El Gobierno recibe a las entidades del campo
Sin aguardar el resultado de la reunión convocada para hoy por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) resolvió decretar una medida de fuerza ante la falta de respuestas del Gobierno a los reclamos del sector.La propuesta de retomar el plan de lucha fue tomada por el consejo directivo de Carbap, columna vertebral de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), cuyo titular, Mario Llambías, concurrirá hoy a la Casa Rosada, encuentro al que también asistirán Federación Agraria, Sociedad Rural y Coninagro.El titular de Carbap, Pedro Apaolaza, señaló que se buscará consensuar con las otras entidades el acompañamiento, la modalidad, la fecha de inicio y duración de la medida de fuerza, que no fue definida.Lejos de molestarse por la decisión inconsulta de Carbap, el vicepresidente de CRA, Néstor Roulet, consideró que "la adopción de medidas de fuerza es lógica si no se logra nada del Gobierno. Hace dos meses habíamos anunciado un plan de lucha, que suspendimos ante el llamado al diálogo del Gobierno"."Cada entidad tiene independencia de criterio y no se le puede echar la culpa a Carbap, que tiene entre sus productores a los más afectados en este momento", sostuvo Roulet.Los representantes del campo buscarán hoy respuestas a varios asuntos pendientes. El más importante de ellos, es el conflicto desatado en el Mercado de Liniers. "Queremos el libre juego de oferta y demanda, pero por lo menos esperamos un sinceramiento de los precios pautados por el Gobierno, porque en el marco actual, el mercado tiende a desaparecer", señaló una fuente de la Sociedad Rural, cuyo presidente, Luiciano Miguens, recibió ayer la visita del secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, quien recorrió la exposición Nuestros Caballos.A principios de año, el Gobierno dispuso una suba de las retenciones a la soja, para crear un fondo compensador de alrededor de u$s450 M para el campo.Una de las propuestas del agro supone permitir que los productores reciban 20 centavos por kilo de ternero, de modo de poder venderlo a 2,60 pesos. La medida implicaría unos u$s70 millones.En relación con el trigo, la propuesta original del Gobierno suponía cubrir la diferencia de la tonelada vendida en el mercado interno hasta los $420 por los 1.000 kilos. La medida, sin embargo, sólo contemplaba las ventas por más de $360 por tonelada. "Pero luego cerraron el registro de exportadores y los compradores se cartelizaron, de modo que por más que sea de primera calidad, ya no se puede vender trigo internamente por encima de los $370", alegan desde el agro. "En definitiva, nadie se vio beneficiado por la medida", sostienenTambién reclamarán que se vuelva a liberar la vaca conserva, restringida semanas atrás, y la puesta en marcha de los anunciados planes de refinanciación de deudas con el Banco Nación."Ninguna de las medidas anunciadas a prncipios de año llegaron a concrectarse. El diálogo por sí mismo no sirve de nada si no hay soluciones", sentenció ayer un vocero del sector.GABRIEL BUTTAZZONIGBUTTAZZONI@INFOBAE.COM(c) Bae Diario