El Gobierno confirmó millonarias sanciones contra la UTA y La Fraternidad por adherir al paro de la CGT
El paralelo a la promulgación de la Ley de Modernización laboral, la Casa Rosada profundizará su plan para alinear a los gremios rebeldes en un año que comenzó con alta conflictividad, a raíz del cierre de empresas, quiebras y despidos. El gobierno sabe del poder de fuego de los gremios del transporte y allí dirigió sus cañones. Como viene informando iProfesional desde hace unas semanas, los apuntados son la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y los conductores de locomotoras, La Fraternidad.
La Secretaría de Trabajo, que depende del Ministerio de Capital Humano, confirmó la presentación de sumarios contra las dos organizaciones bajo el argumento de haber incumplido las conciliaciones obligatorias recientemente dictadas ante el paro nacional que llevó a cabo la Confederación General del Trabajo (CGT) el 19 de febrero pasado.
De cuánto pueden ser las multas contra los gremios
La ministra Sandra Pettovelo anunció las sanciones a través de sus redes sociales, que podrían derivar en multas que van de los 20.000.000 millones a más de 70.000.000 millones de pesos, dependiendo de la gravedad de la infracción y de la cantidad de trabajadores afectados. La cartera laboral, en tanto, detalló que durante el cese de actividades convocado por CGT "se verificó la falta de acatamiento a la conciliación obligatoria" por parte de ambos gremios.
La secretaría a cargo de Julio Cordero indicó que el régimen de infracciones laborales establece que las sanciones económicas pueden ir del 50 al 2.000 por ciento del salario mínimo, vital y móvil por cada trabajador afectado. En base a ese cálculo, voceros oficiales proyectaron que la UTA podría afrontar multas superiores a los 70.000.000 millones mientras que La Fraternidad debería pagar más de 20.000.000 millones.
Desde el ministerio de Capital Humano declararon que la medida busca "resguardar el interés general y garantizar el cumplimiento de la normativa laboral vigente" y recordaron que antes de la huelga por 24 horas advirtieron a los mencionados sindicatos para que acaten las conciliaciones obligatorias dictadas durante conflictos laborales. Por ahora no se habló de quita de la personería gremial, pero algunos leen que este es un paso previo.
Cuál es la posición de los sindicatos
Fuentes gremiales coinciden que la decisión del gobierno forma parte de la presión para que no se repitan las medidas de fuerza, en tanto plantean que la reforma laboral le da herramientas al Ejecutivo para "desinflar" un paro de transporte, al considerarlo un servicio esencial. En los pasillos de la secretaría de Trabajo también hacen diferencias entre el titular de la UTA, Roberto Fernández y el líder de La Fraternidad, Omar Maturano.
Al jefe de los choferes de colectivos lo ven más "cercano". De hecho, no adhirió a anteriores paros convocados por la CGT bajo el pretexto de estar bajo la conciliación obligatoria por reclamos salariales. En este punto es donde se centrará la discusión entre el gobierno y los gremios, quienes sostienen que no acataron la conciliación porque se trataba de una huelga nacional que no tenía que ver con sus demandas puntuales.
A Maturano en cambio lo consideran un franco opositor que, inclusive se desprende de las paritarias de los ferroviarios, marcando diferencias con los otros tres gremios de la actividad. Mientras la UTA no respondió a las consultas de iProfesional sobre cómo enfrentará las sanciones, La Fraternidad adelantó que las rechazará de plano. "En cuanto nos llegue la comunicación oficial, nuestros representantes legales contestarán y seguiremos la pelea en la justicia", manifestaron.
Con la mirada puesta en el avance de los gremios combativos
El accionar de la administración libertaria también apunta a la aparición del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), sector combativo que viene ganando las calles con protestas que trascendieron la Capital, como en los casos de Córdoba y Santa Fe.
El FreSu está integrado por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), las dos CTA (de los Trabajadores y Autónoma), Aceiteros, Personal Aeronáutico, Viales, Marítimos, Portuarios, Jerárquicos de Energía y cerca de 100 organizaciones de distintas centrales obreras.
Uno de sus máximos referentes, el titular de la UOM, Abel Furlán, advirtió: "Vamos a seguir en la calle y vamos a federalizar el Frente en los próximos días". En su intención de sumar voluntades, dirigentes del espacio ya mantuvieron reuniones tanto con Maturano como con Pablo Moyano. Otro de los dirigentes de la agrupación, el jefe de ATE, Rodolfo Aguiar, sostuvo: "No les vamos a regalar los derechos que llevaron años conquistar. En todo caso serán los responsables de que aumente la tensión social y crezca la conflictividad".