Lula busca acelerar el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur pero enfrenta la cautela del gobierno argentino

El Gobierno argentino se hizo eco de los recaudos de muchos industriales argentinos que no podrán superar la prueba de la competencia con la UE
Por Antonio D’Eramo
24/01/2023 - 11,00hs
Lula busca acelerar el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur pero enfrenta la cautela del gobierno argentino

Las sonrisas aparecen en público por las coincidencias ideológicas y de algunos acuerdos firmados que relanzarán la relación entre Argentina y Brasil puesta en suspenso durante tres años en los que coincidieron los gobiernos del Frente de Todos en Argentina y de Jair Bolsonaro en el vecino país.

Pero las diferencias surgen tras bambalinas, durante las difíciles negociaciones mantenidas en las últimas semanas ante la urgencia financiera de los argentinos y la propuesta de relanzar una moneda común y las necesidades imperiosas de volver a posicionar a Brasil en el contexto internacional de parte del gobierno de coalición que encabeza Lula y que tiene como primer objetivo político, retornar y jerarquizar a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), y como objetivo económico, acelerar la puesta en marcha del acuerdo suscripto entre las naciones miembros del Mercosur y la  Unión Europea.

Ni los argentinos consiguieron avanzar más que en aspectos técnicos y en la conformación de comisiones de trabajo para evaluar la viabilidad de una moneda común ante el desinterés demostrado públicamente por el ministro de Economía brasileño, Fernando Haddad,  ni los brasileños regresan a su país con la tranquilidad que el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur tendrá luz verde en Buenos Aires teniendo en cuenta que hay sectores de la Unión Industrial  Argentina y representantes de varios rubros industriales  que no ven con agrado comenzar a competir con los europeos en sus áreas de incumbencia  y perder las protecciones que existen en la actualidad.

Si bien Alberto Fernández y Lula Da Silva relanzaron el vínculo comercial entre Argentina y Brasil en la Casa Rosada y ante un auditorio compuesto por cerca de 300 empresarios, representantes de grandes empresas, pymes y cámaras empresarias, entre las que se contaban las influyentes Unión Industrial Argentina (UIA) y la Confederación Nacional de Industria de Brasil (CNI) que presentaron un documento conjunto de integración económica para el Mercosur, los funcionarios brasileños se llevaron medias palabras acerca del compromiso argentino para acelerar las negociaciones con los  europeos.

Lula confía en que se firmará el acuerdo UE-Mercosur

En ese sentido, Lula Da Silva confió a Alberto Fernández, las urgencias para poner quinta a fondo con la firma del acuerdo UE-Mercosur. 

La próxima semana comenzará su gira por Latinoamérica el canciller alemán Olaf Scholz, que estará en Buenos Aires hacia fines de mes, y uno de los temas principales de su agenda por la región es "profundizar las relaciones entre la Unión Europea y América Latina porque el 2023 puede representar la última oportunidad para firmar el acuerdo entre los  dos bloques, cuyas negociaciones están, en principio, concluidas desde junio de 2019, pero cuya firma fue impedida, principalmente, por la política medioambiental llevada a cabo por la gestión de Jair Bolsonaro", según explicó a DW el politólogo Detlef Nolte del Instituto Alemán de Estudios Globales y Regionales, GIGA.

Lula busca acelerar el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur pero enfrenta la cautela del gobierno argentino
Lula busca acelerar el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur pero enfrenta la cautela del gobierno argentino

A pesar del documento firmado en conjunto por los industriales de Brasil y Argentina, que busca "promover las inversiones, potenciar la cooperación regulatoria en materia de reglamentos y certificaciones, desburocratizar el Mercosur, promover las nuevas tecnologías y acelerar la agenda de negociaciones externas, en bloque ( y no de manera unilateral como propone el gobierno de Uruguay) con mercados estratégicos para las industrias de ambos países", no queda claro si, entre éstos mercados estratégicos, se encuentra la UE.

Porque de los documentos suscriptos en 2019 se desprende que habrá sectores industriales ganadores en la Argentina, serán los menos, por ejemplo, la industria del cuero y la marroquinería, protegidas con tarifas que incluso serán más altas que las actualmente vigentes, mientras que rubros como el automotriz será uno de los más afectados.

Detalles del acuerdo UE-Mercosur

El Gobierno nacional debería abrir una cuota de importación de 15.500 vehículos europeos con un arancel del 50% más bajo al actual ni bien se ponga en marcha el acuerdo por el que brega la actual conducción de Itamaraty, sede de la Cancillería brasileña.

Del mismo modo, los autopartistas argentinos verán productos del viejo continente gravados al 10%, muy por debajo del 35% o 20% de la actualidad.

Y, existen representantes de otros sectores industriales, con muy buena llegada a los despachos oficiales de Casa Rosada y del ministerio de Economía, que de buena gana hubieran preferido que siguiera en el poder Jair Bolsonaro para que mantuviera su polémica política ambiental con el Amazonas, completamente despreocupada del cambio climático denunciado en muchas capitales de Europa.

Porque ese rasgo de independencia de los mandatos de organizaciones multilaterales del ex presidente de Brasil servía como un dique de contención para avanzar en otros temas que facilitarían el acuerdo y la puesta en marcha entre los países miembros del Mercosur y la Unión Europea.

El Gobierno argentino se hizo eco de los recaudos de muchos industriales argentinos que no podrán superar la prueba de la competencia con la UE
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La difícil competencia con Europa

Ejemplos de empresarios que saben que en el mediano plazo deberán comenzar a competir con Europa los representan los fabricantes de neumáticos, los industriales textiles y las pymes del calzado.

Esos sectores están protegidos por barreras arancelarias que llegan al 35% a pesar de que muchas veces faltan neumáticos en el mercado local y que los precios de las prendas y los zapatos comiencen a tornarse inaccesibles, por su valor, para los integrantes de las familias argentinas.

Esas resistencias son las que Lula no ha logrado desactivar en su visita a Buenos Aires en su afán por materializar una nueva etapa de expansión de la industria brasileña.

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