En el Gobierno ya ven un rebote de la economía para las elecciones
Esta semana, en la reunión de Gabinete, el ministro Nicolás Dujovne fue el encargado de dar buenas noticias. En Hacienda sostienen que la economía "está rebotando" y se entusiasman con las señales de algunos indicadores.El más importante es el dólar. La estabilidad de la moneda estadounidense ya lleva 5 semanas. En el Gobierno respiran aliviados, señala Clarín.En el equipo de Dujovne no creen que sea casualidad y afirman que el nuevo "poder de fuego" que el FMI autorizó para el Banco Central es la respuesta.
Nadie está dispuesto a reconocer que era la misma herramienta que reclamaba Luis "Toto" Caputo. "Ahora con (Guido) Sandleris tenemos una política monetaria muy clara", elogian al ex secretario de Política Económica. La baja de la inflación es otro de los puntos que ilusionan al equipo económico. Del 3,4 por ciento de abril al 3% proyectado de mayo, según varias consultoras. En el Ejecutivo minimizan que el alza interanual pudiera marcar un nuevo récord en torno al 57% y las proyecciones privadas que hablan de un 40% para todo el año. Lo mismo ocurre con otros índices, como el estimador mensual de actividad económica.La explicación es la misma. Hasta ahora se comparaba el clímax de la recesión con el primer trimestre de 2018, cuando la economía crecía. Ahora empezarán a compararse los meses malos de 2018 contra los de ahora. "Estamos pegando la vuelta", confiaron al matutino.Frente al Presidente y los demás ministros, Dujovne enumeró algunos de los nuevos brotes verdes que alimentan las expectativas. Ven con buenos ojos que las importaciones volvieran a crecer luego de que se desplomaran, tras la devaluación. "Es un signo de que la industria empieza a moverse, aunque también sea algo estacional porque hay dólares por la liquidación del agro", afirman. También apuestan a las paritarias y a una recuperación parcial del salario real antes de las elecciones.Cuentan sus allegados que en la cabeza de Dujovne el 2020 será venturoso. Imaginan una caída abrupta de las tasas y un crecimiento "muy por encima del 2%". No los atemorizan las expectativas en baja de Brasil, el principal socio comercial de la Argentina.El ministro tiene intención de permanecer en su cargo, pero sabe que dependerá de la voluntad del Presidente.En el desayuno con ministros que Marcos Peña encabezó en su despacho el día del paro general, el jefe de Gabinete también se refirió al "cambio de tendencia", que según su óptica favorece al Gobierno y se registra en la interacción de las redes. Sin números todavía -esperan el nuevo sondeo de Isonomía, que en su última entrega ya había marcado una recuperación, y el Focus de Roberto Zapata para esta semana- Peña habló de la calma del dólar, y de la sucesión de obras inauguradas.Como Dujovne, Peña cree que "el cuco del 22 junio" -la reacción del mercado a la presencia de Cristina Kirchner en la boleta- se adelantó y que la respuesta fue mejor de la esperada. A contramano de lo que dice Alberto Fernández, en el Gobierno no creen que se deba a la moderación del precandidato kirchnerista. Confían en que los inversores imaginan que las chances de que Macri reelija son mayores que antes, concluye el matutino.