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Se acelera la inflación y hay temor en el Gobierno: ¿jaque al principal objetivo de Massa?

Un informe que Alberto Fernández recibió da cuenta de un recalentamiento de los precios. El factor carne y las complicaciones estructurales
Por Claudio Zlotnik
07/02/2023 - 07:00hs
Se acelera la inflación y hay temor en el Gobierno: ¿jaque al principal objetivo de Massa?

Sobran las frases que hicieron historia por ridiculizar los pronósticos de los economistas. Una, adjudicada al británico Lawrence J. Peter, define a los economistas como expertos que mañana sabrán explicar por qué las cosas que predijeron ayer no han sucedido hoy. Una definición, acaso más cáustica, la mencionó el profesor y multipremiado John Kenneth Galbraith: "La única función de la predicción económica es hacer que la astrología parezca algo más respetable", definió como una severa autocrítica a su profesión.

Sergio Massa no es economista, pero encabeza el Ministerio y sus últimos pronósticos empezaron a ser revisados. Se pusieron bajo cuestionamiento a poco de andar.

Hace un mes, el titular del Palacio de Hacienda previó que el índice de inflación empezaría con un "3" hacia el mes de abril. Llegaría a ese punto tras una dinámica que debería marcar un enfriamiento en la suba de los precios en los meses anteriores.

Los últimos datos recabados por el propio Gobierno, y también por las distintas consultoras privadas, dan cuenta de que ese proceso no se está dando.

Más bien, todo lo contrario: se evidencia un recalentamiento de los precios, sobre todo en el sector de los alimentos. Es lo que más le preocupa al ministro por su impacto a nivel social, y más en un año electoral como este 2023.

Inflación: los números del Gobierno

Antes del fin de semana, Alberto Fernández recibió un informe con el último relevamiento realizado en el Banco Central: da cuenta de una inflación que podría alcanzar al 5,7% en enero.

  

El Presidente, avisado de que los precios tuvieron un fuerte repunte en enero.
El Presidente, avisado de que los precios tuvieron un fuerte repunte en enero.

Un poco más abajo dio la última proyección en el Ministerio de Economía: 5,4%. Ambos registros usan modelos similares a los del INDEC, aunque sin todos los datos que relevan los técnicos del organismo oficial. Sirven para tener una idea muy aproximada de lo que está sucediendo en la calle.

En el comienzo de la semana, en el gabinete económico quedaron impactados por la inflación medida por la ciudad de Buenos Aires, que dio un 7,3% para el primer mes del año. Nada menos. El nivel más alto de los últimos seis meses.

Las consultoras privadas coinciden con el escenario que muestra una aceleración: para Eco Go -dirigida por la economista Marina Dal Poggetto- estimó una inflación del 5,9% para el mes pasado.

A su vez, LCG -consultora fundada por Martín Lousteau y que monitorea la inflación semana tras semana- midió una suba de los alimentos del 5,9% en las últimas cuatro semanas. Con un salto de 2,7% la semana pasada, el más importante desde septiembre, y también comparable con el traumático momento de la salida de Martín Guzmán.

Los precios y el "factor carne"

La súbita alza de la carne explica una parte del recalentamiento inflacionario. Pero no es lo único que sucede a la hora de explicar los motivos del desvío de Massa.

Sobre la carne, es verdad que el kilo de media res trepó este fin de semana a los $1.000, por lo que se espera que esta misma semana termine de trasladarse casi todo la suba que se vio en el mercado mayorista a las góndolas de los supermercados y a las carnicerías.

El salto del precio de la carne tendrá un fuerte impacto en el IPC.
El salto del precio de la carne tendrá un fuerte impacto en el IPC.

Desde que empezó el año, la suba de los precios del kilo vivo en el mercado de hacienda de Cañuelas acumuló un 36%. De $311 a $424 por kilo vivo. 

De ese total, el traslado de los frigoríficos a las carnicerías fue de 30% en promedio.

El impacto en el índice de precios resulta impactante: por cada 10% que se encarece la carne, el IPC sube un 0,9%.

Es decir, aquel 30% -si se mantuviera- implicaría que el IPC registrara una suba de 2,7 puntos en un solo mes.

¿Y el resto de los precios?

Las mediciones de la ciudad de Buenos Aires y de algunas consultoras hicieron hincapié en la disparada de los precios en el sector relacionado con el turismo. También, en la fuerte suba de los pasajes en el transporte público, que en la CABA redondeó un 40% a comienzos de año.

También los gastos vinculados con la vivienda (alquileres y expensas), con lo cual puede afirmarse que la dinámica inflacionaria continúa con una preocupante ola estructural, que no depende sólo de hechos puntuales ni de medidas aisladas que puedan tomarse para enfriar el escenario.

Precios
Las medidas aisladas no están aplacando una ola inflacionaria de raíces estructurales.

Por eso, desde Economía pueden apuntar con una medida que pondría paños fríos sobre el valor de la carne -como el abaratamiento en un 10% en caso de abonar con tarjetas de débito-, pero esa iniciativa de ninguna forma tendrá un impacto estructural.

Así como no valía ilusionarse con el enfriamiento de la inflación cuando aquellos números estaban impactados por la quietud en el precio de la carne, ahora prevalece la idea de que será muy complicado cumplir con el pronóstico de una inflación del 60% para este año.

Para tener idea: un IPC en torno al 5% mensual para todo el año, daría una inflación del 80% para este 2023. Así y todo, se trata de una sugerencia optimista en relación a las proyecciones de las consultoras. Los analistas del mercado proyectaron que la inflación minorista acumulará durante 2023 un 97,6%.

Lo que viene

Ya pensando en marzo, un mes estacionalmente complicado por el inicio de las clases, Massa negocia la implementación de una canasta escolar, con productos a precios más bajos. O, mejor dicho, que tendrían precios más onerosos si no estuviera el acuerdo.

Pero, lo dicho más arriba, la inflación tiene raíces estructurales en la Argentina, que ningún acuerdo sectorial podría enfriar más que en el cortísimo plazo. Es lo que sucedió con el lanzamiento de "Precios Justos", que ahora el Gobierno acaba de renovar.

Sin plan y sin poder político, ninguna administración podrá enfrentar este mal embrionario que acompaña a la economía argentina desde hace tantos años.

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