• 21/1/2026
ALERTA

Vaca Muerta récord: la producción de petróleo en Argentina quebró en diciembre todas las marcas

En diciembre se alcanzaron los 860.255 barriles diarios impulsados por el no convencional. Neuquén superó por primera vez los 600.000 barriles por jornada.
21/01/2026 - 10:54hs
Vaca Muerta

La industria hidrocarburífera de la Argentina cerró un 2025 extraordinario y durante diciembre la producción nacional de petróleo alcanzó un nuevo récord al totalizar 860.255 barriles promedio diarios, una cifra que supera el techo alcanzado apenas dos meses atrás. 

El desempeño del último trimestre de 2025 muestra una curva de crecimiento sostenida que terminó por demoler ese techo histórico de la industria. Si se analiza la evolución reciente, la producción nacional pasó de 859.841 barriles diarios en octubre —mes en el que se quebró la marca vigente desde 1998— a una leve estabilización en noviembre con 858.826 barriles, para finalmente escalar en diciembre hasta el nuevo hito de 860.255 barriles por jornada.

Este incremento mensual entre noviembre y diciembre representa una suba del 0,17%, pero lo verdaderamente relevante es la consolidación por encima de la barrera de los 860 mil barriles, una zona de producción que la Argentina nunca había tansitado de acuerdo a la serie histórica del sector.

La magnitud del "fenómeno Vaca Muerta" se hace aún más evidente al realizar la comparación interanual de la producción en la provincia de Neuquén. En diciembre de 2024, la provincia extraía 467.467 barriles diarios; un año después, ese volumen saltó a 601.273 barriles, lo que representa un crecimiento interanual explosivo del 28,6%.

Este avance de dos dígitos es el que permite que, a nivel nacional, la Argentina hoy produzca un 54% más de crudo que hace apenas cinco años, demostrando que la eficiencia técnica en la cuenca neuquina está logrando una aceleración que compensa con creces cualquier declino en las áreas convencionales del resto del país.

Siete de diez barriles salen de Vaca Muerta

El motor indiscutido de este fenómeno es el empuje de la formación no convencional de Vaca Muerta. El desempeño de la cuenca neuquina permite no solo compensar el declino natural y sostenido que muestran las cuencas convencionales del país, sino también llevar hacia arriba el total nacional de manera sistemática. 

La eficiencia operativa en los yacimientos no convencionales logró neutralizar la madurez de las áreas tradicionales, transformando el mapa productivo y garantizando un flujo de crudo que promete seguir superando sus propios límites mes a mes.

En este contexto, la provincia de Neuquén, por primera vez en su historia, superó la barrera de los 600.000 barriles diarios, registrando en diciembre un promedio de 601.273 barriles por jornada. Este volumen representa el 69,8% del total extraído en todo el territorio nacional.

El salto productivo evidencia la velocidad de escalamiento que poseen los proyectos de shale oil. Esta aceleración responde a una curva de aprendizaje técnica que ubica a la formación entre las más competitivas del mundo en términos de productividad por pozo pero también a la disponibilidad de infraestructura de transporte, lo que resultó un cuello de botella en años previos a este despegue.

El salto del gas natural

El desempeño del gas natural en el cierre del año arroja indicadores de crecimiento que superan, en términos porcentuales, a los del crudo. En diciembre, la producción nacional alcanzó los 130,9 millones de m³/día, lo que implica un salto del 7,12% respecto a noviembre (122,2 millones) y del 5,65% frente a octubre (123,9 millones). 

Esta recuperación tras la baja de noviembre marca la resiliencia del sistema y la capacidad de Vaca Muerta para inyectar volúmenes crecientes de fluido en los gasoductos troncales a medida que la demanda y la infraestructura lo permiten.

Al poner el foco en la provincia de Neuquén, la comparación interanual revela la transformación productiva. En diciembre de 2024, la provincia inyectaba al sistema 82,2 millones de m³/día, mientras que en diciembre de 2025 esa cifra escaló a 90,8 millones de m³/día.

En este caso el incremento del 10,4% interanual en el corazón gasífero del país ratifica que el subsuelo neuquino tiene un aporte clave en el crecimiento de la oferta, un mérito compartido con el desarrollo que registró 2025 en la Cuenca Austral con la entrada en operación de la plataforma Fenix.

Actualmente, la producción de gas de Neuquén representa el 69,3% de la producción total de la Argentina, una concentración de oferta que resalta la oportunidad de continuar con las obras de reversión y ampliación de gasoductos para llevar este recurso a todo el territorio nacional y mercados regionales.

Las perspectivas de corto y mediano plazo

Las perspectivas para el corto y mediano plazo son más que optimistas para la industria local. Durante todo 2026, existe un margen de crecimiento considerable gracias a la disponibilidad actual de infraestructura de transporte del sistema de Oleoductos del Valle (OldelvalI) que se fue inaugurando y ampliando en los últimos periodos.

Las operadoras ya planifican sus campañas de perforación y completación con la seguridad de que el sistema de ductos podrá evacuar los barriles adicionales, evitando los cuellos de botella que limitaron la expansión en años previos.

Sin embargo, el verdadero salto de escala se proyecta para el inicio de 2027. La puesta en marcha del Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una mega obra estratégica que conectará la cuenca con el océano Atlántico, permitirá liberar el potencial exportador de la Argentina de manera masiva.

Este proyecto de infraestructura es la pieza que falta para que el país pase de ser un productor relevante a un actor de peso en el mercado global de exportación de crudo liviano, asegurando una salida directa y eficiente hacia los mercados internacionales.

El impacto energético en la macro

Este salto en los volúmenes de extracción impactó de forma directa en la macroeconomía del país, transformando la balanza comercial del sector. El incremento del 41% en las cantidades exportadas de crudo durante el último año permitió que la energía aportara casi 7 de cada 10 dólares del superávit comercial total en 2025.

Según los datos consolidados del sector, el año cerró con un superávit de u$s7.815 millones, cifra que se posiciona como el valor más alto del que se tiene registro. Así se desprende del informe de Intercambio Comercial Argentino que el INDEC publicó este martes, del cual también surge que el saldo del sector energético representó el año pasado casi el 70% del superávit del comercio exterior del país, el cual cerró en u$s11.286 millones.

Este resultado representa un salto significativo respecto a las estimaciones de mediados de año cuando la caída de los precios internacionales ubicaban las proyecciones en torno a los u$s6.000 millones, a pesar de lo cual hubo una aceleración de las exportaciones en el segundo semestre.

El ingreso de divisas del petróleo resultó vital para compensar la volatilidad de los precios internacionales, demostrando que el shale ya no es solo una promesa de producción segura sino el principal motor de estabilidad externa para la economía nacional.

Temas relacionados