El Gobierno denunció al Citibank y presentó una cautelar para que anule el pacto con los fondos buitres

Lo anunció el ministro de Economía en conferencia de prensa. "Necesitamos que la justicia actúe rápido", dijo y aclaró que el acuerdo "es ilegal"
El Gobierno denunció al Citibank y presentó una cautelar para que anule el pacto con los fondos buitres

El Gobierno denunció este miércoles al Citibank y presentó una cautelar para que la justicia argentina declare nulo el pacto que ese banco hizo con los fondos buitres el mes pasado. Así lo explicó el ministro de Economía, Axel Kicillof durante una conferencia realizada pasado el mediodía.

"El Estado Nacional ha presentado una demanda contra el Citibank Argentina en el fuero contencioso administrativo federal. Necesitamos que la Justicia actúe rápidamente", exigió el titular del Palacio de Hacienda.

 

"Pedimos que la justicia actué en forma expedita", instó el ministro a la vez que recordó las veces que el poder judicial "ha permitido cautelares en contra del Estado argentino". "Ahora sería bueno que de una cautelar que sea en defensa de los clientes del Citi, de los intereses argentinos y en defensa del país", dijo.

Kicillof sostuvo que el pacto firmado entre el banco norteamericano y los acreedores del país es ilegal y que "viola e interfiere la relación de nuestra deuda pública". Al mismo tiempo, remarcó que "los títulos sobre los que se hizo ese pacto son títulos ley Argentina".

A pesar de haber denunciado al Citigroup, el responsable de la cartera de Economía quiso dejar tranquilos a sus clientes y remarcó: "Esto de ninguna manera tiene que ver con la relación del Estado Argentino con el Citibank, que ya tiene 100 años". Para el Ministro, "los fondos buitres extorsionaron al Citi".

En este punto, criticó con dureza la postura del banco: "El Citi tiró a sus clientes a la parrilla", arremetió y añadió que la entidad: "Firmó un pacto con el diablo porque lo han extorsionado varias veces". Al mismo tiempo, señaló: "El Citibank, en lugar de seguir batallando contra esta decisión que ellos mismos reconocen como injusta, firma el pacto con los buitres".

Muchos temen que las tensiones entre el Gobierno y la entidad bancaria finalicen con la salida del Citigroup del país. Al respecto, Kicillof aclaró: "El Citibank decidió irse del negocio que le daba u$s17 millones por año", dijo Kicillof en referencia la actividad que la entidad bancaria desarrollaba en Argentina, y agregó: "En lugar de defender a sus clientes, ha elegido el abandono el negocio en el país".

En ese sentido, dijo: "Lo que estamos haciendo es presentar esta demanda en jurisdicción argentina contra el Citibank, para que la justicia interrumpa los efectos de este acuerdo e impida actuar frente a un pacto que es ilegal".

La semana pasada el Banco Central argentino inhabilitó al responsable de Citibank en el país, Gabriel Ribisich, porque el directivo supuestamente desconoció normas del país sobre reestructuración soberana de deuda.

Luego de la cesación de pagos de cerca de u$s100.000 millones del 2002,  la Argentina ofreció dos canjes de deuda -en 2005 y 2010- que implicaban una amplia quita y fueron aceptados por el 93% de los acreedores. Pero los holdouts no aceptaron la reestructuración y reclaman el pago de la totalidad de la deuda ante el juez Griesa.

A partir de la demanda de los holdouts, el magistrado estadounidense decidió bloquear pagos de la Argentina a sus acreedores reestructurados hasta tanto el país no cancele la deuda que mantiene con los bonistas con deuda en default desde el 2002. También declaró al país en "desacato" por intentar cumplir sus pagos con sus acreedores mediante otras legislaciones. 

Consultado sobre este punto, Kicillof finalizó: "La Argentina no perdió el derecho de apelarlo; el fallo del juez Griesa no ha tenido ningún efecto práctico, fue política, hizo política el juez Griesa con esto".