Crisis en Garbarino: cada vez hay menos mercadería, más salarios sin pagar y más quejas de clientes

Crisis en Garbarino: cada vez hay menos mercadería, más salarios sin pagar y más quejas de clientes
La cadena de electrodomésticos sigue sin abonar sueldos. Tampoco puede pagar a sus proveedores ni cumplir con la entrega de mercadería. Crecen los reclamos
Por iProfesional
20.07.2021 16.05hs Economía

La crisis por la que está atravesando la cadena de electrodomésticos Garbarino cobra cada vez más intensidad, dando ya muestras de colapso.

Con la mayor parte de sus 105 locales cerrados, sigue sin definirse la situación de al menos 4.400 empleados, las protestas de los trabajadores continúan haciéndose efectivas y se intensifican los incumplimientos por efecto de la parálisis comercial que predomina en la cadena.

La firma no puede hacerse cargo del pago a sus proveedores y tampoco, como ya lo había anticipado iProfesional, de la entrega de mercadería, lo que se agraba con los reclamos de los clientes que aumentan cada vez más a través de las redes sociales.

Por toda esta situación, Garbarino disminuyó los pedidos de mercadería mientras que los proveedores comenzaron a interrumpir las entregas hasta que la compañía no regularice el pago de sus fuertes deudas.

Esta semana se realizará una nueva reunión en el Ministerio de Trabajo, en la cual la compañía presentará algunas de sus propuestas para sostener el funcionamiento de la misma.

Según indicaron a iProfesional la semana pasada fuentes gremiales, Carlos Rosales, propietario de la empresa, estaba negociando contrarreloj la eventual venta de Garbarino Compumundo a una compañía estadounidense de comercio electrónico. "También dialoga con grupos de empresarios rosarinos", dijo Domingo F., uno de los representantes de los trabajadores afectados por los incumplimientos de la firma.

Los trabajadores se movilizaron exigiendo la regularización de los sueldos.
Los trabajadores se movilizaron exigiendo la regularización de los sueldos.

Mientras tanto, el empresario sigue sin cumplir con obligaciones como el abono de los sueldos, que ya suma tres meses de cortado. Tampoco viene llevando a cabo el pago de l

as cargas sociales y, según los empleados autoconvocados, también adeuda aguinaldos."La situación actual es una combinación de salarios impagos, falta de cobertura médica y social y locales cerrados. De los 200 que llegó a tener la cadena hoy suman más de 55 los que están con las persianas bajas. En varios de ellos permanecen muchos de nuestros compañeros en un intento por salvar las fuentes de trabajo. Comen y duermen en esos mismos lugares", comentó el portavoz a iProfesional.

A la par de la situación laboral, los trabajadores señalan que se multiplicaron las quejas de los clientes que efectuaron compras en los últimos meses. Y que, en reiterados casos, ahora se acercan a las sucursales todavía operativas exigiendo desde la anulación de las operaciones hasta la entrega de productos adeudados.

"No tenemos mercadería para entregar, ni siquiera contamos con sistema para facturar. Directamente nos han cortado los servidores", contó a iProfesional un agente de ventas de Lanús.

"Hoy por hoy, así como no podemos vender tampoco podemos llevar a cabo cobranzas. A los clientes que se acercan les decimos que intenten comunicarse con los números de atención, pero como casi no hay personal en esa área, bueno, terminan sin saber qué ocurrirá con sus compras", añadió.

La empresa ya cerró 55 locales en todo el país.
La empresa ya cerró 55 locales en todo el país.

Para enseguida completar: "La empresa ni siquiera le está permitiendo acceder a un código para pagar mediante herramientas como Pago Fácil. Muchos clientes se acercan a reclamar por mercadería que compraron y nunca les llegó. Como no tenemos sistema, ni siquiera podemos anular esas compras. Por lo mismo, también resulta imposible cobrar la cuota de quienes quieren cumplir con sus compromisos".

Panorama oscuro

Por la acumulación de malos manejos, la situación en la empresa es cada vez más complicada. El fantasma del concurso de acreedores está cada vez más presente.

Tiene una gran deuda pendiente, no logra conseguir un socio que lo ayude afrontar este duro momento, y recibió una respuesta negativa del Gobierno porteño sobre el reclamo de devolución de 438 millones de pesos de "multas indebidas" con los que podría pagar los sueldos atrasados de sus miles de empleados.

A este panorama se suma la caída en las ventas por la extensa recesión que vive la Argentina, que terminó incrementando aún más las deudas y resintiendo la cadena de pagos.

En los registros del Banco Central, la compañía acumula 3.251 cheques rechazados por un monto de 4.061 millones de pesos.

Entre los principales acreedores se encuentra Frincredit (186 millones de pesos); Finares ($148 millones), Banco Nación (83 millones), HSBC (54 millones) y American Express (13 millones).

El derrumbe financiero y comercial no afecta sólo a la empresa tradicional, sino que también se extiende a otras firmas del grupo como Compumundo, Garbarino Viajes y la ensambladora de celulares en Tierra del Fuego.

Semana clave para Garbarino

Esta será una semana clave para Garbarino

Fuentes cercanas al también dueño de Radio Continental, del grupo asegurador Prof y protesorero de San Lorenzo de Almagro anticipan que entre este lunes y el próximo viernes se podrían producir algunas noticias "positivas para el desenvolvimiento futuro de la cadena".

Los voceros de Rosales repiten lo que vienen anunciando desde hace casi un mes en cuanto a conversaciones con varios interesados en ingresar como accionistas de Garbarino a quienes, sin embargo, no se los identifica "por cuestiones de confidencialidad".

De todos modos, anticipan que "pueda haber novedades al respecto prontamente" y aclaran que mientras tanto, se sigue conversando día a día con el Gobierno de la Ciudad para que termine de liquidar el dinero que corresponde a la cadena en concepto de retenciones indebidas por el impuesto a los Ingresos Brutos de las cuale ya le liquidaron la mitad pero quedan aún algo más de $438 millones que servirían para regularizar las moras en los pagos a los empleados.

De hecho, el próximo miércoles 21 de julio habrá una nueva audiencia entre la empresa y el sindicato de Comercio en la sede del Ministerio de Trabajo para, precisamente, acercar posiciones y tratar de llegar a un acuerdo.

El encuentro no promete ser de tono conciliador si se tiene en cuenta los innumerables incumplimientos de Garbarino y la decisión de cerrar de manera compulsiva una gran cantidad de sucursales con la excusa de "preservar la integridad física de clientes y personal". Una diplomática forma de evitar acusar a los trabajadores de llevarse mercadería "en parte de pago".

En la actualidad, Garbarino posee alrededor de 200 sucursales de las cuales no se conoce en detalle las que permanecen con las persianas bajas ya que, siempre según los voceros de la compañía, hasta que no se pueda volver a poner en marcha y saldar la situación, el status de los locales será oscilante, entre los que están abierto, la mayoría, y los que no están operativos o con retención de labores.

Para los voceros de Rosales, durante esta semana se abarcarán tres ejes considerados "fundamentales" para la supervivencia de Garbarino como son los de regularizar las moras en los pagos a los empleados; volver a poner en marcha la operación de la compañía con volúmenes apropiados de comercialización y con las plantas del sur funcionando; y encontrar la solución de fondo con la incorporación de nuevos socios.

En el caso de los establecimientos del grupo que se encuentran en Tierra del Fuego, se estima terminar de cerrar el acuerdo con Newsan para producir a fazón varias de las marcas que opera la empresa de la familia Chernajovsky.

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