DESAFÍA AL FONDO

Nerviosismo en Economía: Caputo no quiere saber nada con la presión del FMI para subir Monotributo y Ganancias

Ante la presión internacional, el gabinete económico profundiza tensiones mientras busca alternativas para evitar más ajuste fiscal y caída del consumo
Por Mariano Obarrio
ECONOMÍA - 28 de Mayo, 2026

En el gobierno de Javier Milei asoma un debate caliente entre bambalinas que empieza a generar grietas internas. El Fondo Monetario Internacional (FMI) avanzó con una batería de exigencias: ampliar la base del impuesto a las Ganancias, aumentar el monotributo, revisar exenciones de IVA y sostener el superávit fiscal con más recaudación. Pero el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, resiste. Cerca del Palacio de Hacienda admiten que el escenario económico no tolera otro ajuste.

"Toto está preocupado. No quiere ajustar más y el FMI le exige más suba de impuestos", señalaron fuentes oficiales a iProfesional. El Fondo hizo estas exigencias luego de desembolsar el tramo de u$s1.000 millones de la segunda revisión del acuerdo de 2025. Los aumentos en Ganancias, la ampliación de su base, y las subas en el monotributo y en el IVA buscan incrementar la recaudación en un 3,3% del PBI adicional, unos u$s20.000 millones.

En el corazón del Gobierno aseguran que ni Javier Milei ni Luis Caputo tienen decidido avanzar con esas medidas en el corto plazo. "No está en los planes aumentar los impuestos que plantea el FMI", afirman cerca de Milei y del jefe de Gabinete y vocero presidencial, Manuel Adorni.

La preocupación central en Economía es el impacto político y social de una nueva vuelta de tuerca fiscal en medio de una economía que sigue mostrando señales de recesión, caída del consumo y problemas de financiamiento para empresas y proveedores del Estado.

"Caputo no quiere ajustar más, no se puede. El margen fiscal es nulo, no hay plata. Con esta recesión sería letal para la economía", dramatizaron en el entorno del ministro. Según esas versiones, el jefe del Palacio de Hacienda ya le transmitió esa posición tanto a Milei como a Karina Milei, en medio de los primeros desacuerdos internos.

Karina Milei culpa a Caputo y crece la interna con Santiago Caputo

Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, culpa por lo bajo a "Toto" Caputo de no obtener los resultados económicos que prometió, aunque omite decir que el ministro hizo todo en conjunto con su hermano, El Presidente. En contrapartida, Caputo suele culpar a Karina Milei por las incesantes peleas internas con el asesor presidencial estrella, Santiago Caputo, quien ya rompió su relación con ella y con el clan Menem: Martín Menem y Eduardo "Lule" Menem, los verdaderos cerebros políticos de la secretaria general.

Santiago Caputo preserva una relación unidireccional con Milei y hará todo para que le vaya bien a El Presidente. Pero sus huestes de las Fuerzas del Cielo, lideradas por Daniel Parisini, alias "Gordo Dan", ya no responden a ningún mando de la Casa Rosada; están fuera de control porque no le perdonan a Milei haber poblado el Gobierno y las listas de candidatos de 2025 con funcionarios y dirigentes peronistas, kirchneristas y massistas.

En medio de esta fractura interna, el tema impositivo se volvió tabú dentro del Ministerio de Economía y también en la Casa Rosada. Los voceros oficiales no tienen instrucciones para hablar sobre el contenido de las recomendaciones del FMI ni sobre las tensiones políticas que provocaron. Sin embargo, allegados al ministro aseguran que Caputo "no está tranquilo" e incluso vinculan su bajo perfil de los últimos días con esa interna cada vez más intensa.

En Balcarce 50 recuerdan que el ministro se ausentó del Tedeum y de la reunión de gabinete posterior al 25 de Mayo, cuando acusó un estado gripal, mientras redujo al mínimo su exposición pública junto a Manuel Adorni, Karina Milei y el resto del gabinete. "Caputo está tomando distancia", deslizan en el oficialismo.

La discusión ocurre, además, en medio de otra batalla de poder dentro del Gobierno. Según fuentes cercanas al ministro, el titular de Economía también se alejó políticamente de Karina Milei por la interna con Santiago Caputo y las denominadas Fuerzas del Cielo. "Eso equivale también a poner distancia de Milei", interpretan en despachos oficiales.

La guerra interna ya alcanzó también a Martín Menem, Eduardo "Lule" Menem y Sebastián Pareja, en una trama de tensiones entre libertarios puros, sectores peronistas incorporados al Gobierno y operadores políticos que disputan espacios de poder y el armado electoral.

El Gobierno admite la crisis económica y rechaza la reforma tributaria del FMI

"La reforma impositiva no puede ser subir los impuestos. Con todas las cosas que ha hecho Milei, no lo van a hacer. Con esta recesión subís los impuestos y matás a la gente", aseguró un allegado directo a Caputo. Y agregó otra señal de alarma económica: "La deuda flotante es no pago a proveedores, absolutamente nada porque no hay plata. Tenemos gente conocida que se está fundiendo porque el Gobierno le debe varios millones de pesos".

