CRISIS DEL DÓLAR

Desdoblamiento cambiario, devaluación del peso y el peligro de una fuga de depósitos

Uno de los desequilibrios más importantes más allá del fiscal que es el principal es el del mercado cambiario donde el gobierno por resistirse a devaluar
Por Carlos Arbia
ECONOMÍA - 25 de Julio, 2022

La pregunta más importante que se hacen los principales analistas financieros y políticos  locales y de Wall Street no es a cuánto va a llegar el dólar o el riesgo país en Argentina. El interrogante no pasa por si alcanzan o no los dólares, si se agotarán las reservas internacionales del BCRA, si habrá una devaluación del peso en en el mercado oficial, si el gobierno podrá renovar la deuda en pesos, si los exportadores liquidarán los dólares o si el FMI será benevolente con el tipo de acuerdo que debe cumplir la Argentina.

El interrogante es si el presidente  Alberto Fernández en estas condiciones políticas económicas financieras y sociales podrá llegar al fin de su mandato. Es saber si el primer mandatario  podrá llegar a transitar los 15 meses que faltan para finalizar su presidencia mandato o si la Argentina le tiene preparada una nueva sorpresa a los argentinos y al mundo con respecto al marco político institucional.

El problema es que si no se solucionan algunos desequilibrios básicos de la economía es probable que la imagen del presidente, de la vicepresidenta y de la coalición gobernante caigan. Por lo tanto también peligra la posibilidad que el Frente de Todos pueda ganar las elecciones del 2023.

Uno de los desequilibrios más importantes más allá del fiscal que es el principal es el del mercado cambiario donde el gobierno por resistirse a devaluar el peso en el mercado oficial sigue perdiendo reservas internacionales y la brecha cambiaria del 150 % entre el dólar blue y el dólar oficial.

El interrogante del mercado es si Alberto Fernández podrá llegar al fin de su mandato en estas condiciones políticas, económicas, financieras y sociales

La brecha cambiaria comienza a encender las alarmas

Con respecto a la brecha hay que destacar un tema que comienza a preocupar en el mercado financiero local que es que el dólar libre que cerró  a 338 pesos el viernes esté por encima de la cotización del dólar CCL que finalizó en 325 pesos. 

"La preocupación de los analistas es que por primera vez después de mucho tiempo la suba del dólar blue es consecuencia de movimientos de fondos en el mercado minorista que se van de los depósitos en pesos al dólar y además ser deja de consumir bienes y servicios y se desarman plazos fijos por las tasas de interés reales negativas frente a la inflación para dolarizarse anticipando una futura recesión", explica Gustavo Neffa, director de Research For Traders.

La última corrida cambiaria, que comenzó el 8 de junio pasado, es en gran parte atribuible a la pasividad del BCRA de no utilizar ninguno de los instrumentos como podría ser una fuerte suba de la tasa de interés nominal o un aumento del tipo de cambio. 

Este último no solo serviría para reducir la extravagante brecha cambiaria del 150% sin también para alentar a los sectores exportadores, en particular al campo a liquidar sus exportaciones a un dólar más alto que el actual de 135 pesos del mercado al que además hay que restarle el 30 por ciento de la retención. 

La brecha cambiaria comienza a encender las alarmas

Incentivos contradictorios

Al respecto un informe de la consultora Invecq destaca que "la realidad muestra entonces que seguir aplicando parches en una economía que funciona sobre la base de incentivos contradictorios no hace más que agravar el problema. La prueba está en que, a falta de la última semana, en julio el Banco Central ya perdió toda la cantidad de dólares acumulados en junio, y en el 2022 lleva comprados solo el 12% de lo que había acumulado para el mismo período del 2021. De esta manera la situación macroeconómica deja en evidencia la ausencia de un plan por parte del gobierno, el incumplimiento y las falencias del programa con el FMI y la falta de respuestas efectivas por parte de la nueva gestión económica".

El informe además explica que "la raíz del problema cambiario radica mayormente en los incentivos a los que se enfrentan tanto exportadores como importadores. Mientras que los primeros se encuentran afectados no solo por el diferencial de tipo de cambio sino también por las retenciones, los últimos aprovechan el dólar subsidiado para adelantar compras en el exterior, lo cual se presenta hoy como la mejor alternativa para manejar los excesos de liquidez ante la falta de instrumentos de inversión que ofrezcan rendimientos reales y no representen una alta exposición al riesgo soberano o de inflación".

Como resultado, junio arrojó un neto negativo de la balanza comercial por primera vez en 18 meses, reflejando que el viento a favor por los altos precios de los commodities fue superado por los elevados costos de la energía, el encarecimiento general de los bienes por el contexto inflacionario mundial y también por el atractivo por demandar bienes del exterior gracias a un dólar oficial atrasado (en el primer semestre el volumen de importaciones es 20% mayor al del mismo período del año pasado).

