Los taxis, en terapia intensiva: apps, incremento de precio y otros factores que causan su derrumbe

Después de la pandemia, hay un 60% menos de vehículos de los que podrían estar en actividad. El precio del taxi aumentará un 30% en abril
Por iProfesional
07/03/2022 - 21,20hs
Los taxis, en terapia intensiva: apps, incremento de precio y otros factores que causan su derrumbe

Los taxis se encuentran en una situación cada vez más crítica en la Ciudad, lo que está dejando al sector en terapia intensiva: después de la pandemia, hay un 60% menos de vehículos de los que podrían estar en actividad en los barrios porteños.

Hoy, por las calles porteñas circulan unos 15.000 taxis, cuando hace unos años eran 38.000, lo que se debe a una variedad de factores, entre los que se encuentran el  crecimiento de las aplicaciones, el aumento de los valores y que muchos choferes buscaran otros empleos para hacer frente a la pandemia.

La realidad es que la actividad de los taxistas está en emergencia y, según advierten los más pesimistas, con riesgo de extinguirse más temprano que tarde, por varias causas.

Sucedió que ingresaron al país las aplicaciones ilegales, pero también que en pandemia muchos choferes y dueños migraron a otras actividades porque se volvió carísimo mantener el auto sin recaudar lo necesario por la crisis sanitaria.

En cuanto a los valores, el 4 de abril próximo habrá una audiencia pública para aumentar un 30%. Con esta suba, la ficha diurna pasaría de $11,10 a $14,40 (Bajada de bandera: $144) y la ficha nocturna de $13,20 a $17,40 (Bajada de bandera: $174). La implementación tendría lugar la cuarta semana de abril.

Trabajar solo en un taxi hoy es imposible

Después de la pandemia, hay un 60% menos de taxis en las calles porteñas

Hay que tener en cuenta que el taxi es el único servicio de transporte público que no recibe ningún subsidio del Estado.

Todos los consultados se sienten abandonados por el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta y lo hacen oir en sus manifestaciones aunque hasta ahora no obtuvieron respuesta.

Fabián Gustavo Buzzurro ya pasa largamente los 50 años y tiene décadas como taxista. Pero alquila el auto. Le encantaría vivir sólo como tachero, pero no puede.

Cada día, le tiene que dar 6.300 pesos al dueño del auto para que se lo dé para trabajar. "El costo del alquiler lo hago en 13, 14 horas. Si tengo suerte, en 12. Pero tengo mil pesos de gas y mil de comida. Eso me lleva a gastar unos 8.000 pesos por día aunque trabaje 15 horas porque lo que me queda de ganancia, me paga el viaje de ida y vuelta a mi casa", contó a Télam. Su segundo trabajo es como encargado en un garage en Flores. El que le permite pagar los gastos fijos.

Fabián duerme dos horas por día. Sabe que sobrevive, que la suya no puede denominarse una vida. Dice que muchos de sus compañeros peones pasaron a trabajar en aplicaciones, que a su modo de ver -que comparten todos los consultados- son las que van a extinguir la actividad del taxi en CABA si el Estado no hace nada al respecto.

Aunque los gremios reconocen que a un peón de taxi se le cobra en promedio entre 4.500 y 5.000 pesos el alquiler del auto por día, según el convenio colectivo de trabajo debiera funcionar de otro modo: el chofer le tendría que dar al dueño al final del día el 35% de la que recaudación. Pero hay mucha informalidad y la necesidad tiene cara de hereje.

Aplicaciones ilegales: un duro golpe a los taxis

El tema de las aplicaciones ilegales como Uber lo obsesiona 

Marcelo Mezotero, integrante de la Asociación de Taxistas de Buenos Aires, pone la crisis en números. "El Parque Automotor de CABA tiene 38 mil licencias y 25.000 renovadas. Son números aproximados. Creemos que unos 10.000 autos dejaron de trabajar, eso es alrededor de un 60% menos", explicó.

El tema de las aplicaciones ilegales como Uber lo obsesiona y esta semana hubo otra movilización para pedirle al gobierno de CABA que las combata.

