El ajuste llegó a las clases media y alta: menos salidas a comer y a ver espectáculos

La inflación afecta al poder adquisitivo y todos recortan sus gastos en los productos "prescindibles". También impacta en la indumentaria y la tecnología
ECONOMÍA - 30 de Junio, 2014

Con aumentos salariales por debajo de la inflación, las clases media y alta también recortan sus gastos en todo los que sea "prescindible" y el ajuste ya se siente en el sector gastronómico, de entretenimiento, turismo, indumentaria y el tecnológico.

"En los últimos meses nuestra facturación cayó incluso en términos nominales", detalló un empresario, que tiene unos 30 restaurantes distribuidos en la Capital Federal y la zona norte del conurbano bonaerense. Sus ventas no sólo no alcanzan para compensar el aumento de los costos, sino que ni siquiera están en el nivel, en pesos, de un año atrás.

"La caída empezó en el segmento de negocios, pero ahora se siente también en los más bajos, como las personas que comen algo en el centro durante su receso en la oficina". La caída del consumo está lejos de limitarse a los restaurantes.

Un reciente informe de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) da cuenta de esa tendencia con un ejemplo casi conmovedor: las ventas por el Día del Padre registraron este año una caída de 6,8% interanual.

"La retracción señalada constituye una muestra de la situación de estancamiento que registra el nivel de actividad del sector", dice la CAC, cuyo documento muestra resultados similares a los de un estudio de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

Según esa entidad, "las cantidades vendidas por los comercios minoristas por el Día del Padre de 2014 cayeron 4,9% frente a igual fecha del año pasado".

Los propios consumidores reconocen que, por la situación económica, se han visto obligados a recortar sus gastos. Así lo muestra el último tracking trimestral de clima de consumo de la consultora Wonder, según el cual la situación económica personal es, actualmente, el principal motivo de preocupación de los argentinos, seguida por la situación económica del país.

De hecho, el 54% de los encuestados piensa que su situación económica personal es peor ahora que hace un año y apenas el 13% cree que es mejor. En septiembre de 2013, el 41% de los encuestados percibía un deterioro en su situación económica y el 23% pensaba que había mejorado, consigna La Nación. Y en septiembre de 2011 los que percibían una mejora eran más que los que sentían un deterioro.

En este contexto, los consumidores han optado por contraer sus gastos, principalmente aquellos vinculados con el ocio. A mediados de este mes, cuando se llevaron a cabo las encuestas, el 65% de las personas consultadas (850 hombres y mujeres del Gran Buenos Aires, de distintos niveles socioeconómicos, que forman parte del panel de Wonder con 70.000 participantes) dijeron que habían tenido que suprimir o achicar sus gastos en salidas a comer y el 58% dijo haber recortado las salidas a cines, teatros o recitales.

El porcentaje de los encuestados que dicen haber suprimido o achicado sus gastos en indumentaria, vacaciones, tecnología o electrodomésticos también es importante: superior al 35% en todos los casos.

La cantidad de gente que asegura haber achicado o suprimido ciertos gastos es, en casi todos los rubros, mayor que en la encuesta de septiembre del año pasado, incluso en gastos típicos de sectores de altos ingresos, como los de country.

Para la directora de Wonder, Carolina Yellati, esa tendencia está relacionada con la pérdida de poder adquisitivo de los salarios: "La inflación fue muy alta en el primer trimestre y la gente tiene la sensación de que no le alcanza la plata", señaló a La Nación. Las propias cifras del INDEC mostraron una marcada contracción del salario real en los primeros meses del año.

El último informe de Wonder, cuyos resultados son similares a los de marzo, muestra que la retracción en el consumo se mantuvo aun después del cierre de paritarias.

En el informe de marzo, Wonder destacaba un marcado descenso en la intención de "ahorrar consumiendo" autos o viajes. Ese tipo de estrategias para enfrentar el deterioro del poder adquisitivo, que registraron fuertes subas el año pasado impulsados por la brecha entre la cotización del dólar oficial y el paralelo, presentan fuertes caídas en lo que va del año.

Los patentamientos de autos cayeron 23% en el acumulado de los primeros cinco meses del año y las ventas de autos usados muestran una tendencia similar. En el caso de los viajes al exterior, la Encuesta de Turismo del INDEC registra caídas en lo que va del año. Esta situación, que ya ha provocado despidos en las agencias de viajes, no responde sólo a la retracción del consumo en general, sino también al impacto del recargo de 35% (a cuenta a Ganancias y Bienes Personales) que aplicó la AFIP.

Incluso los bienes de la canasta básica registran menores ventas, según las mediciones de la consultora CCR.

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