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Los salarios volvieron a perder contra la inflación en febrero y sumaron cuatro meses con caídas

El índice de salarios subió 2,4% mensual en el segundo mes del año, mientras que el IPC trepó 2,9%. Cuál fue el único sector que ganó
17/04/2026 - 16:39hs
Los salarios volvieron a perder contra la inflación en febrero y sumaron cuatro meses con caídas

En febrero de 2026, el índice de salarios se incrementó 2,4% mensual y 35,8% interanual. El indicador acumula una suba de 5,0% con respecto a diciembre de 2025. En términos reales, los ingresos volvieron a caer contra la inflación, que en el mismo mes fue del 2,9%.

Así, acumula cuatro meses consecutivos de caída en términos reales: la última vez que el índice de salarios superó al IPC fue en octubre del 2025.

El crecimiento mensual del índice de salarios se debe a subas de 1,6% en el sector privado registrado, 2,3% en el sector público y 4,6% en el sector privado no registrado.

Los salarios perdieron con la inflación en febrero: qué sector fue el único que ganó

En la comparación mensual, los salarios perdieron contra la inflación, que el mismo mes registró una variación del 2,9%. En términos interanuales, en tanto, los salarios le ganaron a la inflación en febrero: el IPC subió 33,1% en el mismo período.

De esta manera, se repitió la misma dinámica que en enero cuando aumentaron 2,5% y la inflación de ese mes avanzó al 2,9%.

Al analizar por sectores, se observó que solo el privado no registrado superó a la inflación en febrero, mientras que tanto el privado y el público perdieron frente al IPC.

Iván Cachanosky, economista jefe en la Fundación Libertad y Progreso, analizó la variación del índice de salarios y aseguró: "En términos reales, esto implica que la evolución de los salarios fue -0,9% deflactada por la Canasta Básica Total (CBT) y -1% deflactada por IPC. De esta manera, se acumulan cuatro meses con salarios que corren por debajo de la inflación".

"No obstante, los niveles de inflación comenzarían a ceder a partir de abril por lo que probablemente haya un segundo semestre donde los salarios puedan recuperar el terreno perdido. Más aún, podrían observarse niveles de inflación que empiecen con uno en algún momento del segundo semestre, lo que también colaboraría a volver a darle respiro a la evolución del salario real", señaló el analista.

Qué pasará con la inflación, según la City

Lucio Garay Mendez, economista jefe de EcoGono descarta que la reducción de la oferta global de energía, a partir de la parálisis en el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz debido al conflicto bélico en Medio Oriente, se extienda durante varias semanas más y mantenga elevada la cotización internacional del petróleo, lo que seguiría presionando al alza los precios de los combustibles. Por lo tanto, estima que el nivel general del IPC de abril y mayo, si bien desaceleraría, probablemente se ubicaría por encima del 2% mensual.

Camilo Tiscornia, director de C&T, estima que el IPC de abril "va a dar bastante menos que en marzo, salvo que ocurra una locura con la nafta". En esto coincide Caprarulo, que también estima una desaceleración inflacionaria en abril, aunque "el gran interrogante sigue siendo el precio del petróleo". Para el período entre abril y junio, el director de Analytica proyecta una inflación en torno al 2,6% promedio mensual.

"Para abril, proyectamos una desaceleración de la inflación a 2,4% mensual, tras el 3% estimado para marzo. La inflación se mantendrá elevada por el arrastre que dejó marzo (+10%), pero aflojaría por la baja en los precios de la carne. De hecho, si la carne baja más, la desaceleración podría ser incluso más pronunciada. Además, con el precio del petróleo en u$s101, la nafta continúa con un atraso de 8%. De corregirse durante abril, podría sumar 0,2 puntos adicionales de inflación", agrega la consultora FMyA.

De acuerdo con Max Capital, en el mercado esperan que la cotización internacional del petróleo se mantenga por encima de los niveles del año pasado, incluso si el conflicto en Medio Oriente se detuviera. Precios del petróleo más altos, resalta, tienen implicancias tanto en la inflación como en las cuentas externas, ya que representa un "shock de doble filo" para un país exportador de energía que busca reducir la inflación y a la vez necesita acumular reservas.

"Las implicancias inflacionarias son similares a las de otros países, aunque la falta de un ancla nominal fuerte desde el lado monetario y una mayor inercia inflacionaria podrían generar un impacto más pronunciado. Por el lado externo, en cambio, parte del efecto podría ser compensado por una moneda más fuerte gracias a mayores precios de la minería y el petróleo, junto con una buena cosecha del agro, flujos de Inversión Extranjera Directa (IED) y emisiones de deuda también dirigidos a estos sectores", agrega.

El bróker sostiene que el efecto general de estas dinámicas sería:

  • Una inflación levemente más alta
  • Una acumulación de reservas internacionales más rápida
  • Una moneda más apreciada en términos reales

Desde el punto de vista estructural, resalta, "el shock refuerza las dinámicas recientes, lo que favorece a la energía y minería, sectores que crecen a mayor ritmo, pero afecta a la producción industrial" debido a la menor competitividad que implica un tipo de cambio más bajo en términos reales.

¿La inflación perforará el 1% en agosto?: la mirada del mercado

Si bien las consultoras coinciden en que una vez pasados los ajustes de tarifas y el pico estacional de marzo la inflación volverá a la senda bajista, la proyección de Javier Milei parece cada vez menos factible: el Presidente reiteró en varias oportunidades que en agosto de este año la inflación podría "comenzar con cero".

Es decir, según sus palabras, registraría avances inferiores al 1% mensual, como 0,9% o menos. Por las últimas variaciones y la inercia que exhibe, los economistas son cautos y la consideran una proyección muy optimista.

La disparada del precio internacional del petróleo, a partir del conflicto bélico en Medio Oriente y la caída de la oferta global del crudo, afecta y podría seguir afectando a la dinámica inflacionaria. Hasta ahora, el impacto se sintió parcialmente en los costos internos de los combustibles y, de manera indirecta, en toda la cadena que se desprende a partir del transporte, la logística y los insumos. No es el principal motivo de la aceleración de los precios, pero aporta una cuota de presión alcista.

En tanto, al menos por el momento, según el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del BCRA, la inflación no perforará el 1% en el corto plazo.

La tendencia del IPC será a la baja en los próximos meses, según el REM. Las consultoras estiman que será del 2,6% en abril, del 2,3% en mayo, del 2% en junio y julio y 1,8% en agosto y septiembre. Es decir que, según estiman los expertos, recién perforará el 2% en el octavo mes del año.

En todos los casos, se esperan variaciones más altas que las previstas en el REM anterior: el impacto de la guerra en los precios puede ser, seguramente, uno de los factores que los expertos tienen en cuenta.

El 2026 cerraría con una inflación del 31,8%, según estimaron las consultoras, lo que representa 3,1 p.p. más que el REM anterior.

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