La inflación de enero fue del 3,9% y acumuló 50,7% en los últimos 12 meses: por qué preocupan los precios de febrero

El índice de enero muestra un número preocupante. Qué aumentos se ven en febrero y qué creen analistas y qué pasará con tasas y dólar
Por iProfesional
15/02/2022 - 15,55hs
La inflación de enero fue del 3,9% y acumuló 50,7% en los últimos 12 meses: por qué preocupan los precios de febrero

La inflación del primer mes del año fue de 3,9%, según la medición oficial realizada por el INDEC y publicada este jueves.

Además, el organismo de estadísticas señaló que la inflación interanual acumuló 50,7% en los últimos 12 meses.

Oficial: la inflación tuvo un repunte en enero.
Oficial: la inflación tuvo un repunte en enero.

Los precios del rubro de alimentos y bebidas se ubicaron nuevamente, como en meses anterior, por encima del nivel general, con un alza del 4,9%.

El rubro comunicaciones fue el de mayor impacto en el nivel general, con un alza del 7,5%, impulsado por el aumento en los servicios de telefonía e internet, seguido de hoteles y restaurantes con 5,7% y bienes y servicios varios, que agrupa a elementos de higiene personal con un 4,3%.

También se ubicaron por encima de la inflación mensual los rubros de recreación y cultura con un alza del 4,2% y salud con un 4,1%, por el aumento en la medicina prepaga.

Por debajo del nivel general se ubicaron equipamiento y mantenimiento del hogar con un alza del 3,3%, transporte que subió 2,8%, prendas de vestir y calzado con un 2,4% y bebidas alcohólicas y tabaco con un 1,8%.

La utilización de gas, agua, electricidad y otros combustibles para la vivienda registró un incremento de precios del 1,8%, y el sector de educación fue el de menor aumento con un 0,8%.

En la suba de alimentos se destacaron los aumentos en verduras como el tomate con un alza de precios del 82,2%, lechuga 51,1%,limón 30,2, naranja 25,2%, papa 14,2%, cebolla 11,3% y la manzana 9%.

El kilo de pan registró un aumento del 11,5%, el filet de merluza 9,0, mientras que las carnes rojas no mostraron grandes variaciones y bajaron la carne picada un 5,0% y la nalga un 0,3%, según la lista de precios del INDEC.

El aumento de la inflación núcleo que mide el aumento de precios desestacionalizados creció un 3,3% y bajó un punto porcentual respecto del mes anterior.

El alza en los productos estacionales llegó al 9% mientras que los regulados crecieron un 2,8%.

Alerta por las subas de febrero

En el segundo mes del año, los aumentos no se producen de manera aislada. Y son más elevados que la inflación promedio. Impactantes porque pegan directamente en el poder adquisitivo de la población. Esos incrementos llegan al 50% en el precio de los huevos. Al 20% y hasta 25% en el kilo de pan. En un porcentaje similar para la yerba. Al 17% en el pollo. Y entre 5% y 10% en la media res de carne, que tendrá un traslado inmediato al público.

En una economía que sufre de una dinámica inflacionaria muy alta -superior al 50% anual- es muy difícil identificar las causas de los incrementos, que básicamente se vinculan con esa realidad.

Es cierto: hay particularidades. De hecho, en el caso de la yerba, el azúcar, los lácteos y hasta el arroz, las fuertes remarcaciones tienen que ver con la ola de calor, la sequía persistente y los incendios en algunas zonas del país, que destrozaron buena parte de la producción.

También, claro está, hay fundamentos en la realidad internacional: los precios de las materias primas mantienen una tendencia alcista. En las últimas horas, la tonelada de soja superó los u$s580, un valor históricamente alto. 

Ese escenario, que beneficia a la Argentina por el valor de sus exportaciones, termina perjudicando por el impacto del precio de los alimentos en el mercado interno. No es un fenómeno distinto al que sufren otros países, que también conviven con una inflación irregularmente elevada. En la Argentina, todo empeora por la propia dinámica inflacionaria, que se mantiene en los dos dígitos desde el lejano año 2006.

en el caso de la yerba, el azúcar, los lácteos y hasta el arroz, las fuertes remarcaciones tienen que ver con la ola de calor
En el caso de la yerba, el azúcar, los lácteos y hasta el arroz, las fuertes remarcaciones tienen que ver con la ola de calor

Caída del poder adquisitivo

La combinación de todos estos factores -pérdida de la producción por la sequía, la ola de calor y los incendios; precios internacionales caros; y la propia dinámica inflacionaria interna- desembocó en aumentos de precios muy preocupantes. Está más que claro que la pérdida de poder adquisitivo para la mayoría de la población es indudable.

