• 30/6/2026
ALERTA

Por falta de gas, dos industrias clave amenazan con parar y hay 100 mil empleos en riesgo

El gas no llega como se había prometido en la región y las fábricas advierten que podrían frenar la producción por los altos costos del GNL importado.
30/06/2026 - 20:24hs
Por falta de gas, dos industrias clave amenazan con parar y hay 100 mil empleos en riesgo

El conflicto no es nuevo, pero se agravó en los últimos días. A mediados de mayo, tras una serie de gestiones de urgencia encabezadas por el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, y el ministro de Economía, Luis Caputo, la Secretaría de Energía de la Nación había asumido el compromiso firme de intervenir en un plazo de 72 horas ante productoras y comercializadoras de gas. El objetivo era garantizar que el gas proveniente de la Cuenca Norte —con un volumen estimado de 2,5 millones de metros cúbicos diarios— llegara de manera efectiva a las industrias citrícolas y azucareras del NOA, y a precios razonables.

Ese compromiso, según denunciaron tanto ACNOA (Asociación Citrícola del Noroeste Argentino) como la Unión Industrial de Tucumán, no se cumplió. Las plantas tucumanas entraron en un esquema conocido como "Rampa 0", que implica una restricción severa del suministro de gas natural hasta nuevo aviso. La disponibilidad de gas de Cuenca Norte conseguida el mes pasado resultó insuficiente para sostener los procesos productivos, lo que obligó a las empresas citrícolas a evaluar la alternativa drástica de detener por completo sus operaciones.

El costo inviable del gas importado

Ante la falta de gas de red, la política energética vigente empuja al sector productivo a salir a buscar Gas Natural Licuado (GNL) en el mercado internacional, una opción que las propias industrias consideran inviable desde el punto de vista económico. Según ACNOA, el precio internacional del GNL escaló hasta los u$s24 por millón de BTU, lo que cuadruplica e incluso quintuplica el costo del gas de red competitivo que necesitan para sostener la actividad. Procesar bajo esos valores representa, según la entidad, una pérdida pura que destruye la competitividad y resulta imposible de trasladar al precio final de los productos de exportación.

La UIT fue todavía más específica con las cifras. Según anunciaron en las últimas horas, algunas empresas llegaron a pagar gas importado a valores cercanos a los 27 dólares por millón de BTU, mientras que en otras regiones del país ese mismo insumo cuesta apenas alrededor de 3 dólares. El industrial azucarero tucumano Jorge Rocchia Ferro graficó la disparidad con una comparación contundente, donde el gas se consigue a poco más de 2 dólares en el sur del país, a 9 dólares para exportación y a 3 dólares en Buenos Aires, mientras que en el NOA las industrias deben pagarlo entre 15 y 25 dólares el millón de BTU. Para Rocchia Ferro, esa brecha no tiene una explicación transparente y plantea dudas sobre quién se beneficia con el esquema actual.

Por qué se llegó a este punto: la trama regulatoria detrás del recorte

Detrás de la crisis hay un trasfondo estructural que viene gestándose desde hace meses. Según había advertido la Unión Industrial de Tucumán en mayo, la capacidad de transporte firme de gas hacia la región caería de 4,99 a 3,22 millones de metros cúbicos diarios, una reducción cercana al 35%, como consecuencia de la Resolución 66/2026 de la Secretaría de Energía, que modificó el esquema de transporte y achicó la capacidad disponible para las industrias del norte.

A esa resolución se suma el atraso en una obra clave: la Reversión del Gasoducto Norte, que debería permitir que el gas producido en Vaca Muerta llegue de forma más barata y abundante al NOA, continúa paralizada. Aún resta concluir más de un cuarto de los trabajos, principalmente por deudas del Estado nacional con las empresas contratistas. Mientras tanto, el agotamiento de la Cuenca Noroeste —la fuente histórica de abastecimiento regional— redujo aún más el margen de maniobra. Una alternativa que se evaluó fue la importación de gas desde Bolivia, aunque esa vía también enfrenta obstáculos, ya que el país vecino prioriza el abastecimiento a Brasil. A todo esto se agregó la eliminación de los subsidios nacionales que históricamente sostenían a la región.

El reclamo de los industriales: "no somos la variable de ajuste"

Tanto ACNOA como la UIT coincidieron en pedir una intervención efectiva y urgente del Gobierno nacional, las autoridades provinciales y las distribuidoras energéticas para restablecer la capacidad firme asignada a la región y asegurar tarifas razonables. Desde la UIT remarcaron que, sin que se hayan registrado temperaturas extremas que justifiquen una situación de emergencia, el Norte vuelve a ser el principal perjudicado por las limitaciones del sistema energético nacional. Los industriales valoraron las gestiones realizadas por el gobierno provincial para procurar alternativas de abastecimiento, pero remarcaron que la solución definitiva depende exclusivamente de decisiones que debe tomar la Nación.

"La industria no puede seguir siendo la variable de ajuste", sostuvieron desde la entidad fabril tucumana, que reclamó reglas claras, infraestructura adecuada y previsibilidad para poder producir, invertir y generar empleo en las economías regionales.

Qué actividades están en riesgo de parálisis

El abanico de sectores afectados por la crisis del gas en el NOA es más amplio que la dupla citrícola-azucarera, aunque son estas dos las que concentran el mayor volumen de empleo estacional. Entre las actividades que podrían sufrir una parálisis total o parcial se cuentan:

  • La industria limonera, con sus plantas de empaque y procesamiento, que sostiene a unos 50.000 trabajadores directos e indirectos durante la zafra, que en Tucumán, Salta y Jujuy se extiende entre abril y septiembre, con julio y agosto como los meses de mayor actividad
  • Los ingenios azucareros, que según Rocchia Ferro ya cuentan con plantas paralizadas y que, según sus cálculos, podrían dejar a unas 100.000 personas sin posibilidad de trabajar si la crisis se profundiza
  • Los secaderos de tabaco, otra actividad agroindustrial intensiva en consumo de gas natural durante el invierno
  • Las plantas papeleras y cerámicas, mencionadas por la Unión Industrial de Tucumán entre las que podrían sufrir cortes en el suministro y riesgo de parálisis parcial o total

Una ventana que se cierra con el invierno

El trasfondo productivo agrava el dramatismo del reclamo: tanto la actividad citrícola como la azucarera son, según describió el propio Rocchia Ferro, cíclicas y estacionales, por lo que la pérdida de la ventana productiva actual no se recupera en el resto del año. ACNOA fue categórica al respecto: el freno total o parcial de la industria del limón paralizaría las exportaciones y el ingreso de divisas en el momento más crítico de una zafra que, en Tucumán, representa más de la mitad del ingreso de divisas provinciales.

La entidad remarcó además que el parate en fábricas y empaques arrastra de manera automática a la cosecha en las fincas, dejando sin sustento a miles de familias que dependen directamente de esta actividad.

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