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ALERTA

El Gobierno celebró el último dato de actividad económica: por qué el próximo dato podría aguar la fiesta

Mientras el gobierno celebró la recuperación de marzo como un síntoma de que no hay riesgo de recesión, los primeros datos de abril generan preocupación
22/05/2026 - 20:18hs
El Gobierno celebró el último dato de actividad económica: por qué el próximo dato podría aguar la fiesta

La alegría que el último dato del EMAE provocó en el gobierno podría ser de corta duración: los analistas están viendo señales de que la actividad podría tener un freno en abril, lo que dejaría sin sustento el discurso oficial sobre la tendencia a la recuperación de la economía.

La primera advertencia consiste en no dejarse engañar por el volumen de la mejora intermensual, dado que hay factores que distorsionan el análisis -como la mayor cantidad de días hábiles. En ese sentido, un informe de la gestora de inversiones Mega QM señala que si se compara el dato de marzo con diciembre en vez de febrero, entonces la tasa de crecimiento da un 0,2% mensual promedio.

"En términos anualizados es un crecimiento del 2%. Es una cifra más consistente y posiblemente más alineada con la realidad de los últimos meses", indica el reporte.

También la consultora Outlier destaca que el alza interanual de 5,5% en marzo se explica en gran parte por la baja base de comparación con marzo 2025 (el punto menos exigente del año) y el efecto calendario favorable, dado que este año hubo más días hábiles por la ubicación de feriados.

"Será clave la reversión del deterioro sostenido de los salarios del sector privado formal y una reactivación efectiva del crédito al sector privado, cuyo stock real aún no muestra signos de reacción", plantea el informe de Gabriel Caamaño.

Desde ese punto de vista, el gobierno se enfrentará a una disyuntiva respecto de qué privilegiar, si la acumulación de reservas en el Banco Central o acelerar la baja de la inflación.

En la misma línea, Juan Manuel Franco, economista jefe del grupo SBS, advirtió que, pese al rebote de marzo, "los datos preliminares para abril muestran una dinámica algo magra, por lo que habrá que seguir la evolución a lo largo de los meses, sobre la que influirán no sólo cuestiones fiscales y monetarias, sino también del sector externo y las expectativas".

En tanto, el reporte de la consultora LCG plantea que el dato de marzo no debe generar la sensación de que ya se está en una recuperación consolidada. Y, de hecho, mantuvo su proyección de que el PBI del año se mantendrá por debajo del 3%, traccionado por los sectores líderes, entre los que destaca petróleo, minería, agro e intermediación financiera).

"Para el resto no hay drivers claros que impulsen el crecimiento. La demanda interna no logra consolidar una recuperación, afectada por el bajo poder adquisitivo y la retracción del crédito. A su vez, parte del consumo se desplaza hacia bienes importados, en un entorno de mayor competencia asociada a la apertura comercial y a un tipo de cambio real relativamente apreciado", agrega.

Y advierte que el "efecto derrame" de los sectores más dinámicos hacia los demás será acotado. De hecho apunta que uno de los logros que más festeja el gobierno, la estabilidad cambiaria, podría agravar la situación de los sectores con más desventaja competitiva.

¿Exceso de euforia?

El estimador mensual de actividad que mide mensualmente el Indec es considerado un predictor de la variación del PBI. Y, por fin, después de meses de resultados negativos, la estadística mostró un crecimiento de la economía. El gobierno sigue manteniendo una expectativa de un crecimiento en torno de 4%, mientras los economistas no dejan de revisar a la baja sus proyecciones.

En marzo hubo una recuperación de 3,5% respecto del mes previo, y de 5,5% en comparación con un año atrás. Como siempre, los sectores de agricultura y minería fueron los que lideraron el crecimiento. Pero el dato destacado es que la industria, que venía registrando cifras muy recesivas, y con pérdida de puestos de empleo, también mostró una recuperación.

El dato fue motivo de amplio festejo por parte del presidente Milei y los funcionarios del gobierno en los medios y en las redes sociales. No faltaron las ironías y chicanas dirigidas a los críticos, que venían advirtiendo sobre las dificultades competitiva de la industria local ante la irrupción de los productos importados.

En realidad, ya había un clima de euforia desde la jornada anterior, cuando se conocieron los datos de la balanza comercial, y volvió a registrarse un récord histórico de exportaciones, con más de u$s8.900 millones en un solo mes.

Sin embargo, hay datos que llevan a los economistas a realizar advertencias sobre no festejar por anticipado. Por caso, la Fundación FIEL difundió su indicador de producción industrial, que si bien tuvo una leve mejora interanual de 0,8%, registró una caída de 3,1% respecto del volumen de marzo.

La industria no despega

Entre los sectores con contracción de la producción en abril, las principales caídas corresponden a los minerales no metálicos y el rubro automotor. En el primer caso se registró una caída generalizada en los despachos y producción de insumos, lo que estaría explicado en parte por condiciones climáticas adversas para la actividad de la construcción. 

En el caso de la industria automotriz – que en el primer cuatrimestre contabiliza una caída interanual de 8,7%- se anticipaban bajas en los registros de actividad a causa de la realización de paradas en las terminales ‐reducción de producción por caída de exportaciones, problemas de abastecimiento de autopartes, adecuación de líneas de producción para el lanzamiento de nuevos modelos‐, que afectaron la producción. 

"En términos de ventas, los despachos de las terminales volvieron a caer en abril sumando tres meses de retroceso, mientras que los patentamientos luego del impasse observado en marzo registraron una nueva caída. Por su parte, las exportaciones repitieron la mejora de marzo por el aporte de los envíos de utilitarios", explica el reporte.  

Otro relevamiento sobre datos de abril, como el que hace la consultora Outlier, muestra caídas generalizadas de la actividad, con la excepción del sector importador y en la demanda eléctrica no residencial. Sobre la base de esos indicadores, la consultora pronostica que el EMAE de abril volverá a marcar una variación negativa.

Igualmente aclara que, dado el impulso del sector agropecuario por la producción estacional, la caída de abril no sería tan grave como la que se registró en febrero -2,6% desestacionalizado y 2,1% en comparación interanual-.

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