El caso más grave de las últimas horas fue el de los huevos. El cajón de huevos tipo "1" (tamaño mayor) pasó de $2.600 a $3.800 en los últimos días. Un aumento del 46%. El cajón tiene 360 huevos (12 maples).

El cajón de huevos tipo "2" (medianos) pasó de $2.200 a $3.400, también esta semana, un alza del 54%.

El maple de huevos ya tuvo un ajuste en las últimas horas: pasó de $280 a $420, en promedio, dependiendo de los barrios y los comercios.

El caso más grave de aumentos de las últimas horas fue el de los huevos
El caso más grave de aumentos de las últimas horas fue el de los huevos

El cajón de pollo también se fue para arriba: pasó de $3.400 a $4.050 esta semana. Un incremento del 19% en pocos días.

En el caso del pollo, los productores advierten que hubo un aumento muy fuerte en el precio del alimento balanceado.

El precio de la media res volvió a encarecerse, esta vez entre 5% y 10%. Ya llega a un valor de entre $550 a $590 a las carnicerías.

Este movimiento hará que prácticamente sea muy difícil encontrar cortes por debajo de los $1.000 en las carnicerías de la ciudad de Buenos Aires.

En el caso del kilo de pan, habrá un aumento de entre 20% y 25% a partir del lunes 14. De esta manera, pasará a costar entre $240 y $300.

De acuerdo a lo que argumentaron desde el sector, este incremento tiene relación directa con los aumentos en los precios del combustible y las materias primas.

Por fuera de estos ejemplos, todos de los últimos días, la situación ya venía muy complicada, también desde la semana pasada.

Los aumentos de precios de los alimentos marcan una clara aceleración en el comienzo de febrero. Así lo demuestra el último relevamiento de la consultora LCG: en la primera semana del mes, el alza en los alimentos fue de 1,8%. Un punto por encima de la semana previa, lo que le da dimensión a lo complicado del escenario.

Es cierto que en el comienzo del mes, la dinámica inflacionaria se agrava porque los comercios cambian los precios en las góndolas. Pero hay un dato que no puede soslayarse a la hora de analizar el panorama:

Medido "punta a punta", la suba de precios en las últimas cuatro semanas alcanzó al 5,2%. Nada menos.

El rubro que más se movió fue el de las verduras, que marcó un alza del 4,8% en la última semana. La ola de calor y los incendios en algunas zonas del país presionó sobre los precios en productos como el tomate, las papas, la lechuga y las zanahorias.

Las verduras aumentaron 11% en las últimas cuatro semanas. 

Inflación: ¿funcionará el acuerdo con el FMI?

Roberto Feletti, secretario de Comercio de la Nación, manifestó en declaraciones radiales durante el fin de semana que "no tenemos una aceleración (de la inflación), no va a ser peor que en 2021, por ahí puede ser mejor".

En ese marco, el funcionario aseguró que el acuerdo con el FMI "va a bajar la expectativas negativas sobre la economía y que las canastas (de precios) que estamos armando y que están funcionando empiecen a obrar como ancla antiinflacionaria".

Con esa expectativa de desaceleración inflacionaria, y de cara a las próximas negociaciones paritarias, el ministro de Trabajo Claudio Moroni, expresó que "vamos a trabajar con una pauta inflacionaria, que estimamos es del 40%".

"Si es necesario renegociar esa pauta, vamos a abrir las paritarias las veces que sean necesarias", acotó.

En contraposición, la consultora EconViews proyectó que "la corrección tarifaria y cambiaria que implica el acuerdo con el FMI puede empujar la inflación hasta aproximarse a un alarmante 60%".

"Si el gobierno impone su pauta de 40% para las paritarias, y la inflación promedio anual es de 57,4% como pronosticamos, el salario real caerá 6.5% en 2022. Los gremios prevén una mayor inflación y el mismo Moroni dejó la puerta abierta para una "revisión semestral.Pero un aumento adicional de 15% (55% en todo el año) aún dejaría el salario real 2.2% abajo en este escenario, que vemos como el más probable", analizó la consutora.

Frente a este panorama, auguró que "la dura realidad es que, en el año del acuerdo con el FMI, el ancla nominal que se puede tirar para mantener controlada la inflación es la paritaria".

