Cuánto cobra un gasista para revisar o cambiar una estufa o un calefón en abril 2026
Luego de un verano que se hizo sentir con fuerza en especial en los últimos días, pese a que ya el calendario indica que se ingresó en el otoño, todo hace suponer que con el correr de los días las temperaturas irán mermando, por lo que una vez más en algún momento se deberá apelar a las estufas para mejorar el ambiente, tanto hogareño como laboral.
Para que este paso se cumpla sin mayores sobresaltos ni riesgos, se aconseja que previo a su puesta en funcionamiento, se consulte con un especialista. En este caso, un gasista matriculado, para que compruebe el estado de las mismas. Sobre este punto, las alternativas que se presentan es que luego de la revisión se constate que todo está en orden, que se deba hacer una reparación o en el caso extremo que se la remplace por una nueva.
Lo que debe tenerse en cuenta es que en la actualidad los precios de estos servicios vienen mostrando fuertes subas y una dispersión cada vez mayor. Para tener una referencia concreta y actualizada, los valores relevados por plataformas como Home Solutions, que sistematiza presupuestos reales de profesionales, o incluso la propia UOCRA, que es el gremio que los agrupa, permiten trazar un mapa bastante preciso de cuánto se paga hoy por distintos trabajos en el hogar.
Cuánto cobra un gasista por revisar o cambiar una estufa
Según estos datos, el punto de partida es la visita de diagnóstico, que es la más común, pues es la que determina si el artefecto funciona correctamente y que hoy se ubica entre $30.000 y $56.000 solo por mano de obra. Este servicio incluye la revisión general de la instalación, detección de fallas y, en muchos casos, la elaboración de un presupuesto más detallado. A partir de ahí, los precios escalan rápidamente según el tipo de tarea.
Claro está que si es necesario colocar una nueva estufa, instalar un equipo sin salida tiene un costo de entre $72.000 y $96.000, mientras que una estufa de tiro balanceado —más segura pero también más compleja— puede costar entre $87.000 y $130.000.
También hay tareas obligatorias desde el punto de vista normativo que tienen un costo significativo. La prueba de hermeticidad, clave para detectar pérdidas, se ubica entre $62.000 y $120.000. A su vez, la instalación de rejillas de ventilación —exigidas por normativa— cuesta entre $37.000 y $98.000.
Cuánto cobra el gasista por otros trabajos
Obviamente el área de trabajo de un gasista no se limita a la calefacción. En tal sentido, uno de los trabajos más requeridos es la instalación de un calefón a gas, que cuesta entre $107.500 y $160.000, mientras que colocar un termotanque se mueve entre $74.000 y $113.000. Por su perte, la instalación de una cocina oscila entre $69.500 y $114.000, y la de un anafe entre $61.000 y $93.000.
En el caso de trámites más complejos, como la habilitación del servicio de gas, los valores ya entran en otra escala: entre $266.000 y $353.000. Incluso una reconexión puede costar entre $233.000 y $320.000. En la cima de la escala aparecen trabajos de mayor envergadura, como la instalación de una caldera, que hoy se ubica entre $200.000 y $250.000 solo en mano de obra.
Un dato clave: todos estos valores corresponden únicamente a la mano de obra y no incluyen materiales, que en muchos casos pueden duplicar el presupuesto final. A lo anterior se suma el hecho que muchos profesionales usan como guía el convenio de la UOCRA, un oficial especializado tiene ingresos diarios elevados, lo que impacta directamente en el costo de los servicios técnicos domiciliarios.
Por último, hay varios factores que explican la dispersión de precios. La complejidad del trabajo es central: no es lo mismo instalar un artefacto en una conexión existente que realizar una instalación completa con cañerías nuevas. También influyen la ubicación (CABA suele tener valores más altos), la urgencia del servicio y la accesibilidad del lugar.
De lo anterior se desprende que en la actualidad, incluso las tareas básicas superan ampliamente los $50.000, mientras que trabajos integrales pueden trepar por encima de los $300.000. Frente a este escenario, los especialistas recomiendan pedir varios presupuestos y, sobre todo, priorizar siempre a profesionales matriculados para evitar riesgos mayores.