PROYECCIONES Y DESAFÍOS

La proyección de un economista cercano a Milei sobre una variable clave para el Gobierno

El potencial de divisas se apoya en energía y agro, pero los especialistas alertan que la presión fiscal podría trabar el despegue
Por iProfesional
ECONOMÍA - 05 de Junio, 2026

El superávit comercial argentino podría alcanzar u$s20.000 millones este año, según proyectó el economista Ricardo Arriazu, uno de los economistas más cercanos al presidente Javier Milei, durante el cierre del Tax & Legal Leadership Summit 2026. El encuentro, organizado por KPMG Argentina, reunió a más de 150 ejecutivos y especialistas del sector corporativo.

Arriazu reveló que los indicadores actuales superan con creces sus estimaciones iniciales. Sus proyecciones previas contemplaban un superávit de u$s13.500 millones.

Pero el comportamiento reciente de la balanza comercial en los últimos 12 meses lo obligó a recalcular sus modelos hacia un escenario mucho más optimista.

El economista situó el superávit comercial en torno a los u$s20.000 millones. También proyectó un saldo positivo en la cuenta corriente.

En base a estos números, estimó un crecimiento base del 3,5% para este año. Aclaró que la variación final dependerá del comportamiento de los argentinos respecto a la compra de dólares.

Arriazu enfatizó que la clave del éxito radica en lograr una mejora genuina de la economía real. Auguró un horizonte de fuerte expansión para el mediano plazo.

Proyectó que hacia el año 2030 las exportaciones ligadas exclusivamente al sector energético superarán los u$s30.000 millones.

La advertencia histórica que matizó el optimismo

Tras asegurar que los planetas se alinearon para ofrecerle al país una oportunidad fabulosa, Arriazu matizó su optimismo con una advertencia histórica.

Argentina ya ha desperdiciado ventanas de oportunidad similares en el pasado, recordó el economista. Manifestó su deseo de que esta vez la tendencia logre revertirse.

La viabilidad de este proceso expansivo estuvo en el centro del debate de los especialistas. Coincidieron en la urgencia de avanzar hacia una reforma tributaria profunda.

Los funcionarios del Ministerio de Economía expusieron los lineamientos sobre los que trabaja el Gobierno. Buscan reducir la presión impositiva, eliminar distorsiones y garantizar previsibilidad.

Qué busca la reforma tributaria que impulsa el Gobierno

La Subsecretaria de Ingresos Públicos de la Nación, Claudia Balestrini, remarcó que el objetivo central es diseñar un sistema tributario que no interfiera en las decisiones de inversión ni condicione la rentabilidad de los negocios por razones fiscales.

La funcionaria ponderó la drástica baja que ya se implementó en los derechos de exportación e importación. Anticipó que la reforma de fondo buscará revertir inequidades en lugar de otorgar dispensas particulares.

El plan oficial contempla disminuir la presión impositiva y suprimir de forma gradual los tributos más distorsivos. Se mantiene siempre el compromiso con el equilibrio fiscal y el cuidado de los recursos públicos.

El Director Nacional de Impuestos, Juan José Imirizaldu, abordó la necesidad de otorgar seguridad jurídica a través de la inserción internacional.

El funcionario destacó la aprobación parlamentaria de convenios para evitar la doble imposición. Adelantó que se gestionan acuerdos similares con otros países.

Los convenios ya aprobados y en gestión incluyen:

  • China (aprobado)
  • Turquía (aprobado)
  • Austria (aprobado)
  • Estados Unidos (en gestión)
  • India (en gestión)
  • Uruguay (en gestión)
  • República Checa (en gestión)

Imirizaldu valoró la ratificación legislativa del Instrumento Multilateral (MLI). Esta herramienta estandariza los tratados vigentes bajo parámetros internacionales de transparencia.

El MLI previene abusos y ofrece un marco de previsibilidad clave para los flujos de inversión.

El impuesto provincial que amenaza el éxito de la reforma

A pesar de los consensos sobre el rumbo deseado, los expertos del sector privado advirtieron sobre complejos desafíos estructurales que aún persisten.

Fernando Quiroga Lafargue, socio de Tax & Legal de KPMG Argentina, aportó datos de la última encuesta anual de la firma. La medición se realizó a referentes impositivos de grandes y medianas empresas.

El impuesto a los Ingresos Brutos se consolida como el principal factor de encarecimiento en los precios de bienes y servicios.

El especialista reveló que la incidencia de este gravamen saltó del 54% registrado el año pasado a más del 60% en la medición actual.

Quiroga Lafargue concluyó que cualquier intento de reforma fiscal enfocada en la productividad y el desarrollo estará destinado al fracaso si no se aborda de manera decidida la readecuación de este impuesto provincial y la mitigación de la fuerte superposición de los regímenes de recaudación locales.

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