Cuál fue la receta de Uruguay para controlar el precio de la carne en su mercado interno

Cuál fue la receta de Uruguay para controlar el precio de la carne en su mercado interno
El país vecino lejos de cerrar las exportaciones las potenció. El ingenioso mecanismo que utiliza para abastecer la demanda interna
Por Marysol Antón
24.05.2021 14.30hs Economía

En la última semana el Gobierno Nacional cortó la posibilidad de exportar carne. Una medida que busca abastecer mejor el mercado interno, y ofrecerles a los consumidores argentinos mejores cortes, con mejores precios. Ahora bien, ¿hubiera sido posible otra solución?

Según propone un nuevo informe de Idesa, el ejemplo uruguayo podría haber sido tomado como modelo a seguir, para darle a todas las partes que intervienen en este conflicto una solución eficaz, y sin modificar las exportaciones.

Según el INDEC, el precio de la carne viene subiendo por encima del 60%, cuando la inflación general es del 46% anual. Frente a este panorama, el gobierno reaccionó drásticamente suspendiendo las exportaciones de carne. La idea es aumentar la oferta interna y así contener las subas en el precio.

La medida generó un encendido malestar entre los productores agropecuarios y los frigoríficos dedicados a la exportación. Pero además muchos critican la inconsistencia de incumplir con contratos con el exterior cuando la necesidad de generar divisas es imperiosa.

Uruguay logró abastecer su mercado interno y controlar los precios sin cortar las exportaciones.

"En este contexto, muchos opinan que una estrategia alternativa sería la que puso en práctica José Mujica en el Uruguay. En 2005, cuando era ministro de Ganadería, les pidió a los frigoríficos que destinen cortes populares (falda, falda parrillera, asado) al mercado interno y que el resto se destine a la exportación. Esto se llamó el asado del Pepe. Similar esquema se intentó instrumentar en 2011 cuando ya era presidente", indican desde Idesa.

En Argentina se cree que este es el "modelo uruguayo" que permitió sostener las exportaciones sin afectar los consumos populares. Lo cierto es que el país vecino tiene la mayor exportación de carne per cápita del mundo.

Números propios

Según el Instituto Nacional de Carnes (INAC) de Uruguay en el mercado interno se observan las siguientes tendencias:

• En 2017 la inflación doméstica en la carne era de 3% anual y luego comenzó a subir hasta llegar al 35% anual en el 2019.

• En 2019 Uruguay multiplicó por 6 sus importaciones de carne respecto al 2017.

• En 2020 hubo deflación en la carne de -4%.

Estos datos muestran que Uruguay, aun siendo un gran exportador, cuando tuvo una fuerte inflación sobre la carne no cerró las exportaciones. Tampoco tuvo una actitud pasiva, sino que apeló a abrir las importaciones de carne para aumentar la oferta en el mercado doméstico y, por esa vía, bajar el precio.

Los frigoríficos se preguntan si sería posible aplicar el modelo uruguayo en el mercado argentino.

En 2020, el 13% del consumo interno de carne se abasteció con importaciones. En otras palabras, Uruguay, a diferencia de la Argentina, moderó el precio de la carne potenciando el comercio exterior.

"El modelo uruguayo de ganadería es mucho más sofisticado que el asado del Pepe. El eje es la modernización de la cadena de producción desde el campo hasta el consumidor extranjero con estándares de calidad internacional y sistemas de trazabilidad para garantizar la calidad. Esto le permitió entrar al mercado asiático y de EE.UU. con carnes de alto valor agregado, convirtiéndose en un importante exportador de carnes premium", agrega el estudio de la consultora.

¿Cómo lograron en Uruguay administrar exitosamente esta industria y sus movimientos internacionales? Se creó un Instituto Nacional de Carnes, que no regula el precio de la carne ni las exportaciones, sino que es un consorcio público-privado que trabaja en la transferencia de know-how a los productores, la gestión del sistema de trazabilidad y la apertura de mercados externos.

"Cuando en 2019 se produjo la alta inflación en la carne no cerraron las exportaciones. La razón es que de un producto premium no se puede obtener cortes populares. Al tener tanta tecnología incorporada, su precio es muy alto aun para cortes como la falda y el asado. La estrategia fue seguir vendiendo estas carnes de alto valor en el mercado internacional y comprar en Brasil y Paraguay carne más barata para cortes populares. Esto no solo implica una diferencia de precio a favor de Uruguay (exporta a alto precio e importa a bajo precio) sino fundamentalmente evita destruir el gran esfuerzo tecnológico y comercial realizado para la obtención y colocación de carnes premium en el mundo", resumen desde Idesa.

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