La nueva "fábrica de dólares" de Caputo: qué diferencia al Súper RIGI del RIGI clásico y sus 10 puntos clave
El Gobierno envió al Congreso este martes un nuevo régimen para captar inversiones de gran escala. El proyecto se llama Súper RIGI y apunta a sectores tecnológicos que hoy no existen en Argentina o están en fase experimental. Con esta iniciativa, Javier Milei y Luis Caputo apuestan a sumar más dólares y extender la paz cambiaria.
El texto ingresó bajo el nombre oficial de Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias. Modifica aspectos centrales del RIGI que ya está vigente, sancionado en la Ley Bases y que se enfoca sobre todo en proyectos energéticos y de minería.
El régimen original acumula 38 proyectos presentados. De ese total, 14 obtuvieron aprobación, 23 continúan en evaluación y uno fue rechazado.
El monto comprometido asciende a u$s107.176 millones, mientras que los activos computables de los proyectos aprobados suman u$s13.357 millones. Energía y minería concentran el grueso: u$s64.500 millones y u$s41.900 millones respectivamente.
Neuquén y San Juan lideran en volumen de compromisos. La primera provincia acumula u$s50.000 millones y la segunda u$s23.000 millones.
Qué cambia con el Súper RIGI y por qué apunta solo a sectores nuevos
El Súper RIGI focaliza exclusivamente en nuevas actividades económicas. El objetivo es favorecer sectores vinculados a inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada e infraestructura tecnológica, dejando fuera las ampliaciones o modernizaciones de proyectos ya existentes.
El cambio responde a una estrategia de transformación productiva. El RIGI original prioriza minería, petróleo, gas, energía e infraestructura.
El nuevo esquema orienta incentivos hacia industrias que, según la visión oficial, nunca han existido en el país. El texto menciona data centers para IA, paneles solares, turbinas eólicas y baterías de litio.
También incluye refinamiento de cobre en lugar de exportación de commodities. La apuesta pasa por agregar valor dentro del territorio argentino.
Cuánto hay que invertir para acceder al nuevo régimen
El Súper RIGI introduce un umbral mínimo de u$s1.000 millones por proyecto. El RIGI original recibió inversiones de entre u$s200 millones y u$s600 millones, según el sector.
Las empresas deberán comprometer al menos 20% de ese monto en los primeros dos años desde la adhesión. Este requisito busca garantizar ejecución temprana y evitar proyectos en papel.
Quedan excluidas las modernizaciones o ampliaciones de plantas ya existentes. El incentivo funciona solo para emprendimientos nuevos canalizados a través de Vehículos de Proyecto Único (VPU).
El régimen tendrá una vigencia de cinco años una vez aprobado por el Congreso. Las provincias y municipios deberán adherir expresamente para que los beneficios tengan alcance pleno.
Cómo funcionan los beneficios fiscales y cuánto se reduce la carga impositiva
El Impuesto a Ganancias baja del 25% al 15%. Esa reducción implica una alícuota 10 puntos por debajo del esquema vigente para el RIGI original.
El mecanismo de amortización se vuelve más agresivo: 60% el primer año, 20% el segundo y 20% el tercero. El proyecto suma deducción ilimitada de quebrantos y posibilidad de transferirlos a terceros luego de cinco años.
La carga sobre dividendos y utilidades también cae. Tras cuatro años de permanencia en el régimen, la tasa sobre dividendos bajará al 3,5%, lo que representa un incentivo adicional para mantener proyectos de largo plazo en el país.
En cuanto al IVA, el régimen mantiene el sistema de Certificados de Crédito Fiscal para inversiones. Agrega la opción de transferir remanentes si la devolución demora más de tres meses.
El Súper RIGI garantiza arancel cero para importaciones vinculadas a la producción. Elimina zonas grises detectadas en la normativa anterior.
Dispone un 0% de retenciones a las exportaciones de bienes producidos bajo el régimen.
Qué pasa con la presión tributaria provincial y municipal
El texto establece un tope máximo del 0,5% para Ingresos Brutos en las provincias adheridas. También prohíbe el cobro de tasas municipales calculadas directamente sobre las ventas.
Estas restricciones buscan dotar de previsibilidad y reducir la carga impositiva en los niveles subnacionales. La medida facilita la radicación de nuevos proyectos.
El RIGI original exige un mínimo de contratación de proveedores locales, equivalente al 20% de las inversiones en bienes y obras. El Súper RIGI elimina esta obligación.
