La economía real se desplomó, pero tres señales ilusionan a Caputo con un cambio de tendencia
Los últimos registros de la denominada "economía real" fueron un espanto. La industria manufacturera se contrajo nada menos que 8,7% interanual en febrero mientras que el comercio mayorista y minorista lo hizo en un 7,0%, también contra un año atrás.
El rubro "electricidad, gas y agua" cayó 6,0% contra febrero del año pasado y la construcción lo hizo en un 0,6%.
En conclusión, según el INDEC, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una caída de 2,1% interanual en febrero.
Y un llamativo 2,6% contra el mes anterior, en la serie desestacionalizada.
Tres datos que ilusionan con que lo peor quedó atrás
Existen por lo menos tres datos que podrían marcar que, a partir de la próxima medición, correspondiente a marzo, se podría avizorar una mejora en la tendencia de la denominada economía "real", de aquellos sectores que más puestos de trabajo generan, y que actualmente están bien para abajo.
El primero de esos datos lo divulgó FIEL: el informe divulgado ayer mismo por la Fundación fue con el título "La actividad industrial interrumpió su caída en marzo en la comparación interanual".
Esa mejora, según FIEL, fue del 0,6% versus marzo del año pasado, el primer registro positivo después de ocho meses consecutivos de caídas. Algo muy incipiente y también muy ligero para ilusionarse con una recuperación.
Por eso mismo, los especialistas apenas mencionan la posibilidad de un piso a partir del cual, en el mejor de los casos, podría darse el inicio de una recuperación.
No obstante la suave recuperación, FIEL sigue marcando un rojo del 2,3% en el primer trimestre del año en relación al primer trimestre de 2025. "De este modo la industria encadena tres trimestres de contracción en la comparación interanual", expuso FIEL en su informe.
Caputo le busca la vuelta al dato negativo
Segundo dato: para el ministro de Economía, el mal dato de la actividad tiene su Lado B. "Más allá de la baja puntual de febrero, la tendencia subyacente, medida por el indicador tendencia-ciclo, siguió ubicándose en terreno positivo con una suba de 0,1% mensual. Este indicador acumula casi 2 años de expansión ininterrumpida", apuntó el titular del Palacio de Hacienda en un posteo en la red X.
"En 2026, el mes (de febrero) contó con dos días hábiles menos que en 2025, además de haberse registrado un paro general", argumentó Caputo.
Tercer dato: el economista Gabriel Caamaño dio otro indicio que abre la chance de una mejora estadística a partir del mes que viene.
"En línea con lo esperado el EMAE cayó fuerte en febrero y la serie con ajuste estacional volvió a niveles de noviembre de 2025. En parte porque casi todos los sectores reportaron malos desempeños y en parte porque terminó de salir de la estimación del sector agropecuario la históricamente alta cosecha de trigo", sostuvo Caamaño.
En ese mismo sentido, el economista sugirió que para lo que viene puede haber "buenas noticias".
"La buena noticia es que marzo se va a recuperar. El efecto salida de la cosecha de trigo ya no va a estar y los indicadores primarios de dicho mes dan en su gran mayoría positivos. El punto de comparación también va a ayudar, marzo del año pasado fue muy malo", concluyó.
Dólar barato: el elefante en la habitación que complica todo
Llamó la atención que en las últimas jornadas diversos economistas de distintos orígenes e incluso ideología antagónica concluyeran en similar diagnóstico: un tipo de cambio que tiende al atraso impacta negativamente en la actividad económica.
Desde Luis Secco al heterodoxo Roberto Frenkel reclamaron un dólar más alto para evitar mayores fricciones en sectores como la industria.
La velocidad de la apreciación del peso se aceleró en las últimas semanas, en simultáneo con la guerra en Medio Oriente y la debilidad del dólar a nivel global.
Así como se fortaleció el peso argentino, lo mismo sucedió con las monedas de los mercados emergentes, inclusive la de Brasil y los demás socios de la región.
El punto de comparación más incómodo para el equipo económico es el "Dólar Massa". Al finalizar la gestión anterior -en noviembre de 2023- el dólar (a precios de hoy) estaba en $1.350.
El dólar mayorista terminó en $1.370.
"El tipo de cambio real se ubica en niveles históricamente bajos: 31,5% por debajo del promedio de largo plazo (excluyendo la gestión de Alberto Fernández) y apenas 1,5% por encima del nivel heredado por Massa (promedio de noviembre de 2023)", destacó el último informe a clientes de la consultora especializada PPI.