Por su parte, Garay Méndez opinó que "por las características del acuerdo del FMI, dífícilmente logre anclar expectativas" y fundamentó que el mismo principio de entendimiento con el organismo internacional "exige corrección de otros precios relativos: dólar, regulados (tarifas, transporte público, entre otros), por lo que hay varios efectos contrapuestos que van a convivir en simultáneo de acá por un largo tiempo".

Asimismo, en Eco Go destacaron que en el principio de acuerdo dado a conocer "no hay ningún número" sobre cuál es la inflación esperada para 2022.

Al respecto, la consultora consideró que probablemente el gobierno "va a intentar usar como base para la negociación de las paritarias" el parámetro del 40%, aunque en Eco Go esperan que la inflación anual sea cercana al 59%.

En sintonía, Eugenio Marí, economista jefe de la Fundación evaluó que "de cara a 2022 es difícil pensar que la inflación sea menor a la de 2021, nuestras estimaciones apuntan a una inflación de 4% en enero" liderada por subas en los sectores alimentos, salud (medicamentos y prepagas), indumentaria y restaurantes y hoteles, y prevé que "este ritmo se mantendría durante los próximos meses".

"El gobierno apunta a acuerdos de precios y paritarias que tratarán de ir hacia en el ritmo de 40% pero no son herramientas creíbles para bajar la inflación. En Argentina ya hay una enorme gimnasia para eludir y renegociar, como las cláusulas gatillo", enfatizó.

El economista esgrimió que en el entendimiento anunciado con el FMI "hay dos metas fundamentales: la de reducción del déficit primario y la de acumulación de reservas", y destacó que para lograr el primer objetivo "el gobierno ya ha señalado que avanzará en la reducción de los subsidios económicos en términos reales, esto implica que, en promedio, las tarifas deberán crecer muy por encima de la inflación"

"Por otro lado, la meta de acumulación de reservas implicará acelerar el ritmo de devaluación del dólar oficial, nuevamente deberá ser una suba mayor de la inflación, ya que en el segundo semestre del 2021 se acumuló un atraso del oficial", razonó.

A su vez, Fernando Baer, economista senior de Quantum Finanzas comentó que "el acuerdo sirve para pensar que se va a emitir menos inicialmente, y que el déficit sería menor, eso en un contexto creíble serviría para ir anclando expectativas".

"Pero si al acuerdo se llega muy empujado por la situación y no por convencimiento, eso se traduce en que la falta de credibilidad para ir logrando cumplir con las metas y adecuar la situación macro no sea del todo aceptado, y con eso, anclar expectativas es más difícil", fundamentó.

Diego Martínez Burzaco, jefe de estrategia de Inviú, sostuvo que "una inflación de 4% mensual es terriblemente alta, hay una inercia inflacionaria en febrero que considero que va a seguir en los próximos meses, teniendo un piso de 3% mensual"

"El acuerdo con el FMI sirve para anclar expectativas siempre y cuando venga acompañado de una política monetaria pragmática, y el pragmatismo es por un lado suba de tasa de interés más agresiva y no tan tímido como 200 puntos básicos como estima el mercado y se dejó entrever y por otro lado cortar el financiamiento al Tesoro por parte del BCRA".

"Puede ser que el acuerdo con el FMI ayude a matizar un poco esta inflación pero vamos a tener un primer semestre muy difícil", vaticinó.

El Banco Central subiría este jueves la tasa 2 puntos, especulan analistas
El Banco Central subiría este jueves la tasa de interés, especulan analistas

Inflación versus tasa: ¿cuánto podría subir?

El principio de acuerdo con el FMI establece fijar tasas reales positivas para abordar la persistente inflación. Tras permanecer planchada desde noviembre de 2020, la entidad monetaria subió el 6 de enero último la tasa de la Leliq de 28 días de 38% a 40%, y aumentó de 37% a 39% el rendimiento de los plazos fijos de hasta $10 millones.

Para el mercado, ese ajuste de 2 puntos se quedó "corto" frente a una inflación de 55% anual según el promedio que arrojó el último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del BCRA

El presidente del BCRA, Miguel Pesce dijo hace dos semanas que "vamos a evaluar si es necesario un nuevo aumento de la tasa de interés, y esto va a estar relacionado con el desempeño inflacionario".

