Se agranda la preocupación por la suba de la inflación este mes y se suma una sorpresa inquietante

La inflación de la última semana se ubicó por debajo del 1%, pero no alcanza para festejar. Los alimentos se encarecen por encima del promedio
Por Claudio Zlotnik
23/05/2022 - 09,33hs
Se agranda la preocupación por la suba de la inflación este mes y se suma una sorpresa inquietante

Uno de los datos relevados por la consultora LCG en su último reporte de la inflación puede interpretarse como positivo: el movimiento alcista de los precios se ubicó, en promedio, por debajo del 1% para la tercera semana del mes, por primera vez desde diciembre. El registro inquietante, no obstante, luce mal para las expectativas: uno de cada cuatro productos cambiaron su precio la semana pasada

La conclusión en materia inflacionaria, a pocos días de que termine mayo, es que el escenario es muy preocupante: la inflación del mes se mantiene con una proyección por arriba del 5% en el rubro de los alimentos y bebidas. Un nivel que pocos veían como posible hasta hace algunas semanas.

En la medición de las últimas cuatro semanas, las subas promedio se ubicaron en el 5,1%.

A las familias argentinas cada vez les cuesta más llegar a fin de mes
A las familias argentinas cada vez les cuesta más llegar a fin de mes

La inflación baja, pero no es motivo para festejar

La semana pasada, el alza promedio fue de 0,8%. Es la primera vez desde diciembre que el movimiento de la tercera semana del mes se sitúa por debajo del 1%. De todas formas se trata de un hecho esperable después de que las dos semanas previas, el índice se moviera en torno del 2% en cada una.

Otra vez: el dato preocupante es que el 25% de los precios de los alimentos se encareció la semana pasada. Ya lo había hecho un 28% la semana anterior. Un fenómeno que habla de una profundización de la dinámica inflacionaria.

Según LCG, los aumentos de la semana pasada se concentraron en los siguientes productos: azúcar, que lideró el ranking con un incremento del 2,6%, los lácteos y huevos, con un alza del 2,5%, y los aceites, que marcaron un ajuste del 2,4% en promedio. En el sentido contrario, las carnes jugaron a favor: registraron una mínima baja del 0,1% en la semana.

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Muchas familias comenzaron a ajustar sus gastos

El consumo, otra variable a monitorear

El último informe de la consultora Scentia, especializada en consumo masivo y con mediciones en todo el país, revela un dato clave para comprender el actual escenario: mientras las ventas en autoservicios y almacenes de barrio en el área metropolitana -CABA y conurbano bonaerense- muestran una sensible caída, en el interior del país sucede todo lo contrario. Allí, los números son positivos. Como si convivieran dos argentinas, al menos a la hora de hablar de consumo de alimentos, bebidas y productos de higiene y limpieza.

Esta grieta del consumo no tiene un corte geográfico solamente. Vinculado a esto, el economista Fausto Spotorno refiere a que por lo menos existen dos divisiones más: entre las familias a las que les cuesta llegar a fin de mes, que por el shock inflacionario hacen malabares y ajustan sus gastos para vivir.

Y las familias con ingresos medios y medios altos, que tiene cierta capacidad de ahorro pero que la destinan a cubrir necesidades postergadas por la pandemia: son las personas que llenan los restaurantes (los que quedaron en pie, aclara Spotorno) y agotan los tickets de los festivales de música y los teatros.

Son personas que también cambiarían el auto por un cero kilómetro, pero que deben postergar ese gasto por el simple hecho de que no hay disponibilidad de oferta en las concesionarias. Algo que tiene que ver con otro de los problemas de la economía argentina: la escasez de dólares para poder importar vehículos y autopartes.

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