COSTUMBRES ARGENTINAS

El Plan Guzmán, entre la baja marginal de retenciones y la eterna apuesta a una buena cosecha

Preocupado por la caja fiscal, el ministro topeó el incentivo a la exportación. El Gobierno espera cambiar las expectativas y obtener oxígeno para el BCRA
ECONOMÍA - 01 de Octubre, 2020

Es difícil sorprenderse ante los anuncios económicos del Gobierno. El diagnóstico es el mismo de siempre: faltan dólares. Y la solución apunta siempre al mismo lugar: intentar, un poco por las buenas y otro por las malas, que los productores agrícolas ayuden a oxigenar las urgidas cuentas externas.

Desde ese punto de vista, que se ponga ahora el foco en que los productores sojeros y exportadores de carne puedan salvar la emergencia gracias a una baja marginal de retenciones no hace más que cumplir con esa tradición.

En concreto, el Gobierno realizará una reducción de la retención para la soja del 33 al 30% en octubre. Luego subirá al 31% en noviembre, al 32% en diciembre y volverá al 33% en enero.

Además, se comunicó también que se reducen derechos de exportación de carne enfriada, de 9% a 5%.

La escenificación del anuncio, por otra parte, pareció confirmar la clásica consigna kirchnrista de "industrializar la ruralidad", al dar mayores incentivos fiscales para los productos agrícolas con mayor valor agregado y castigar a los más cercanos a la categoría de "commodity". Y las presencias y ausencias dan pie a la especulación política respecto de con qué sectores el Gobierno quiere aparecer vinculado y con quién prefiere mantener distancia.

Por cierto que los incentivos para que los funcionarios hicieran estos anuncios estaban claros. Con exportación retenida no solamente se pierden las divisas por la liquidación que no se hace, sino que además se dejan de percibir los pesos que, por concepto de retención, deberían ir a las arcas fiscales.

Es con la lupa en ese dato que Martín Guzmán se permitió el sacrificio fiscal con tal de oxigenar las reservas del Banco Central. Son entendibles sus dudas y la pulseada mantenida con otros funcionarios respecto de este punto: a fin de cuentas, los $37.023 millones que ingresaron el mes pasado a la AFIP por concepto de retenciones a la exportación representan nada menos que 6 puntos porcentuales de la recaudación total.

Pero es un rubro que, con una caída nominal del 6% anual, viene mostrando una mala performance relativas frente a otros fuentes de ingreso fiscal.

En definitiva, la "ventana" para la baja temporaria de la soja y el otro recorte –permanente- para la exportación de carne transmite esa sensación de mantener un equilibrio entre la urgencia por los dólares y la necesidad de garantizar la senda de ajuste fiscal explicitada en el proyecto de presupuesto.

La comprometida situación de las reservas del Central aceleró la toma de decisiones por parte del equipo económico

Lejos del objetivo de u$s90.000 millones de Pesce

Pero el tema de fondo, naturalmente, siguen siendo las exportaciones. Que no sólo siguen cayendo, sino que continúan concentradas en los rubros tradicionales. No por casualidad, los funcionarios suelen declarar que un objetivo explícito de la estrategia económica es la diversificación y el incremento en volumen.

La parte mala es que no son objetivos fáciles de cumplir en el corto plazo. De hecho, el propio presupuesto prevé para el año próximo una exportación de u$s75.000 millones –lo que implicaría una suba de 10%, una meta sobre la cual se expresan dudas en el mercado.

De hecho, las previsiones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires son de una caída de 6,1% en la producción agrícola –medido en toneladas cosechadas-, por efecto de factores climáticos más presión impositiva e incertidumbre política.

En contraste, todos tomaron nota del diagnóstico que hizo el titular del Banco Central, Miguel Pesce: para que pueda pensarse en una liberación total del cepo y una normalización del mercado, hay que pensar en un nivel de exportación anual de u$s90.000 millones.

Pero es algo que, según la propia previsión del equipo económico, no ocurrirá en toda la gestión de Alberto Fernández. Lo cual implica toda una confesión tácita respecto de que la visión de las restricciones cambiarias es de largo plazo.

En fuerte contraste con esa situación, las importaciones ponen su cuota de presión en el sentido opuesto: adelantan los pagos, movidos por el deseo de asegurarse hoy un precio del dólar y sin correr el riesgo de una devaluación brusca.

Para tomar la dimensión de cómo los importadores están adelantando pagos, basta con mirar las cifras que publica el Indec: en los primeros ocho meses de este año, se hicieron importaciones por u$s26.221 millones y se pagaron u$s26.035 millones, es decir, casi el total de lo comprado ya fue pagado.