En cambio, el ministro cree que la salida pasa por otro camino. Cerca suyo sostienen que Caputo impulsa una reforma tributaria orientada a bajar impuestos distorsivos como el impuesto al cheque y negociar con provincias y municipios una reducción de Ingresos Brutos y tasas municipales. El problema, admiten en Economía, es cómo sostener el equilibrio fiscal mientras se reducen esos tributos. No está el cómo ni el cuándo.

Detrás de esa discusión aparece el verdadero núcleo del conflicto con el FMI. El organismo explicitó en su último informe técnico cómo imagina la futura reforma tributaria argentina. Según el staff report incorporado al acuerdo vigente, el sistema impositivo local es "complejo, altamente distorsivo e inestable", y afecta la competitividad y el crecimiento.

El Fondo calcula que una reforma integral podría aportar hasta un 3,3% adicional del PBI en recaudación. Para lograrlo, propone que más trabajadores vuelvan a pagar Ganancias, aumentar la carga sobre monotributistas, revisar exenciones de IVA y avanzar luego en la eliminación gradual de retenciones y del impuesto al cheque.

Ganancias y monotributo: los dos frentes calientes que exige el FMI

Uno de los puntos más sensibles es Ganancias. El FMI cuestionó la reforma impulsada durante la gestión de Sergio Massa porque redujo drásticamente la cantidad de trabajadores alcanzados por el tributo. El organismo recomienda "reducir el umbral para que al menos el 20% de los trabajadores paguen Ganancias, como en 2019". Según sus cálculos, esa sola medida permitiría recaudar un 0,4% del PBI.

También puso la lupa sobre el monotributo. El Fondo sostiene que el régimen simplificado genera distorsiones frente al régimen general y desalienta el crecimiento empresarial. Por eso propone "alinear las tasas efectivas y las contribuciones sociales con el régimen general". Economía interpreta esa sugerencia como una presión para endurecer la carga sobre los pequeños contribuyentes.

En paralelo, el organismo pidió revisar las exenciones y alícuotas reducidas del IVA. El objetivo es unificar tasas y compensar luego a los sectores vulnerables mediante transferencias directas. La iniciativa implicaría encarecer productos hoy alcanzados por tasas reducidas o directamente exentos.

Pero en la Casa Rosada aseguran que por ahora no existe voluntad política de avanzar sobre sectores con fuerte capacidad de lobby. Entre los beneficios fiscales que hoy permanecen intocables aparecen el régimen industrial de Tierra del Fuego, la economía del conocimiento, la minería, las exenciones de Ganancias para el Poder Judicial, la baja de Bienes Personales, la eliminación de impuestos internos para autos de lujo y las reducciones de cargas patronales.

Según estimaciones oficiales citadas en el debate interno:

  • Minería: deja de pagar $598.900 millones, según consta en el Presupuesto de 2026
  • Régimen industrial de Tierra del Fuego: $1,8 billones
  • Economía del Conocimiento: $491.460 millones
  • Magistrados y empleados del Poder Judicial: $881.000 millones

Entre estos cuatro sectores existe un bache fiscal de $4 billones, pero no está en los planes afectarlos por ahora. En total, los privilegios tributarios totalizan en el Presupuesto 2026 unos $35 billones (el 3,5% del PBI), algo más de la recaudación que pide incrementar el FMI.

Las rebajas impositivas que el Gobierno no piensa revertir

Por otra parte, el Gobierno también rebajó impuestos con fuerte impacto fiscal y por ahora no los restablecerá:

  • La reducción de Bienes Personales: cuesta un 0,33% del PBI, equivalente a $2,8 billones
  • El Fondo de Aportes Laborales (FAL): que implica una reducción de contribuciones patronales, cuesta un 0,37% del PBI, equivalente a $3,15 billones
  • La eliminación de impuestos internos a bienes de lujo (autos, barcos y aviones): cuesta un 0,1% del PBI, es decir, $852.000 millones

La tensión política también atraviesa la relación de Caputo con el entorno presidencial. En ámbitos cercanos al ministro admiten incomodidad por la cercanía pública con Manuel Adorni, golpeado por denuncias y sospechas de enriquecimiento ilícito vinculadas al escándalo de propiedades, gastos y movimientos patrimoniales aún sin justificar. "En su entorno le piden que no se saque fotos con Adorni", deslizan fuentes oficiales.

Caputo carga además con el antecedente del gobierno de Mauricio Macri y la traumática negociación con el FMI que terminó en recesión y crisis financiera. Ese fantasma vuelve ahora a instalarse puertas adentro del oficialismo.

Mientras tanto, el Fondo insiste. Reclama sostener el superávit fiscal, avanzar luego con reformas previsionales y profundizar la reducción de subsidios. Pero en Economía responden que el margen político y social se achicó, y que otro ajuste tributario en plena recesión podría convertirse en un punto de quiebre para el gobierno de Milei.

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