INFORME

Optimismo en el equipo de Caputo: mejoran los ingresos de los hogares pero hay una advertencia para lo que viene

Los ingresos disponibles registraron una mejora en dos meses consecutivos, por primera vez en el año. Crece el peso de los gastos en tarifas
Por Claudio Zlotnik
ECONOMÍA - 09 de Julio, 2026

Hay un dato que empieza a alimentar el optimismo del equipo económico de Luis Caputo: después de varios meses de deterioro, el ingreso disponible de los hogares volvió a crecer.

Es decir, el dinero que les queda a las familias una vez pagados los gastos fijos mostró una recuperación en abril y, según las estimaciones preliminares, esa mejora también se habría extendido a mayo.

Sin embargo, el alivio llega con una advertencia. La recuperación no elimina uno de los principales problemas de la economía doméstica: los gastos fijos siguen absorbiendo una porción cada vez mayor del presupuesto, especialmente en los hogares de menores ingresos.

Esa es la principal conclusión del último informe de Empiria, la consultora que dirige el ex ministro de Economía Hernán Lacunza.

El estudio muestra que el ingreso disponible aumentó 1,0% en abril respecto de marzo, luego de cinco meses consecutivos de caídas. En la comparación interanual registró una mejora del 1,4%.

De todos modos, hay un dato que no puede dejarse al margen, al momento de una evaluación política: todavía permanece 2,7% por debajo del nivel que tenía en noviembre de 2023, antes del cambio de Gobierno.

La mejora alcanzó a todos los sectores pero con diferencias clave

Uno de los aspectos destacados del informe es que la recuperación fue generalizada.

Los hogares de menores ingresos (deciles 1 al 4) registraron una mejora mensual del 1,1%, mientras que los sectores de mayores ingresos (deciles 8 al 10) avanzaron 1%.

En términos interanuales, los hogares más pobres muestran una recuperación del 2,6%, superior al promedio general (1,4%) y también a la de los hogares de mayores ingresos (2,1%).

Sin embargo, cuando la comparación se realiza contra noviembre de 2023, todavía aparecen diferencias relevantes.

Los hogares de menores ingresos siguen ubicándose 2,4% por debajo de aquel nivel, mientras que el promedio general continúa 2,7% abajo. En cambio, los sectores de mayores ingresos ya lograron recuperar completamente el terreno perdido y hoy exhiben un ingreso disponible 1,2% superior al de comienzos de la gestión Milei.

El problema sigue siendo el peso de los gastos fijos

La mejora del ingreso disponible no implica que las familias sientan un alivio equivalente.

El motivo es que los gastos fijos continúan creciendo y consumen una parte importante del presupuesto.

Según Empiria, en abril esos gastos aumentaron otro 0,8% en términos reales.

Las principales subas provinieron de la electricidad ( 5,2%), el agua ( 1,4%) y las expensas ( 0,2%). En sentido contrario, ayudaron a moderar el impacto la baja del transporte público (-1,7%) y una leve reducción de los alquileres (-0,1%).

La consecuencia es que los gastos fijos ya representan el 23% de los ingresos del hogar promedio.

El promedio oculta una fuerte desigualdad.

Para los hogares de menores ingresos, los gastos fijos ya absorben el 32% de todo lo que ingresa al hogar.

En cambio, para los hogares de mayores recursos representan apenas el 14%.

Si además se incorporan educación y salud, el peso total de esos gastos asciende al 28% de los ingresos promedio de las familias.

En otras palabras, la mejora del ingreso disponible convive con un presupuesto cada vez más rígido para los sectores más vulnerables, que disponen de mucho menos margen para consumir o ahorrar.

Salarios, consumo y una alerta sobre el crédito

La mejora de abril estuvo impulsada principalmente por los ingresos informales, que crecieron 1,6% real, y por los salarios privados registrados, que avanzaron 1,4%. Los salarios públicos, en cambio, retrocedieron 0,2%, mientras que los ingresos no laborales permanecieron prácticamente sin cambios.

En consumo también aparecen señales mixtas.

Empiria observa una recuperación del consumo de bienes durables durante el primer trimestre, mientras que el consumo no durable todavía muestra debilidad. Para el segundo trimestre espera estabilidad y proyecta una expansión del consumo privado del 2,8% para el conjunto de 2026.

La principal luz amarilla vuelve a encenderse en el sistema financiero.

La mora de los préstamos al consumo siguió aumentando y alcanzó el 12,7%.

Los préstamos personales presentan un nivel de irregularidad del 14,9%, mientras que las tarjetas de crédito muestran un incumplimiento del 12,5%, reflejando que muchas familias todavía llegan con dificultades al cierre de cada mes.

Por eso, aunque el Gobierno empieza a mostrar un dato que puede exhibir como una mejora concreta del bolsillo, el desafío ahora pasa por consolidar esa recuperación. Porque mientras los ingresos comienzan a reaccionar, los gastos fijos siguen avanzando y continúan presionando con mucha más fuerza sobre los hogares de menores recursos.

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