El peso argentino sigue fortaleciéndose: se apreció más de 12% frente al dólar
El escenario cambiario en la Argentina muestra una dinámica poco frecuente en su historia reciente. En lo que va de 2026, el peso argentino ha registrado una marcada apreciación frente al dólar, impulsado por una mayor oferta de divisas, un saldo comercial robusto y la intervención sostenida del Banco Central. Según un reciente informe de la consultora Quantum Finanzas, la moneda local acumuló una apreciación nominal de 5,1% y una mejora real de 12,2% frente al billete estadounidense durante los primeros meses del año.
Este fortalecimiento ocurre en un contexto de calma financiera donde el Banco Central ha logrado comprar más de u$s6.500 millones en el mercado. Al 22 de abril, el tipo de cambio oficial cerró en $1.379, quedando a una amplia distancia de los $1.758 que marcan el límite superior del esquema cambiario actual. Esta brecha del 27,5% refleja una mayor disponibilidad de dólares que ha permitido estirar la distancia con el techo de la banda prevista por el Gobierno.
El informe destaca que el principal motor de esta estabilidad es el superávit comercial, que superó los u$s5.000 millones en el primer trimestre. Las exportaciones crecieron un 16,8% interanual, traccionadas no solo por mejores precios internacionales, sino por mayores volúmenes en sectores clave como combustibles, energía y productos primarios. En contrapartida, las importaciones registraron una caída del 7,3%, lo que favoreció el saldo positivo de divisas.
El peso argentino frente a la región y el mundo
La mejora de la moneda argentina se da en sintonía con una tendencia regional, aunque con matices propios. Al comparar el desempeño del peso con otras monedas relevantes, el informe de Quantum arroja datos reveladores sobre la competitividad:
- Real brasileño: Se apreció un 7,3% real.
- Peso colombiano: Registró una mejora del 5,5%.
- Peso mexicano: Subió un 2% real.
- Euro: Se depreció un 2,6% frente al dólar.
Si bien la apreciación argentina es notable (12,2% real), el informe señala que el índice DXY —que mide al dólar frente a las principales divisas globales— cayó un 1,5% nominal en abril. No obstante, esa caída del dólar fue mucho más pronunciada frente a monedas como el real (4,3%) que frente al peso argentino (0,4%), lo que marca que la moneda local sigue un ritmo propio dentro del contexto latinoamericano.
Inyecciones de dólares y desafíos a futuro
Además del comercio exterior, el fortalecimiento del peso se vio apoyado por otros ingresos financieros, como las liquidaciones de deuda corporativa, las emisiones de provincias en moneda extranjera y los préstamos en dólares otorgados por bancos locales al sector privado. Esta "lluvia de divisas" financiera contribuyó directamente a planchar el tipo de cambio y otorgar previsibilidad.
Sin embargo, Quantum Finanzas advierte que no todo es despejado hacia adelante. La consultora señaló que podrían aparecer presiones por el lado de los costos si los precios de los bienes intermedios, de capital y piezas importadas continúan en alza. Un peso "caro" o muy apreciado podría afectar los márgenes de las empresas exportadoras y condicionar las inversiones necesarias para mejorar la productividad. Por ahora, el BCRA respira aliviado con las reservas, pero la mirada está puesta en cómo evolucionará la competitividad local frente a sus principales socios comerciales.