El corte de carne más buscado que sorprende: cuesta $12.000 y es 25% más barato que el nacional
La presencia de carne vacuna proveniente de Brasil dejó de ser una situación aislada en el circuito comercial argentino. En distintas cadenas de supermercados y puntos de venta mayorista, la oferta importada comenzó a ganar espacio con una característica central: precios sensiblemente inferiores a los del producto local.
La diferencia, que en algunos casos oscila entre el 15% y el 25%, empieza a modificar hábitos de compra en un contexto donde el costo de los alimentos sigue siendo uno de los principales factores de presión sobre los hogares.
Qué cortes impulsan el avance de la carne importada
La competencia no se concentra en un solo segmento, sino que abarca varios de los cortes más consumidos en la Argentina.
Entre ellos aparecen
- El asado
- El vacío
- El lomo
- Bife ancho
- Bife angosto
- Tapa de cuadril
- Tapa de nalga
Estos se comercializan en algunos puntos con valores por debajo de los estándares habituales del mercado local. Este esquema genera un cambio en la comparación directa que hacen los consumidores en góndola, donde el precio comienza a tener un peso decisivo.
El lomo, el caso que expuso la brecha de precios
Uno de los ejemplos más claros de esta diferencia se observa en el lomo importado.
En el mercado local, este corte puede ubicarse en torno a los $30.000 por kilo, mientras que su versión brasileña comenzó a ofrecerse cerca de los $23.400. La diferencia ronda el 22% y se convirtió en uno de los casos más visibles del fenómeno.
Lo relevante es que esta brecha no se limita a productos premium, sino que también alcanza a cortes de alta rotación en el consumo diario.
Asado y vacío a $12.000 y 25% menos que el nacional
En el segmento de cortes tradicionales, el efecto de la importación también es significativo.
En distintos supermercados, el asado o el vacío provenientes de Brasil pueden encontrarse cerca de los $12.000 por kilo, mientras que el producto nacional se ubica alrededor de los $15.000. Esto implica una diferencia que puede llegar al 25%.
Para hogares que compran carne semanalmente o para el sector gastronómico, esta brecha tiene un impacto directo en la estructura de costos.
Por qué Brasil logra precios más competitivos
El diferencial de precios tiene una explicación central en la estructura productiva del país vecino.
Brasil opera con valores del ganado en pie más bajos expresados en dólares, lo que reduce los costos de producción de la industria frigorífica y permite ofrecer precios más agresivos en mercados externos.
De acuerdo con especialistas del sector, esta diferencia estructural puede ubicarse en torno al 15%, a lo que se suman economías de escala y eficiencia industrial que amplían la competitividad final del producto.