A esto se suma el gasto en fletes que, dado el salto en los precios internacionales, implicó una salida de 1.720 millones de dólares en los primeros 5 meses del año, más del doble del promedio del mismo período en los últimos 10 años.

La raíz del problema cambiario radica mayormente en los incentivos a los que se enfrentan exportadores e importadores

¿Devaluación controlada del peso?

Entre las alternativas que se evalúan en el mercado financiero también aparece la posibilidad de una devaluación del peso ordenada como la que realizaron Axel Kicillof y Juan Carlos Fábrega en enero del 2014 pero que tendría muy bajas probabilidades de ocurrir.

El 23 de enero de ese año el ex ministro de Economía y el entonces presidente del BCRA con la autorización de la presidenta Cristina Kirchner realizaron una devaluación ordenada del peso de un 25 por ciento llevando el valor del dólar oficial de 6,50 a 8,125 pesos y pudieron frenar la corrida cambiaria de ese entonces.

La gran duda de los analistas es si el presidente del BCRA, Miguel Pesce, y la ministra Batakis se animarán a tomar una medida de este estilo para descomprimir la presión del mercado cambiario. 

Desdoblamiento cambiario: ¿es posible?

El desdoblamiento cambiario es otra de las alternativas que se maneja en los ámbitos políticos y de las empresas para reducir la brecha cambiaria. Esto implica tener un dólar comercial más barato para los importadores y un dólar financiero más caro para los exportadores y para el turismo de argentinos al exterior donde la diferencia cambiaria se la quedaría el BCRA mientras que en la actualidad se la apropia el mercado financiero a través de las operaciones con dólares financieros alternativos.

El problema es que las autoridades del FMI no están de acuerdo con la actual política cambiaria con un dólar oficial muy barato y los dólares alternativos financieros tan caros. En ese aspecto tiene importancia la reunión que tendrá la ministra de Economía Silvina Batakis está semana con la Directora Gerente Kristalina Giorgieva.

Algunos rumores que circularon el viernes pasado  en el  mercado financiero como la posibilidad que el equipo económico estaría estudiando instrumentar un dólar diferenciado para los exportadores se habrían esfumado el sábado por la tarde luego de la reunión entre el presidente y la vicepresidenta en Olivos. Otro de los rumores es que el gobierno a través de la AFIP ya tendría la geolocalización a los granos de la cosecha pasada que según el gobierno los exportadores tienen guardados en silos o en silo  bolsas y buscaría una manera de obligar a estos a vender liquidar esos dólares.

El desdoblamiento cambiario es otra de las alternativas que se maneja en ámbitos políticos y de empresas para reducir la brecha cambiaria

De acuerdo a un informe del Departamento Económico de CRA, a cargo de Ernesto O'Connor, el año pasado las exportaciones de porotos de soja totalizaron u$s2.792 M (Fuente: INDEC), que son las que realizan los productores vía los exportadores. Por otra parte, las exportaciones de aceite de soja fueron de u$s6.873 M, y las de harinas y pellets de soja u$s11.794 M. Claro que estas dos últimas no las realizan los productores, sino la industria y los exportadores. Los productores además ya aportaron divisas de exportación por u$s3.500 M de trigo, y u$s4.655 M de maíz en el primer semestre. El informe fue dado a conocer a la prensa para contradecir las declaraciones del presidente Alberto Fernández quien manifestó  que "el campo guarda u$s20.000 M y no los liquida cuando el país los necesita". 

Una restricción adicional

A todo esto, se suma una restricción adicional, esta vez sobre la tenencia de CEDEAR, que serán considerados dentro del límite de 100.000 dólares que puede tener cada empresa que accede al MULC. Lejos de ser esto un gran alivio para el balance del Banco Central implica en cambio una nueva traba para las empresas a la hora de alocar el gran excedente de pesos, que cada vez cuentan con menos opciones por fuera de lo que ofrecen el Tesoro o el BCRA. Esta restricción ya provocó que el viernes pasado que el precio del Dólar CCL comenzará a  bajar una tendencia que podría mantenerse en esta semana que comienza. 

Esta falta de dólares originada en desajustes e impericias locales se combina con un frente externo que luce cada vez más adverso, con una inflación mundial que no cede y da lugar a políticas contractivas más agresivas por parte de los principales Bancos Centrales del mundo. A la inédita suba de 50 puntos básicos por parte del Banco Central Europeo se sumará la próxima semana una nueva suba por parte de la Fed de los EEUU, que podría preparar el terreno para una desaceleración de la actividad económica, flujos de fondo profundizando el vuelo hacia la calidad, y commodities que probablemente no retornen a los precios máximos vistos previamente este año.

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