticias Argentinas el abogado de los metrodelegados, Andrés Ramírez, antes de ingresar a la reunión, la quinta desde que empezó este conflicto, en la Subsecretaría de Trabajo porteña.
Ramírez señaló que "hasta que no den el ok" los metrodelegados respecto de las obras, el servicio de la línea B seguirá efectuándose entre Alem y Los Incas, y no hasta las dos nuevas estaciones inauguradas por el Gobierno porteño el 26 de julio pasado, Esteban Echeverría y Juan Manuel de Rosas.
Con respecto a la negociación por la jornada laboral -que con estas dos nuevas estaciones se extenderá- Ramírez dijo que "habría predisposición" de ambas partes para zanjar las diferencias y llegar a un acuerdo.
Se trat de la quinta audiencia, luego de que las partes dispusieran anoche pasar a un cuarto intermedio en el marco de un encuentro en el que, según destacaron fuentes gremiales, no hubo acuerdo aunque sí un "acercamiento".
El martes, además, la Justicia rechazó un amparo de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (AGTSyP) respecto a las condiciones de seguridad en las nuevas estaciones Echeverría y Juan Manuel de Rosas, y ratificó que las instalaciones a las que los empleados se niegan a llegar son "aptas" para operar.
Mientras tanto y a la espera de una solución al conflicto que se inició el viernes 26 de julio, cuando se inauguraron las dos estaciones en el barrio de Villa Urquiza, la línea B permanece con un servicio limitado entre Alem y Los Incas, informó Metrovías.
Los trabajadores denuncian que hay riesgo de derrumbe, inundación y electrocución que ponen en peligro la vida de usuarios y el personal, mientras que la empresa y el Gobierno porteño afirman que las nuevas estaciones son "seguras".