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ALERTA

El barril de petróleo volvió al precio de antes de la guerra: en qué momento se sentirá en los surtidores

La baja del precio podría alcanzar al 16%, según estimaciones privadas. Los motivos de YPF para sostener el valor actual y tener paciencia
03/07/2026 - 13:04hs
El barril de petróleo volvió al precio de antes de la guerra: en qué momento se sentirá en los surtidores

La fuerte baja que experimentó el precio internacional del petróleo en las últimas semanas volvió a instalar una pregunta: ¿cuál es el margen para que ese alivio llegue al precio de la nafta en la Argentina?

Por la guerra entre Estados Unidos e Irán, el barril de crudo tipo Brent llegó a negociarse en los mercados internacionales por encima de los u$s110 y durante varias semanas se mantuvo en torno de los u$s100.

Sin embargo, ese escenario cambió de manera drástica en las últimas semanas. Con la tensión geopolítica más contenida, el Brent retrocedió hasta la zona de los u$s71 por barril, prácticamente el mismo nivel previo al conflicto.

En cualquier mercado competitivo, una caída de semejante magnitud terminaría trasladándose al precio final de los combustibles en las estaciones de servicio.

Pero en la Argentina el proceso no es tan lineal.

El margen para que baje

Un informe de la consultora 1816 argumentó que, tomando como referencia los actuales valores internacionales del petróleo, "la nafta local debería bajar alrededor de un 16%" para reflejar plenamente el nuevo contexto.

La estimación no es menor. Si hoy un litro de nafta premium ronda los $2.100 en las estaciones de servicio de la Ciudad de Buenos Aires, una reducción del 16% implicaría un precio cercano a $1.765 por litro, es decir, una rebaja aproximada de $335.

El cálculo, sin embargo, es más complejo que una simple comparación entre el precio del Brent y el valor del surtidor.

Motivos para la espera

En su informe, los técnicos de 1816 explican que durante varios meses ocurrió exactamente lo contrario: la nafta se mantuvo por debajo de lo que hubiera correspondido según la evolución del petróleo y del tipo de cambio oficial, gracias al denominado "buffer" aplicado por el presidente de YPF, Horacio Marín.

Ese retraso permitió amortiguar el impacto de la suba internacional del crudo sobre la inflación, pero también dejó pendiente una recomposición de ingresos para refinadoras y expendedoras.

Por eso, la consultora plantea que hoy existen dos caminos posibles para el Gobierno.

  • El primero consiste en mantener prácticamente sin cambios el precio de los combustibles durante los próximos meses, permitiendo que la baja del petróleo internacional vaya compensando ese atraso previo. Según la consultora, bajo ese escenario la nafta podría permanecer cerca de los valores actuales hasta mediados de noviembre, es decir, por los próximos 130 días aproximadamente.
  • La segunda alternativa sería aprovechar la caída del Brent para acelerar el proceso de desinflación. En ese caso, el Gobierno podría habilitar una reducción en el precio de los combustibles antes de fin de año.

El impacto en el IPC

La decisión no es menor porque el impacto sobre el índice de precios sería significativo. Siempre según los cálculos de la consultora, una baja del 16% en las naftas tendría "un efecto directo de aproximadamente 0,65 puntos porcentuales sobre el IPC", sin considerar los efectos indirectos (de segunda vuelta) que podría generar sobre los costos logísticos y de transporte.

En otras palabras, el comportamiento de los surtidores se convirtió en una variable relevante dentro de la estrategia antiinflacionaria del Gobierno.

Por ahora, los automovilistas siguen pagando valores que reflejan un petróleo mucho más caro que el actual.

La gran incógnita es si la administración de Javier Milei privilegiará la recomposición económica de la cadena petrolera —y de YPF en particular— o si utilizará la baja del Brent como una herramienta adicional para consolidar la desaceleración de la inflación.

Después de todo, el mercado internacional ya hizo su parte. La decisión de cuándo ese alivio llegará a los surtidores dependerá, ahora, de la estrategia económica del Gobierno.