INVERSIONES

Cuál es la vedette del mercado que se perfila a ser la preferida para invertir hasta las elecciones

Para pasar un verano tranquilo, los estrategas de inversión consultados recomiendan carteras “defensivas” y mayormente dolarizadas
ECONOMÍA - 16 de Diciembre, 2018

Para pasar un verano tranquilo, de cara al año electoral cargado de incertidumbre, en recesión y en un escenario internacional volátil, los estrategas de inversión recomiendan carteras “defensivas” mayormente dolarizadas.

Pablo Castagna, de Portfolio Personal Inversiones, señaló que cuando llega fin de año “los clientes dolarizan sus carteras porque se van de vacaciones y no quieren estar pensando en el tipo de cambio; como en la Argentina muchas de las devaluaciones y grandes oscilaciones con la divisa americana fueron en verano, ese antecedente, sumado a que en enero empezará a hablarse de alianzas electorales, para el que quiere pasarlo tranquilo y protegido de esos ruidos recomiendo 100% en dólares”.

Para un inversor conservador, los analistas sugieren una cartera entre 75% y 100% dolarizada, con foco en Letras del Tesoro –la que se licitó la última semana con vencimiento en junio de 2019 tiene rendimiento de 4,75%– y bonos de corto plazo “no más allá del 2020” para estar “bajo el paraguas del acuerdo con el FMI que garantiza el cobro”, como el Global 2019, o Bonar 2020 (AO20), que rinde 10%.

Bentel incluyó en el menú de una cartera conservadora “bonos provinciales de corta y media duración garantizados por regalías de la explotación de hidrocarburos, emitidos por Neuquén, Tierra del Fuego, Chubut y Salta” y “bonos corporativos de negocios estables, con buenos flujos, que independientemente de lo que pase con la deuda soberana son emisiones sólidas, como YPF con vencimiento en 2021, Pan American Energy 2021, John Deere 2021”.

Diego Demarchi, de Balanz Capital, acordó que “cuando hay volatilidad en bonos soberanos tiene sentido invertir en bonos corporativos de empresas de muy buenos balances que han perdurado en el tiempo”, y mencionó a Pampa Energía y Tecpetrol.

En cuanto a la postura en pesos, Castagna aconsejó solo Letras Capitalizables (Lecaps), que con tasas anuales del 48% “le van a ganar a la inflación y devaluación en el corto plazo, rinden más que un plazo fijo y tienen mercado secundario, o sea que si el inversor necesita el dinero antes del vencimiento puede vender”.

Nery Persichini, de GMA Capital, optó por los bonos de corto plazo que ajustan por CER (por inflación), “que tienen una tasa real de 12% a 14%”, y títulos ajustados por BADLAR (la tasa pagada por depósitos a plazo fijo superiores a 1 millón de pesos de 30 a 35 días) “porque si bien la tasa de política monetaria está en descenso aún es atractiva”.

Para un inversor más sofisticado, proponen entre 30% y 50% de cartera pesos e incorporar títulos en dólares de más largo plazo, como el bono 2022 o el Bonar 2024.

Algunos suman una porción de entre 10 y 20 por ciento en acciones, principalmente del sector energético. Castagna aclaró a Perfil: “No incluiría acciones, porque los números macro no se van a revertir de un día para otro; dejaría pasar los próximos tres meses”.

Por su parte Gustavo Neffa, de Research for Traders, elaboró dos carteras en base a un escenario positivo y otro negativo. En el primero, el plan antiinflacionario tiene éxito, vuelve el crecimiento a partir del segundo semestre, el Gobierno levanta en intención de voto y se estabilizan los mercados.

Con ese horizonte, recomienda 50% de renta fija en pesos vía Lecaps a distintos plazos y bonos con claúsula gatillo 2020, bonos con CER y Letras de Tesorería de la provincia de Buenos Aires. En un escenario negativo, apuntó a una cartera 80% dolarizada y 20% en renta fija en pesos con Lecaps a no más de seis meses con cobertura cambiaria.

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