Así, la expectativa del mercado es que tras conocerse este martes la cifra de inflación de enero, el directorio de la entidad monetaria defina en la reunión del próximo jueves una nueva suba.

En EconViews creen que "con expectativas de 55% e inflación pasada de 50% es difícil sostener un 40% (de tasa de interés), que es 48% efectivo (anual) cuando hay exceso de demanda de dólares".

"Quizás pueda evitar una suba formal de tasas de política monetaria si sube sólo la tasa de pases a 1 día que quedó estancada en 32% nominal, que es 37.7% efectiva. Como esta tasa quedó congelada, no se movieron ni las tasas interbancarias, ni la de adelantos a grandes empresas ni la que pagan los bancos por las cuentas remuneradas. Es decir, la suba de enero fue un cambio con pólvora mojada, con lo cual subir la tasa de pases generará el efecto más tradicional de las subas de tasas y ayudará a conseguir más financiamiento para el Tesoro", especuló.

De todas formas, la consultora evaluó que "la mejor señal sería una suba de tasa de política y de pases".

Para Baer "el BCRA va a ir subiendo también la tasa seguramente para ir convergiendo a algo bastante menos negativo o levemente positivo como se comprometió con el FMI".

El analista dijo que en el mercado se aguarda una suba "de 2 puntos porcentuales ahora, pero seguramente el BCRA haga algunas otras alzas entre esta semana y el acuerdo con el FMI en marzo".

Para Garay Méndez, "lo que va a hacer el BCRA de acá a los próximos meses van a ser pequeños movimientos", por lo que prevé que esta semana "puede volver a repetirse un alza de 2 puntos".

Según el análisis de GMA Capital, "para combatir la inflación con herramientas más ortodoxas, el BCRA deberá aumentar el premio de los pesos, tendrá que fijar un nivel de tasa de LELIQ superior al actual de 40%".

"Basta con pensar que este rendimiento es 3,3% sobre una base mensual, mientras que la inflación corre cerca del 4%. Entonces, para quedar en tablas con el costo de vida, la tasa de política monetaria debería ser de al menos 48% TNA, unos 800 puntos básicos más que hoy".

Al mismo tiempo, planteó que "la tasa en los bancos, uno de los canales de transmisión de la política monetaria, también necesitaría un impulso" y "esta mejora serviría tanto para tentar a los ahorristas para quedarse en pesos como para frenar el crédito a tasas reales negativas".

Para analistas se acelerará el ritmo de ajuste del dólar pero seguirá debajo de inflación mensual
Para analistas se acelerará el ritmo de ajuste del dólar pero seguirá debajo de inflación mensual

Inflación versus dólar: ¿la devaluación se acelerará?

En cuanto al dólar, un informe de Delphos Investment puntualizó que la velocidad de ajuste del tipo de cambio oficial este mes se acerca "a 2,8% mensual lo que equivale a 40% TNA, el mayor ritmo desde febrero del año pasado".

Este ritmo implica una aceleración frente al deslizamiento del dólar oficial en enero que fue de 2,2%.

Al respecto, GMA Capital subrayó que "a pesar de la reciente aceleración, el dólar sigue moviéndose por debajo de la inflación que no cede del 50% anual, e Incluso la brecha permanece por encima del 100%, por lo que si la idea del Gobierno es cerrar el gap desde abajo todavía queda un largo trecho por recorrer" por lo cual cree que "la tendencia alcista del crawling peg llegó para quedarse".

Consultado sobre qué sucederá con el crawling peg si la inflación de enero se ubica entre 3,8% y 4%, Garay Méndez opinó: "No creo que el BCRA modifique el ritmo de devaluación luego de conocer el dato".

"Por un lado, el ritmo lo suele manejar por bloques mensuales, y seguramente respete por lo que queda de febrero el 2,7% de ritmo mensualizado que lleva hasta el momento. Por otra parte, si le diese mayor velocidad al dólar podría trasladarse a precios y creo que eso lo quiere evitar, por lo que el sendero del dólar hasta que empate a la inflación será gradual", estimó.

Martínez Burzaco coincidió en que el BCRA "va a seguir convalidando un ritmo por debajo de la inflación porque mientras los precios estén acelerando arriba del 50% al 55% anual, no la veo a la entidad devaluando a ese ritmo".

Para Baer, el BCRA gradualmente "va a ir acelerando el crawling peg, para ir del 2,5% mensual ahora a algo más cercano a 4% mensual, que es lo que daría la tasa de inflación promedio del primer semestre".