"El sistema de aplicaciones fuga cientos de millones de dólares que podrían ir, por ejemplo, a vacunas. Es impresionante. Vos hacés un viaje de mil pesos y el 30% va a la aplicación. Y Larreta tiene un discurso ambigüo, dice que son ilegales, pero no las combate".

Mezzotero hace hincapié en el que el taxi es el único medio de transporte público que no recibe subvenciones del Estado. En ese sentido, están ilusionados con que prospere el prospere el proyecto de ley que inició Daniel Filmus y continuó Mara Brawer para la modernización de la flota de taxis.

La flota de taxis se redujo a la mitad

Una noche, cuando Lula vino a Buenos Aires, la diputada nacional por CABA Mara Brawer cenó con el expresidente de Brasil y su mujer y ellos se ofrecieron a llevarla de regreso. Ella declinó amablemente la oferta, convencida de que en la avenida Las Heras iba a conseguir un móvil enseguida. Después de todo, en Buenos Aires, cafés y taxis sobran. O sobraban. No pasó.

"Caminé y caminé por las Heras y no conseguía. La flota de taxis a partir de la crisis económica en la pandemia se redujo a la mitad", dijo Brawer a Télam.

Pero no se quedó sólo en la queja: presentó un proyecto que se trató en comisión el día en el que Juntos por el Cambio decidió no dar quórum para la ley de Etiquetado Frontal y ahora la comisión se tiene que reunir de vuelta porque la aprobación perdió vigencia, pero dice la legisladora que está consensuado con la oposición.

Consiste en que las y los licenciatarios de taxis, tanto personas físicas como jurídicas, puedan acceder a un auto 0Km de industria nacional con exenciones impositivas. Es un beneficio del que los taxistas podrán hacer uso una vez por año y la ley tendrá una vigencia de 6 años.

"Tiene tres fines; en primer lugar, apoyar a los taxistas en este duro momento que atraviesa el sector; en segundo lugar, estimular la prestación de un servicio seguro para la ciudadanía y por último beneficiar a la industria automotriz nacional", afirmó.

Las otras pandemias

"La bajada de bandera para que sea rentable verdaderamente debería ser equivalente al valor de un dolar", dicen

Mezzotero cree si la primera pandemia fue la introducción de las aplicaciones ilegales durante el macrismo, pero siguieron otras dos: la crisis económica en tiempos de Cambiemos y la pandemia de coronavirus. Ahí hubo un quiebre y se empezó a notar mucho más fuertemente que en la Ciudad faltaban taxis.

Aunque los taxistas fueron considerados trabajadores esenciales desde el principio, muchos dueños dejaron de alquilar el auto porque durante un buen tiempo bajó la demanda y no les rendía. También sucedió que entre los más de 100 mil muertos que tiene la Argentina por la covid, muchos eran taxistas. Finalmente, muchos otros decidieron migrar a las aplicaciones y hubo una cantidad importante de choferes que directamente se dedicaron a otra cosa.

Competencia desleal

Desde que desembarcaron en la Argentina, los taxistas se manifestaron en contra de las aplicaciones de transporte de pasajeros como Uber o Cabify. Consideran que no pagan los mismos impuestos que ellos, que practican la competencia deseleal con prácticas de dumping, que no ofrecen seguridad al pasajero y que fugan el dinero que ganan fuera del país. Judicializaron sus demandas, pero hasta ahora las aplicaciones siguen funcionando.

Lo cierto es que después de que en un primer momento las aplicaciones seducían con sus precios, hoy suele ser más económico viajar con el tradicional auto negro y amarillo.

Si bien para la mayor parte de la población tomar taxi es un lujo (el costo hoy de la bajada de bandera de de 111 pesos de 6 a 22 y un 20% más caro después de esa hora) los taxistas quieren que aumente porque la plata no les alcanza. "Hoy estamos retrasados más de un 50%. La bajada de bandera para que sea rentable verdaderamente debería ser equivalente al valor de un dolar", dice Mezzotero.

Temas relacionados