Pero si se analizan los mismos datos del 2019, se observa que a esta altura del año pasado se habían realizado importaciones por u$s34.459 millones, pero sólo se habían pagado u$s20.990 millones. Es decir, sólo un 60%, incluso cuando el año pasado ya la incertidumbre política empezaba a alterar los mercados.

El Gobierno apuesta a que la exportación de soja ayude a alivar la caja, pero en el mercado hay dudas sobre la efectividad de las medidas

Presiones de corto plazo y escepticismo

Exportaciones con pocos incentivos a la suba, productores que prefieren retener su producto antes que liquidarlo de inmediato, importadores que se apuran a obtener las divisas… y, para completar el cuadro, ahorristas que en el recambio de mes dejaron en claro que aprovecharán todo resquicio que se presente para seguir comprando dólares. Ese es el cuadro que llevó a Guzmán a apurar el anuncio de medidas.

Como en ocasiones anteriores –por ejemplo, al anunciar el exitoso canje de la deuda-, el objetivo principal es cambiar las expectativas del mercado y mejorar así tanto el frente financiero como la entrada de inversiones.

Lamentablemente para el Gobierno, las primeras reacciones han dejado entrever el pesimismo. En el sector agrícola no parece que la baja marginal de las retenciones sea una medida suficiente como para pensar en que realmente se quiera apostar al campo para oficiar como motor principal de la recuperación económica.

Más bien, como en tantas otras ocasiones, la sensación que transmite el Gobierno es que se lo ve como la rueda de auxilio para el corto plazo y que se vuelve a rezar por la cosecha salvadora.

Pero del otro lado está el mercado, que además de escuchar los anuncios del ministro tiene la mirada puesta en la brecha del mercado cambiario y la velocidad de la pérdida de reservas. A esta altura, el verdadero termómetro del humor social.

Las principales medidas anunciadas

A continuación, el detalles de las nuevas políticas económicas lanzadas por el Gobierno:

1. Modificaciones en política macro-monetaria.

Se lanzarán nuevos instrumentos en pesos para incentivar el ahorro en moneda nacional.

2. Medidas vinculadas al sector agroindustrial

- Segmentación de retenciones para pequeños productores.

- Baja transitoria de derechos de exportación del complejo soja.

- Bono y plazo fijo dollar linked para liquidaciones agroindustriales.

- Reducción de derechos de exportación de carne enfriada, de 9% a 5%, y acuerdo sectorial para aumentar producción y exportación cuidando precios en el mercado interno.

- Avances de la Ley para el Desarrollo Agroindustrial, trabajo conjunto con el Consejo Agroindustrial Argentino.

3. Medidas vinculadas al sector industrial

- Aumento en los reintegros a las exportaciones en función del valor agregado.

- Reducción y/o adecuación de derechos de exportación en posiciones determinadas. Eliminación de derechos de exportación para las exportaciones automotrices incrementales extra Mercosur.

4. Medidas vinculadas al sector minero

Reducción de los derechos de exportación de metales, del 12% al 8%.

5. Medidas vinculadas a la industria de la construcción

Envío al parlamento de un proyecto de ley que incluye las siguientes medidas:

a) Incentivo fiscal a la inversión de tenencias en moneda extranjera en proyectos nuevos de construcción.

b) Diferimiento del impuesto a las ganancias para el aporte de terrenos a fideicomisos de construcción.

6. Lanzamiento de planes exportadores

- Carnes.

- Vinos (plan 1000): llegar a 1.000 millones de dólares de exportación de vino embotellado.

- Economía del conocimiento: el objetivo será llegar a 10 mil millones de dólares de exportación.

- Autos: nuevo esquema de equilibrio comercial en unidades comerciadas (con vehículo de mayor valor en Argentina)

-Petróleo y gas.

-Foresto industrial.

- Minería.

-Metalmecánica/ acero / maquinaria y equipos.

7. Planes destinados a aumentar la producción nacional con ahorro de divisas

-Plan gas.

-Autopartes.

-Electrónica.

-Textil indumentaria y calzado.

-Medicamentos / biosimilares.

-Desarrollo de proveedores para petróleo y minería.

8. Instrumentos de ahorro en pesos:

-Mejora en tasa plazo fijo

-Bono Dollar linked para cadena agroindustrial

-Plazo fijo Dollar linked.

-Bono YPF.

-Bono ARSAT.

-Bono "metro cuadrado".

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