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Canje de deuda: se cierra un primer capítulo para empezar a revertir la histórica desconfianza con la Argentina

Este viernes termina el plazo para ingresar a la operación que se estima será con una alta adhesión. Pero los problemas crónicos del país se mantienen
28/08/2020 - 06:02hs
Canje de deuda: se cierra un primer capítulo para empezar a revertir la histórica desconfianza con la Argentina

Formalmente se cierra hoy la reestructuración de deuda con los bonistas internacionales después de arduas negociaciones y una primera oferta (allá por abril) que tuvo que ser mejorada en más de u$s15.000 millones para que los grandes fondos de Wall Street aceptaran. Fuentes del Ministerio de Economía que conduce Martín Guzmán, sin arriesgar porcentajes, dijeron que el nivel de aceptación "viene muy bien" y se espera que este mismo viernes haya anuncios con los resultados.

Más allá de despejar el horizonte de pagos para los próximos años, básicamente durante el mandato de Alberto Fernández, la fundamental tarea hacia adelante es recuperar la confianza del mundo de los negocios y las finanzas. Tarea que, coinciden propios y extraños, luce muy difícil.

"Necesario pero no suficiente", frase remanida que, de todas formas, no la hace menos cierta, es lo que significa la resolución de la deuda. Salir del default (el país ya había incumplido vencimientos de bonos en dólares ley extranjera y las calificadoras de riesgo habían puesto al país en categoría "D") permite pensar en algún tipo oportunidad para volver ser "un país normal". Chance que la Argentina desperdició década tras década, algo que genera dudas en los bancos de inversión y los empresarios.

El principal acreedor de la Argentina aceptó la oferta pero no tiene intenciones de volver a comprar deuda argentina
El principal acreedor de la Argentina aceptó la oferta pero no tiene intenciones de volver a comprar deuda argentina

La ardua tarea de recuperar confianza

Juan Marotta, CEO de HSBC Argentina (entidad que a nivel global actúo como colocador de los bonos en el canje actual), fue claro. "La clave es generar confianza. El acuerdo con los acreedores va a sacar en el futuro cercano la presión de pagos que nos amenazaba y convertir a la Argentina en un buen pagador", señaló durante 37º Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas, IAEF.

Pero dejó las dudas hacia adelante: "El comienzo de la inversión tendrá que venir por nosotros mismos. Si no hacemos esto, cuesta creer que vaya a haber un aluvión de inversiones extranjeras. Acá en todos los sectores económicos hay oportunidades para invertir, sólo se necesitan condiciones para reducir el riesgo argentino".

"La principal oportunidad para Argentina es captar los capitales que andan dando vueltas por el mundo a tasas muy bajas, incluso negativas. Convencer a los inversores extranjeros pero antes convencernos a nosotros mismos", resumió Marotta.

El gran dilema siempre es el mismo, la generación de confianza para revertir las inconsistencias crónicas de la economía argentina. El canje, si bien mejora "la cara" del país ante el mundo, no borra el resto de los interrogantes que existen en un mundo que convive con una pandemia inédita que destruyó la economía.

La entidad estadounidense cree que la economía caerá 13,5% este año y no habrá un rebote fuerte en 2021
La entidad estadounidense cree que la economía caerá 13,5% este año y no habrá un rebote fuerte en 2021

Una recuperación difícil de vislumbrar

El caso argentino es, otra vez, distinto al resto. Mientras que el mundo venía creciendo en forma vigorosa la Argentina traía dos años de recesión antes de encontrarse con el COVID19. La caída de la economía argentina este año estará en los 2 dígitos. Según los bancos de inversión más incrédulos, como el JP Morgan, el PBI caerá cerca del 13,5% y no se recuperará ni la mitad en 2021.

Tampoco es que Martín Guzmán apuesta a que el canje solucione todos los males del país (ni mucho menos). Su poco ambicioso o conservador pronóstico de crecimiento para los próximos años del 2% no seduce del todo "al capital". Menos aún, el sendero fiscal que plantea el ministro. "Se requiere un programa a mediano plazo hacia la consolidación fiscal para abordar los desafíos macroeconómicos", pide el JP Morgan.

