El Gobierno enfrenta vencimientos por $9,6 billones: la estrategia de Caputo ante un test clave
El Ministerio de Economía enfrentará en febrero una prueba exigente en el mercado de deuda en pesos, con vencimientos que rondan los $9,6 billones, en un escenario financiero que luce algo más desafiante y con señales todavía débiles de remonetización de la economía.
Para atravesar ese test, la Secretaría de Finanzas anunció una licitación clave que se realizará este miércoles 11 de febrero, con un menú amplio de instrumentos que combina tasa fija, ajuste por inflación y cobertura cambiaria.
La estrategia de Caputo para afrontar una licitación clave
El contexto no es menor. El mes comenzó con mayor ruido externo, tensiones en el frente doméstico y una decisión oficial que el mercado sigue con atención: la postergación de la difusión del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) con canastas actualizadas. Ese elemento agrega un factor de incertidumbre adicional a la hora de definir estrategias de inversión, especialmente en los tramos más cortos de la curva.
En ese marco, Economía volvió a optar por una estrategia diversificada, buscando captar el interés de distintos perfiles de inversores y mejorar las chances de rollover. El menú de la licitación incluye alternativas a tasa fija, instrumentos indexados a la inflación, bonos atados a la tasa TAMAR y un título dólar linked, en línea con el esquema que el Tesoro viene utilizando en los últimos llamados.
Entre las opciones ofrecidas se destacan las LECAP y BONCAP, a tasa fija, con vencimientos en abril, julio y noviembre de 2026, y enero de 2027. En el segmento ajustado por inflación, aparecen LECER y BONCER con plazos que van desde junio de 2026 hasta junio de 2028, ampliando la oferta de cobertura frente al IPC. A eso se suma la reapertura de un bono TAMAR con vencimiento en agosto de 2026 y la emisión de un nuevo instrumento a febrero de 2027, además de un bono dólar linked atado al tipo de cambio oficial que vence en abril de 2026.
Desde el equipo de Research de Aldazabal y Cía señalaron que el Tesoro vuelve a salir al mercado con un menú amplio y equilibrado, que replica el esquema de las licitaciones recientes. En ese sentido, remarcaron que "la inclusión de una letra a tasa fija de muy corto plazo vuelve a ser clave, ya que fue la opción más demandada en las licitaciones previas", en un contexto de liquidez ajustada.
Los analistas también pusieron el foco en la magnitud del desafío. Si bien los vencimientos totales ascienden a $9,6 billones, estiman que cerca de $2 billones están en manos del sector público, lo que reduce la presión efectiva sobre el mercado. Aun así, advirtieron que "la liquidez del sistema sigue siendo ajustada, con un saldo acotado en la cuenta del Tesoro", por lo que el objetivo central será lograr un rollover elevado, aprovechando la compresión del tramo corto de la curva.