• 28/4/2026
ALERTA

Industria electrónica argentina, en crisis: cae la producción y se frena el empleo

La baja demanda y los altos costos impactan en la industria electrónica, donde más del 60% de las empresas redujo su nivel de actividad en 2026
Por L.A.
28/04/2026 - 16:45hs
Otro sector en crisis: la electrónica arranca el año con números en rojo

La industria electrónica y electromecánica arrancó 2026 con números en rojo y sin señales claras de recuperación. Según el último relevamiento sectorial, seis de cada diez empresas redujeron su producción en el primer trimestre, en un contexto marcado por la caída de la demanda, el aumento de costos y la cautela empresarial frente a un escenario económico todavía incierto. El deterioro no solo impacta en la actividad, sino también en el empleo y en las decisiones de inversión, configurando otro rubro que se suma a la lista de sectores en retroceso dentro del entramado productivo argentino.

De acuerdo con el informe trimestral elaborado por la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (CADIEEL), - entidad que representa a unas 2.200 industrias a nivel nacional - el 61% de las compañías registró una caída en sus niveles de producción, con una contracción promedio del 39%. En contraste, apenas un 19% logró mejorar su desempeño, mientras que un 20% se mantuvo sin cambios. Este dato no solo refleja la magnitud del ajuste, sino también la heterogeneidad interna de un sector que históricamente ha estado atado al ritmo de la obra pública, la inversión privada y el consumo de bienes durables.

El freno en la actividad también quedó en evidencia en el uso de la capacidad instalada. La mayor parte de las empresas operó en niveles intermedios o bajos, con un 32% trabajando entre el 41% y el 60% de su capacidad, lo que muestra un esquema productivo contenido y sin impulso suficiente para expandirse. Este comportamiento suele ser un termómetro temprano de crisis más profundas ya que cuando las fábricas no utilizan plenamente su capacidad, las decisiones de inversión se postergan y el empleo comienza a resentirse.

En ese sentido, el mercado laboral del sector ya muestra señales de tensión. Si bien el 52% de las firmas mantuvo su plantilla sin cambios, un 42% redujo personal y solo un 6% incorporó trabajadores. Según el informe de CADIEEL, comparación con el trimestre anterior, creció la proporción de empresas que recortaron puestos de trabajo, lo que evidencia un escenario más inestable y con mayores dificultades para sostener el nivel de ocupación.

El frente externo tampoco logra compensar la debilidad del mercado interno. Si bien el 58% de las empresas exporta, la participación internacional sigue siendo limitada, solo dos tercios de esas firmas destinan apenas hasta el 10% de su producción al exterior. Los costos, la falta de competitividad y las dificultades para escalar volumen aparecen como los principales obstáculos para ampliar esa inserción.

Expectativas moderadas en un escenario de cautela

De cara al segundo trimestre, el escenario que proyectan las empresas es de cautela, con una leve mejora en algunos indicadores pero sin un cambio de tendencia contundente. El 45% prevé mantener su nivel de producción, mientras que un 29% espera incrementarlo y un 26% anticipa nuevas caídas. Es decir, se observa una leve mejora en las expectativas, pero la mayoría de las compañías sigue adoptando una postura prudente.

En términos comerciales, el clima es algo más optimista: un 35% de las firmas cree que sus ventas aumentarán y un 32% proyecta una mejora en la demanda interna. Sin embargo, estos números conviven con que el consumo aún no logra consolidarse como motor de recuperación, y muchas decisiones de compra siguen postergadas.

El dato más contundente en materia de expectativas aparece en la inversión. Solo el 32% de las empresas tiene planes de expandirse, frente a un 68% que no prevé realizar desembolsos en el corto plazo. Las razones son las menores ventas, la incertidumbre económica y la falta de previsibilidad. Este freno inversor es clave, porque limita la posibilidad de un rebote sostenido en el mediano plazo y condiciona la competitividad futura del sector.

En exportaciones, el panorama es equilibrado pero sin señales de despegue. El 39% cree que se mantendrán sin cambios, un 22% anticipa mejoras y otro 39% espera caídas. En paralelo, el empleo seguiría bajo presión: el 68% de las empresas proyecta estabilidad en su dotación, pero un 29% prevé recortes y apenas un 3% espera contratar más personal.

El cuadro general deja en evidencia que la industria electrónica y electromecánica atraviesa un momento de transición, con indicadores todavía débiles y expectativas moderadas. La combinación de baja producción, uso limitado de capacidad instalada, ajuste en el empleo y freno a la inversión configura un escenario complejo, donde la recuperación dependerá en gran medida de la reactivación de la demanda interna y de condiciones macroeconómicas más estables. Mientras tanto, el sector se suma a otros rubros en caída, consolidando una tendencia que atraviesa buena parte del entramado industrial argentino.

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