¿Hay que mantener los planes sociales y la indemnización laboral?: una encuesta revela qué piensan hoy los argentinos

En medio de una severa crisis económica y social, un sondeo privado detectó un giro en la percepción de los ciudadanos. Los detalles
Por Dolores Olveira
05/08/2022 - 19,52hs
¿Hay que mantener los planes sociales y la indemnización laboral?: una encuesta revela qué piensan hoy los argentinos

Una encuesta marca que 68,8% de los ciudadanos está poco o nada de acuerdo con que el Estado siga otorgando planes sociales, mientras que en la clase media esa opinión negativa sobre los planes sociales se alarga a 79,8%.

En cuanto a la filiación política de los encuestados, entre quienes votaron por Alberto Fernández en 2019 quienes están poco o nada de acuerdo con los planes sociales todavía marcan un número grande, con 42,6%, mientras que para los votantes de Mauricio Macri se dispara a 95,9%.

El sondeo de GOP y Trespuntocero también mostró un amplio consenso a favor de reemplazar la indemnización laboral por un seguro de desempleo, en un contexto de fuerte pesimismo sobre la situación del trabajo en el país.

Qué expreso la encuesta sobre los planes sociales

La encuesta pregunta qué palabra le viene a la cabeza sobre planes sociales, y el primer calificativo que surge entre los ciudadanos es "vago".

De todos modos, para el total país ese calificativo está seguido por las palabras "ayuda" y "pobreza", mientras que para la clase media es sinónimo también de "vagancia" y "corrupción".

Cuando la diferencia se establece por espacio político, para los que votaron por el presidente Fernández los planes sociales están asociados a "ayuda", "necesario" y "trabajo", y para los votantes de Macri, con "vago", "vagancia" y "clientelismo".

La mayoría identifica los planes sociales con la palabra
La mayoría identifica los planes sociales con la palabra "vagos"

En lo conceptual, para los votantes oficialistas los planes son un "mal necesario. No son el modo ideal de solucionar los problemas económicos, pero son un parche que permite a muchos sobrevivir. No son repudiados, y hasta que se sostenga la crisis, son vistos como necesarios", dice el informe.

En cambio, para los opositores, "si bien por momentos aparecen como un factor necesario para garantizar la estabilidad social, los planes sociales son mayormente rechazados y señalados como un elemento que alimenta la vagancia y el clientelismo político", comenta.

Las críticas se dirigen tanto hacia la política que es quien administra los planes, como hacia quienes los reciben, tachados de "planeros", sostiene.

Entre los jóvenes del Frente de Todos, los encuestadores escucharon: "Es ayuda para gente que los necesita. No es lo mejor pero ahora son importantes que estén", y entre los adultos del espacio: "Son necesarios" y "para un momento de urgencia como este, sí".

Por el contrario, entre los jóvenes de Juntos por el Cambio, los comentarios fueron:

  • "El Gobierno prefiere conseguir el voto y pagar planes, para tenerlos dominados".
  • "Es gente que no tiene ambiciones, reciben planes porque prefieren no trabajar".
Para los jóvenes de JxC los planes buscan conseguir el voto de los pobres
Para los jóvenes de JxC los planes sociales buscan conseguir el voto de los beneficiarios

Mientras que, entre los adultos de la oposición, dijeron:

  • "Vagos y aprovechadores".
  • "La verdad es que la mayoría nos encantaría que nos den algo gratis, pero elegimos laburar".

Qué debería cambiar en la administración de los planes

En el total país, el mayor porcentaje quiere eliminar todos los planes, con 33,7%, seguidos por quienes quieren reducirlos, con un 27,8%, y controlarlos, 27%.

Entre la clase media, 41% pide que se eliminen los planes y 28,5% que disminuyan, mientras que 25,7% exige controlar los planes que ya existen.

Entre los votantes del presidente Fernández todavía queda 13,6% que está de acuerdo con eliminar todos los planes, aunque es entre los que eligieron a Macri donde la cifra sube a 57,3%.

En tal sentido, el 60,2% considera que la transición de los planes al trabajo es algo necesario y posible, y que se puede realizar, mientras que 30,4% también lo ve necesario, pero es pesimista.

La gran mayoría piensa que es posible pasar de los planes al trabajo
La gran mayoría piensa que es posible una transición de los planes sociales al trabajo

Ante la pregunta sobre quién debe administrar los planes, la mayoría apuesta al Gobierno nacional, con un 37,8%, seguidos por 14,5% de los intendentes y 13,7% de los gobernadores. Sólo a 8,2% le parece bien dejarlo en manos de organizaciones sociales.

En la clase media las cifras son similares, pero disminuye la elección de las organizaciones sociales como administradoras de planes sociales a la mitad, 3,9%.

Algo curioso es que entre los votantes de Macri es mayor el número de quienes quieren dejar los planes sociales en manos de los intendentes, con 17,7%, aunque también sube mucho quienes no optan por ninguna autoridad, 30,4%, en consonancia con la opción de terminar con los planes.

Opiniones de la encuesta sobre trabajo y reforma laboral

Ante una perspectiva negativa sobre la situación del trabajo en Argentina, los encuestados respondieron a la pregunta sobre la posibilidad de reemplazar las indemnizaciones laborales por un seguro de desempleo como sigue:

  • 49,4% muy y bastante de acuerdo en el total país.
  • 52% muy y bastante de acuerdo en la clase media.
El prinicipal problema del trabajo es que los salarios son bajos
El principal problema del trabajo es que los salarios son bajos

Los principales problemas respecto del trabajo en el país, según la encuesta, son los siguientes:

  • Los salarios son bajos 31,4%
  • Desempleo 28%
  • El trabajo informal 13,5%

En la clase media pesan más los salarios bajos, con 35,7%, y el trabajo informal, con 14,7%, mientras que el desempleo disminuye a 22,6%.

Ante la pregunta de si trabajando, se puede ser de clase media en la Argentina, la respuesta fue muy negativa, con 63,1% en el total país y 64,9% en la propia clase media diciendo que no se puede.

Entre los votantes de Macri, el 71% cree que no se puede ser de clase media trabajando, mientras que entre los que votaron por Fernández tampoco hay mucho más optimismo, con más de la mitad (53,1%) que dice que no se puede.