Mario Blejer, ex presidente del BCRA, dice que a los ojos del inversor la Argentina no es un país creíble. "Hay que generar un ambiente político diferente. El acuerdo por la deuda mejora las condiciones y el FMI puede ser favorable a la Argentina a corto plazo, pero no a largo plazo. Argentina necesita credibilidad", advirtió durante el evento del IAEF.

"En Argentina cada ocho años hay una crisis. Y son siempre las mismas, no importa quién gobierne. La razón es que Argentina tiene una estructura de producción y costos que hacen muy difícil ganar competitividad sin devaluación", recuerda Blejer.

En Wall Street le prenden una vela al Fondo Monetario Internacional (FMI) para que "fuerce" de alguna manera un compromiso fiscal más fuerte al Gobierno. Pareciera que ahí estará la pulseada entre el país y el organismo de crédito, además de la cuestión cambiaria que también preocupa y que podría jaquear cualquier recuperación posible.

El Banco Central que comanda Miguel Ángel Pesce tuvo que repetir esta semana que confía en un cambio de expectativas tras la reestructuración que genera confianza para desactivar el nerviosismo cambiario. "Creemos que con el cierre del canje se ganará en tranquilidad y que el sector productivo podrá tener un mejor acceso al mercado de cambio para satisfacer sus necesidades. Estamos esperando una mejora en las expectativas. Si eso ocurre, no habrá motivos para establecer nuevas restricciones", explicó el número uno del Central en público.

El titular del BCRA espera que el canje mejore la dinámica cambiaria por la caída de reservas
El titular del BCRA espera que el canje mejore la dinámica cambiaria por la caída de reservas

El dólar y los bonos, sin festejo

Lo cierto es que Pesce tenía sus cortocircuitos con Guzmán acerca de cómo se detiene la sangría de reservas que ya lleva u$s1.600 millones desde el comienzo de la cuarentena a pesar del súper cepo. En la intimidad, Pesce no cree que la exitosa reestructuración pueda cambiar la dinámica del dólar en forma tan contundente.

Pero Alberto Fernández decidió que por ahora se siga la lógica de Guzmán y se esperen resultados. Por ahora, en lo financiero, tampoco hay tantas expectativas. Los bonos y las acciones, luego de conocerse el visto bueno de la mayoría de los grupos de acreedores, empezaron a retroceder. Como se suele decir, "compraron con el rumor y vendieron con la noticia".

No sólo las caídas se vieron en esos activos sino en los dólares paralelos que treparon si bien en las últimas dos ruedas empezaron a ceder.

Los nuevos bonos que entregará Guzmán a partir del 4 de septiembre, estiman los operadores, cotizarán con un rendimientos del 12% o más. Lejos del 10% que se tomaba como "exit yield" en la oferta de canje de deuda, Matías Roig, director de Portfolio Personal Inversiones (PPI), dice que el comportamiento hacia adelante de los bonos dependerá de las expectativas que logre recrear el Gobierno.

"De hecho, el canje es un poco noticia vieja para el mercado. De ahora en más, insistimos, que habrá que ver si el gobierno puede generar expectativas de un escenario positivo y certidumbre que permita a los inversores volver a ver interés en el riesgo local", resaltó.

El especialista espera que los nuevos bonos coticen a una tasa del orden del 12,5%. Pero si Argentina logra tomar las medidas que tiene que tomar, el escenario externo -de liquidez mundial muy importante- podría permitir una compresión de ese spread.

"Tengamos en cuenta, de hecho, que la mayoría de los países, Egipto, Ucrania, ni hablar de los de Latinoamérica, rinden entre el 6% y el 7%. Igual, una vez más, es importante que esto dependerá de las acciones que tome el Gobierno (o en su defecto, no tome) y cómo lo toma el mercado en el mediano y largo plazo", remarcó.