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La agenda de Massa: entre Washington y San Justo y una nueva posibilidad de cerrar el acuerdo con el FMI

A medida que se acercan las PASO, para los principales operadores del mercado, la mayor preocupación es si el ministro cierra el acuerdo con el Fondo
17/07/2023 - 10:52hs
La agenda de Massa: entre Washington y San Justo y una nueva posibilidad de cerrar el acuerdo con el FMI

La suba del dólar blue y los dólares financieros de los últimos días muestran que, a medida que se acercan las PASO presidenciales del 13 de agosto, para los principales operadores del mercado financiero local y de Wall Street, la mayor preocupación es si el ministro de Economía y candidato presidencial por Unión Para la Patria, Sergio Massa, logrará cerrar finalmente el nuevo acuerdo con el FMI.

El sábado pasado, frente a varios periodistas, cuando abandonaba un acto en San Justo en el que estuvo junto al intendente Fernando Espinoza y la vicegobernadora Verónica Magario, el ministro y candidato manifestó: "El lunes viaja el equipo económico a Washington para el viernes cerrar el Staff Level Agreement con el FMI", frase que viene repitiendo Massa desde principios de junio pasado, cuando el dólar libre valía 485 pesos, mientras que el miércoles pasado superó la barrera psicológica de los 500 pesos y el viernes llegó a un récord histórico de 522, llevando la brecha cambiaria al 95 % frente al 85 % que había estado la semana anterior.

Según lo que pudo saber iProfesional, de acuerdo a fuentes cercanas al gobierno, el ministro de Economía, Sergio Massa, habría tenido ayer una conversación telefónica con la Directora Gerente del FMI, Kristalina Georgieva, por ese motivo suspendió una visita que tenía programada a Tecnópolis.

El FMI habría aceptado frenar las exigencias de reducir el déficit fiscal primario del Tesoro del 1,9 al 1,5% del PBI, un ajuste de unos 2.000 millones de dólares para este año, y todavía está en duda el recalibrado del resto de las metas, en particular la cambiaria y el pedido de una suba del tipo de cambio oficial.

"No nos vamos a rendir en el altar del ajuste"

La frase que lanzó Massa el jueves pasado dejó en claro que el gobierno busca evitar el ajuste que pide el board del FMI. "No nos vamos a rendir en el altar del ajuste", manifestó el ministro que el jueves pasado por la noche logró también el apoyo político del embajador de los Estados Unidos, Marc Stanley, para cerrar el acuerdo antes de las PASO.

A este escenario se suma la caída de reservas internacionales brutas que, en lo que va del año, cayeron más de 18.000 millones de dólares y la posición de las reservas internacionales netas (RIN) que llegan a un récord histórico y son negativas en unos 6.500 millones de dólares, y un BCRA que ya se gastó en lo que va del año unos 3.700 millones de dólares para evitar una devaluación del peso frente al dólar, y ahora comenzó a gastar los yuanes del swap de China.

"No nos vamos a rendir en el altar del ajuste", manifestó Massa el jueves pasado

El problema es que esa posición de reservas netas negativas implica que el BCRA, frente a la falta de dólares líquidos, usa parte de dólares que no son propios para intervenir en el mercado secundario, y en los últimos días la situación se agravó porque está utilizando parte de los yuanes del swap de China para intervenir en esos mercados y pagar vencimientos de deuda con el FMI, como lo hizo a fines de junio pasado.

De acuerdo a los datos del economista Marcos Buscaglia, este calcula que hasta ahora se habrían utilizado el equivalente en yuanes a unos 3.200 millones de dólares del swap, incluyendo los 1.100 millones de dólares utilizados para pagar parte del vencimiento de junio con el FMI por unos 2.700 millones de dólares. En tanto que, considerando los cálculos de la consultora Portfolio Personal Investment, hasta ahora se habrían utilizado unos 3.100 millones de los 10.000 millones de dólares en yuanes de libre disponibilidad del swap entre el BCRA y el Banco Popular de China. Unos 2.000 millones de dólares se habrían destinado para financiar el comercio bilateral con China, y el monto restante se utilizó para pagarle al FMI el pasado 30 de junio.

