• 12/6/2026
ALERTA

Melconian lanzó una fuerte advertencia sobre el rumbo económico: "Al 50% no lo podés dejar a la buena de Dios"

Melconian advirtió que la mejora de los indicadores financieros no alcanza para impulsar la economía real y alertó por sectores que siguen rezagados
12/06/2026 - 12:32hs
Melconian lanzó una fuerte advertencia sobre el rumbo económico: "Al 50% no lo podés dejar a la buena de Dios"

El economista Carlos Melconian volvió a analizar el rumbo económico actual y sostuvo que los avances observados en algunos indicadores todavía no se reflejan de manera uniforme en la actividad. Según planteó, la mejora alcanza a una porción reducida de la economía, mientras numerosos sectores continúan enfrentando dificultades.

Melconian explicó quiénes ganan y quiénes pierden con el cambio de modelo económico

"Siempre me opuse a pensar a que Argentina está en un modelo de 2 velocidades, porque 2 velocidades da una idea de equilibrio. Ahora, los ganadores son menos del 20% de la economía. Entonces, no es ni siquiera una letra ‘K’. Una letra ‘K’ es ser muy generoso. Esto es una ‘K’ rara".

Durante su análisis, Melconian planteó que los cambios de rumbo económico suelen generar efectos muy distintos según el sector. A su entender, mientras algunas actividades logran adaptarse con rapidez al nuevo escenario, otras enfrentan dificultades para sostener su funcionamiento cotidiano.

"En procesos de reconversión como en la Argentina, al 50% a la buena de Dios no lo podés dejar". El economista sostuvo que el desafío no pasa únicamente por ordenar variables macroeconómicas, sino también por evitar que una parte importante del entramado productivo quede al margen de la recuperación.

Según indicó, numerosos negocios y empresas todavía enfrentan obstáculos que limitan sus posibilidades de expansión.

La baja del riesgo país y sus efectos limitados

Respecto de la mejora observada en los indicadores financieros, el extitular del Banco Nación consideró que existe una diferencia entre las señales que celebra el mercado y la realidad que enfrentan muchos actores de la economía. "La caída del riesgo es un remedio fenomenal que llega cuando el enfermo se murió".

Bajo esa lógica, señaló que los beneficios de una menor percepción de riesgo suelen reflejarse primero en los activos financieros, mientras que el impacto sobre la producción, el empleo o el consumo suele demorar más tiempo en aparecer.

El componente político del programa económico

Melconian también dedicó parte de su exposición a analizar cómo los resultados económicos pueden influir en el escenario político. En ese contexto, consideró que el Gobierno necesita exhibir avances mucho más contundentes para que la economía se convierta en el principal activo de cara a futuras elecciones.

"Me preocupa más todo este chiquero de impacto político. En la medida que el ministro dice que la economía se lleva puesta a la política, significa que la economía tiene que ser tan brillante, que a la elección, al préstamo del tesoro americano y al tema de Adorni se lo traguen la brillantez de la economía. Para eso hay que crecer al 8% y tener inflación menor a un dígito anual, que es lo que le pasó los primeros 3, 4 años a Menem y a los Kirchner".

Además, agregó: "Tampoco es que el caso Adorni está opacando algo que es una fórmula 1 a 300 kilómetros por hora".

Crédito e inversión, las cuentas pendientes

Otro de los aspectos sobre los que puso el foco fue la falta de señales contundentes en materia de financiamiento e inversión privada, dos variables que considera fundamentales para consolidar una etapa de crecimiento sostenido.

"No veo que llegue el mecanismo de círculo virtuoso, que es el crédito y la inversión, es decir, todo eso ya ha entrado en un circuito a postergar para el próximo gobierno".

Según su visión, la recuperación económica difícilmente pueda ganar profundidad sin una mayor participación del crédito y sin proyectos de inversión que impulsen la actividad.

El desafío de transformar el superávit en resultados concretos

Melconian reconoció la importancia de haber alcanzado equilibrio fiscal, aunque remarcó que ese logro debe traducirse en mejoras perceptibles para la sociedad.

"Después de 80 años de déficit fiscal, interrumpido por pocos años con superávit, ya es un mandamiento que impusiste, falta que desde el superávit fiscal se coma, se cure y se eduque. Porque lo que no puede ocurrir con el rumbo y el modelo es que no termine dando resultado".

Al proyectar el escenario de los próximos años, el economista planteó que la evaluación social del rumbo económico estará vinculada principalmente a variables que impactan de forma directa en la vida cotidiana. Entre ellas mencionó la evolución de los ingresos, la actividad productiva, la estabilidad de precios y la calidad de los servicios que presta el Estado.