Más de la mitad de los hogares recibe ingresos menores a dos salarios mínimo vital y móvil
La presidenta Cristina Kirchner habló de pobreza y dio cifras que desataron la polémica. En su discurso ante la oficina de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la mandataria aseguró que la Argentina tiene apenas un 5% de pobreza y un 1,27% de indigencia.
Los números sorprenden, no solo por lo bajo de los porcentajes, sino porque el INDEC, el instituto de estadísticas oficial, no los publica desde 2013.
Este martes, el jefe de Gabinete Aníbal Fernández fue un poco más allá que su líder política y aseguró que Alemania está peor que el país. "Tienen 20% de pobreza estructural", señaló en Radio Blue.
Cuando fue consultado si la Argentina poseía menos pobreza que Alemania, el funcionario señaló: "Y sí, aunque no te guste y te cueste aceptar. Es cuestión de meterse a la base (de datos) de ellos". La que debería publicar el gobierno kirchnerista, no existe.
Lo que sí hay en la Argentina son estadísticas de consultoras privadas. Una de ellas, la del Instituto de Estudios Laborales y Sociales de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES) que se basa en las cifras oficiales de Distribución del Ingreso por deciles de los hogares, calculó que más de la mitad de los hogares recibe ingresos menores a dos salarios mínimo vital y móvil (SMVM).
Para llegar a esa estratificación de la sociedad, según nivel de ingreso, Idelas-UCES tomó como punto de partida la definición del sueldo mínimo que se agregó en la Constitución Nacional en 1949.
"La menor remuneración que debe percibir en efectivo el trabajador sin cargas de familia por su jornada laboral, para asegurarle la satisfacción de sus necesidades básicas, esto es alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y cobertura previsional", reza la Carta Magna.
Esa cifra constituye el verdadero umbral de pobreza.
Idelas-UCES asumió que una familia promedio constituida por dos personas adultas y dos menores de 10 años y que, según el INDEC, consume el equivalente a 3,09 adultos, es indigente cuando no logra reunir al cabo de un mes el equivalente a un SMVM; pobre no indigente al que supera ese umbral de referencia pero no alcanza a percibir dos SMVM; medio bajo al que se ubica entre 2 y 4 SMVM; medio pleno de 4 a 8, medio alto de 8 a 32 y alto al que supera a 32 SMVM.
Según los datos del informe publicado este martes en Infobae, en el cierre del último trimestre de 2014 un 23% de los hogares argentinos era indigente; 32% pobre no indigente; 33% recibía un ingreso medio bajo, y 12% sumaban los estratos medio a altos.
Según esos parámetros, en los últimos siete años, frente a un aumento estimado de la población en 2,7 millones, la legión en estado de indigencia que midió Idelas disminuyó en 950.000 personas, pero se elevó en 1,65 millones la de pobreza. También creció en 2,47 millones de personas la de ingresos medios bajos y en 610.000 la que percibió un ingreso medio. En cambio, bajó en 313.000 la que ostentaba recursos monetarios mensuales clasificados como medio alto y también bajó en 760.000 la de ingresos altos, esto es superior a 32 salarios mínimo vital y móvil.