El BCRA sigue vendiendo yuanes

Lo preocupante es que el BCRA continúa vendiendo yuanes a este ritmo diario, el equivalente a los 10.000 millones de dólares en yuanes de libre disponibilidad se habrían consumido totalmente para principios de septiembre.

Por lo tanto, para evitar entrar en arrears o atrasos con el FMI, se necesitaría destrabar el acuerdo con el FMI para poder pagarle unos 4.300 millones de dólares entre septiembre y noviembre, o ampliar el swap de yuanes con China.

Las proyecciones de Portfolio Personal Investment, en el caso de que el gobierno consiga ampliar el monto de libre disponibilidad hasta el equivalente de 18.000 millones de dólares en yuanes, que es el monto total del swap negociado, el gobierno podría asegurarse de pagar importaciones a China y cubrir sus obligaciones con el FMI hasta principios de noviembre. En este escenario, solo quedaría un pago al Fondo por 700 millones sin financiamiento.

Luego del pago realizado a fines de junio, de aquí hasta fin de año hay que pagarle al FMI 2.600 millones de dólares en julio, 800 millones en agosto, 900 millones en septiembre, 2.600 millones en octubre y 700 millones en noviembre.

el BCRA continúa vendiendo yuanes a un ritmo intenso
El BCRA continúa vendiendo yuanes a un ritmo intenso

El panorama hasta las PASO

Hasta las PASO vencen 3.400 millones de dólares con el FMI y los vencimientos con el organismo hasta fin de año ascienden a unos 7.700 millones de dólares hasta fin de mandato. Hay que recordar que el organismo permitió que se paguen en yuanes el equivalente a 1.100 millones de dólares el 30 de junio pasado, y los restantes 1.610 millones de dólares se pagaron con los últimos DEGs que había en las arcas del BCRA.

Esta semana que comienza, cuando solo restan 3 para las PASO, puede ser clave para saber si la reciente suba del dólar blue y de los dólares financieros alternativos marcó un quiebre del trade electoral de suba de acciones y bonos en dólares que se observa desde principios de año. La baja en el aumento de la inflación de junio puede ser una buena señal, pero no marca una tendencia; de todas formas, muchos fondos del exterior consideran un factor clave que el llamado FOMO o el Fear Of Missing Out, que en la jerga del mercado significa el temor de quedarse afuera de un nuevo rally de alza de los activos argentinos.

El histórico y contundente triunfo de Juntos Por El Cambio en las PASO de Santa Fe frente al oficialismo podría ser un dato a tener muy en cuenta en función del futuro político. El categórico triunfo del diputado Maximiliano Pullaro, el candidato de Horacio Rodríguez Larreta, en la interna frente a la senadora Carolina Losada, que representa a Patricia Bullrich, también es otra señal clave para el mercado financiero.

Inflación en la mira

Con respecto a la inflación, hay que destacar que el valor del 6 % mensual o 115 anualizado volvió a sorprender al mercado, cediendo desde 7,8% en mayo y 8,4% en abril, y alcanzando su nivel más bajo desde el pasado.

Esta fue la primera vez en seis meses que la inflación baja por segundo mes consecutivo respecto al mes anterior. El registro sorprendió positivamente al mercado por segundo mes, ya que se ubicó muy por debajo de lo esperado por el REM de junio, que era del 7,3% mensual.

 el valor del 6 % mensual o 115 anualizado volvió a sorprender al mercado
El valor del 6 % mensual de la inflación o 115 anualizado volvió a sorprender al mercado

La buena noticia es que el ritmo de aumento se redujo, pero la inflación sigue por sexto mes consecutivo por encima de 6%, algo inédito desde 1990. La otra novedad es que un valor anualizado del 115 % no se registraba desde abril de 1992 cuando, gracias al Plan de Convertibilidad, había comenzado a bajar.

En lo que se refiere a la inflación núcleo, que no toma en cuenta los aumentos estacionales, estuvo por debajo del 7,8% mensual en mayo. El 6,5% mensual en junio marca el segundo mes consecutivo a la baja, algo que no ocurría desde junio 2022. Al igual que sucedió con la general, estuvo por debajo de lo esperado, ya que el REM estaba parado en 7,2%.