El proyecto establece que no se podrán imponer compras locales en condiciones menos favorables que las de mercado. Esto genera debate entre provincias y empresas proveedoras nacionales.
Cualquier norma local que intente limitar estos incentivos será considerada nula de nulidad absoluta. El Estado nacional busca garantizar que los beneficios se apliquen sin trabas subnacionales.
Qué beneficios cambiarios ofrece el Súper RIGI
El Súper RIGI preserva el esquema de libre disponibilidad progresiva de divisas para exportaciones. Los inversores podrán disponer del 20% al año de la primera exportación.
Al segundo año, ese porcentaje sube al 40%. A partir del tercer año, la disponibilidad es del 100%.
También otorga exenciones totales de derechos de importación y exportación. Los beneficios sobre el impuesto a los débitos y créditos bancarios quedan garantizados.
El régimen fija una alícuota única del 10% para contribuciones patronales vinculadas a nuevos empleos. Este punto busca incentivar la creación de puestos de trabajo.
Cuánto dura la estabilidad normativa y qué pasa ante conflictos con el Estado
El régimen prevé estabilidad regulatoria por 30 años en aspectos tributarios, aduaneros y cambiarios. Establece que cualquier controversia con el Estado podrá resolverse mediante arbitraje internacional, lo que busca garantizar seguridad jurídica de largo plazo para los inversores.
El listado de participantes en el régimen vigente incluye 45 empresas de 11 países. Argentina encabeza con 11 compañías, seguida por Canadá y China con cinco cada una.
Reino Unido y Suiza aparecen con tres empresas en cada caso. Este dato refleja el interés internacional en los incentivos fiscales y normativos ofrecidos.
La apuesta por la industrialización de recursos y la promoción de tecnologías avanzadas aparece como uno de los ejes centrales del Súper RIGI. El texto menciona de forma explícita sectores como baterías de litio, autos eléctricos e infraestructura tecnológica.
La expectativa oficial pasa por atraer inversiones que no sólo exporten materia prima, sino que generen valor agregado dentro del país.
Los diez puntos principales del nuevo "Súper RIGI" que presentó el Gobierno
En concreto, estos son los diez puntos principales del proyecto de "Súper RIGI" que el Gobierno envió al Congreso:
1. Sectores alcanzados y finalidad del régimen
La iniciativa apunta a captar inversiones de gran magnitud vinculadas con actividades que todavía tienen escaso desarrollo en la Argentina o permanecen en una etapa experimental. Entre las áreas priorizadas aparecen la inteligencia artificial, la producción de semiconductores, la biotecnología avanzada y la infraestructura digital.
2. Monto mínimo de inversión
Cada proyecto deberá comprometer una inversión no inferior a u$s1.000 millones. Además, el esquema exige que al menos el 20% de ese capital se desembolse dentro de los primeros dos años posteriores a la adhesión al régimen.
3. Proyectos nuevos y exclusivos
El programa solo alcanzará emprendimientos completamente nuevos que operen mediante los llamados "Vehículos de Proyecto Único" (VPU). Las ampliaciones, remodelaciones o actualizaciones de plantas ya existentes quedarán afuera del beneficio.
4. Plazo de vigencia
El "Súper RIGI" tendrá una duración prevista de cinco años desde su aprobación legislativa.
5. Beneficios fiscales
Las compañías adheridas accederán a una alícuota reducida del 15% en el Impuesto a las Ganancias. También podrán aplicar mecanismos de amortización acelerada para sus inversiones.
6. Menor carga sobre dividendos
El esquema contempla una reducción en la tributación sobre dividendos y utilidades distribuidas. Después de cuatro años dentro del régimen, la tasa descenderá al 3,5%.
7. Ventajas aduaneras
Los bienes, equipos e insumos vinculados a los proyectos quedarán exentos del pago de derechos de importación y exportación.
8. Acceso gradual a divisas
El régimen habilita una liberación progresiva de los dólares obtenidos por exportaciones. Las empresas podrán disponer del 20% durante el primer año, del 40% en el segundo y del 100% desde el tercero en adelante.
9. Garantías de estabilidad
El Estado ofrecerá 30 años de estabilidad normativa en materia tributaria, aduanera y cambiaria. Además, se habilita la posibilidad de resolver disputas mediante tribunales de arbitraje internacional.
10. Adhesión de provincias y municipios
Para que los beneficios entren plenamente en vigencia, las provincias y los municipios deberán adherir formalmente al régimen. El proyecto además establece que cualquier regulación local que limite esos incentivos será considerada "nula de nulidad absoluta".