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ALERTA

Gigante petrolero, con la soga al cuello: depende de Vaca Muerta para pagar sus deudas

La empresa debe cancelar pasivos por casi 12 millones de dólares y busca reestructurarlos. Fue líder en Neuquén, pero ahora tiene casi 120 empleados menos
16/03/2026 - 19:51hs
Vaca Muerta

La petrolera independiente Oilstone Energía entró en concurso preventivo luego de declarar la cesación de pagos y solicitar una reestructuración de pasivos por unos u$s11,8 millones, principalmente vinculados a préstamos bancarios. La apertura del proceso fue dispuesta por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°11, tras la presentación formal de la compañía para convocar a sus acreedores a comienzos de febrero.

Fundada en 2010, la empresa se especializó en la explotación de campos maduros convencionales en la Cuenca Neuquina, un segmento histórico de la industria energética local que en los últimos años quedó rezagado frente al avance de los desarrollos no convencionales.

Empresa petrolera Oilstone Energía debe pagar deudas: depende de Vaca Muerta

En ese período, la compañía logró consolidarse como un operador relevante en Neuquén. Controla el 100% de 15 concesiones de explotación que abarcan cerca de 3.000 kilómetros cuadrados, principalmente en las zonas de Cutral Co y Plaza Huincul, dos de los polos históricos de la actividad petrolera del país.

Entre los bloques que opera figuran Cerro Bandera, Anticlinal Campamento, Al Sur de la Dorsal, Aguada Baguales, El Porvenir, Puesto Touquet, Dos Hermanas, Ojo de Agua, Puerto Cortadera, Portezuelo Minas, Loma Negra NI, Cutral Co Sur, Collón Curá, Bajo Baguales y Neuquén del Medio. Durante los últimos años la firma había ampliado su portafolio con la adquisición de áreas maduras, como Aguada Baguales, El Porvenir y Puesto Touquet, con el objetivo de incrementar su escala productiva y extender la vida útil de activos convencionales.

El modelo de negocios de la compañía se basó en la recuperación de pozos maduros mediante tareas intensivas de ingeniería, reparación y mantenimiento, con el objetivo de sostener niveles de producción que tienden a caer naturalmente con el paso del tiempo.

En su momento de mayor actividad, la empresa llegó a emplear alrededor de 300 trabajadores directos y unos 140 contratistas, con operaciones propias de workover y mantenimiento de pozos en la región. En términos productivos, alcanzó niveles de entre 450 y 500 metros cúbicos diarios de petróleo, además de cerca de un millón de metros cúbicos de gas por día provenientes de sus áreas convencionales.

Sin embargo, el deterioro del negocio del convencional comenzó a impactar en la estructura de la compañía. Durante el último año redujo su plantilla de casi 300 empleados a 183 operarios, en el marco de un proceso de ajuste operativo frente a la caída de ingresos.

La situación de la firma refleja un fenómeno más amplio dentro de la industria energética argentina. Mientras los campos convencionales muestran una declinación sostenida, la producción nacional de hidrocarburos crece impulsada por el desarrollo del shale en Vaca Muerta, que concentra gran parte de las inversiones del sector.

Entre 2021 y 2024, la producción de petróleo del país aumentó cerca de 50%, impulsada principalmente por los desarrollos no convencionales, que ya explican más de la mitad del crudo producido en Argentina. En paralelo, el gas convencional perdió peso frente al crecimiento del shale gas, lo que presionó la rentabilidad de muchos yacimientos maduros.

En su presentación ante la Justicia, Oilstone planteó un plan de reestructuración que incluye una reducción del 50% en los costos operativos y el avance de proyectos piloto para desarrollar recursos no convencionales en áreas como Aguada Baguales y El Porvenir. Para esa estrategia, la compañía estima inversiones cercanas a u$s45 millones en una primera etapa.

El objetivo es combinar la explotación de campos maduros con el desarrollo de shale para sostener la rentabilidad en un mercado cada vez más dominado por Vaca Muerta. Sin embargo, el futuro de la petrolera también dependerá de la renegociación de su deuda y de la posibilidad de extender varias de sus concesiones en Neuquén, algunas de las cuales vencen entre 2025 y 2027.

En ese contexto, el concurso preventivo aparece como una herramienta para ordenar el frente financiero y ganar tiempo para redefinir un modelo de negocios que quedó atrapado entre la declinación natural de los campos maduros y el acelerado crecimiento del shale argentino.

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