La Unión Industrial pronostica un "final feliz" para las negociaciones paritarias: 22 por ciento
El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez, subió el fuego de la olla en la que se cocinan las negociaciones paritarias hace 20 días. "Los vamos a sacar corriendo cuando vengan con el 43% (de aumento). Arrancaremos con un 15% y con un 20% como máximo", dijo. Fue más lejos: "En un país normal, no con este nivel de inflación, las paritarias dejarían de estar, no sería efectiva la discusión", y se quejó de que "la mano de obra argentina es la más cara de la región, lo cual nos saca competitividad y nos complica para exportar".
Aunque los números que maneja el empresario no cambiaron sustancialmente, sí lo hizo el tono. "Las negociaciones paritarias van a tener un final feliz. Se van a tener que acomodar los sindicatos, pero también los empresarios", aseguró este jueves a La Nación. Y lanzó cuál debería ser el aumento de este año: "Después de las modificaciones en Ganancias, creo que un ajuste de 20 o 22% estaría bien", resumió.
El presidente de la UIA recordó que esa entidad fabril, la más grande del país, no negocia paritarias, sino que lo hacen las cámaras sectoriales con los respectivos sindicatos de cada actividad. Pero confirmó que ése era, a su criterio, el porcentaje adecuado.
Méndez reconoció que el Gobierno sigue de cerca las negociaciones paritarias. Y señaló: "Está muy bien. Un mal resultado podría disparar la inflación".
Es algo que piensan muchos en el sector empresario. Uno de sus argumentos para bajar las pretensiones de los gremios es que sólo un aumento salarial moderado podría colaborar con la recuperación de los sueldos sin aportar a la inflación, el principal contrincante del sostenimiento del poder adquisitivo.
Otro elemento que, según Méndez, ayudará a que empresarios y sindicalistas se pongan de acuerdo es la modificación en el Impuesto a las Ganancias porque "en algo les mejoró la situación a los trabajadores".
Aunque hubiese preferido que se hiciera de otra manera, los empresarios también pedían, al igual que los trabajadores, ajustes en el impuesto a las ganancias. Sostenían que si no había cambios, los sindicatos intentarían "privatizar" la discusión por ese tributo, es decir, cobrarles a las empresas lo que se lleva el Estado, relata el matutino
En cambio, el presidente de la UIA fue pesimista con respecto a otro reclamo histórico de la entidad fabril, como el ajuste de balances por inflación. "Es un reclamo sistemático de nuestra parte. Siempre que se habla de Ganancias lo hacemos, ante todo el mundo. Pero siempre nos ignoran el pedido", resumió.
Según los empresarios, la falta de ajustes por inflación impide realizar balances en moneda constante, algo que los obliga, a su vez, a pagar más impuestos.